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20.11.21

ReLaTo. DROGADO.

 


Por un momento me sentí poseído. Notaba como si mi cuerpo fuera de goma espuma y no pesara nada. El sudor caía por mi frente y con los ojos cerrados me dejaba llevar por el ritmo de la música. Sentía como las pieles de otros me rozaban y las sentía húmedas y calientes. Abrí los ojos y solo veía cuerpos semi desnudos bailando desinhibidos. Sus caras eran de gozo y placer. Olía a perfume mezclado con desodorante, a rabo y a sobaco. Me embriagaba raramente. Sentí punzadas en mi rabo y me lo acaricié por fuera del pantalón. La tenía dura pero no tanto como para desear pajearme aun. Continué bailando y me dejé llevar por los ritmos de la música electrónica.


Volví abrir los ojos y unos ojos azules inmensos estaban frente a mí.


  • Hola.


No le conteste no sé por qué. Cuando estoy así soy muy mal educado.


Se acercó más y paso un dedo por mi brazo hasta llegar al hombro, donde recogió un poco de sudor y acercándoselo a la boca, se lo lamió. Sinceramente, me pareció una cochinada, sin embargo, si ya me encontraba con el rabo duro, después de esa secuencia que para mí fueron como de 15 años, me lance a su boca. Él se lo busco y lo recibió con énfasis. A nuestro alrededor se escuchaba como nos jaleaban de la envidia y del placer de ver a dos personas morreándose en medio de la pista.


Sus labios, su lengua su manera de besar me tenía completamente fuera de mí. Es verdad que las drogas mezcladas con un poco de alcohol también tenían algo que advertir, pero llevaba como más de un año sin comerle la boca a alguien y lo echaba tanto de menos.


Continuamos únicamente besándonos, allí los dos plantados y la gente a nuestro alrededor bailando. No éramos capaces de separar nuestros labios. Nuestras manos manoseaban al otro por su rostro, su cabello y su espalda. Tenía un cuerpo menudo, de alto como yo, pero de complexión delgada. Rozamos nuestros rabos y la dureza de ellos se notaba desde la entrada del local.


  • Vivo cerca.

  • Yo...


Soltó mis labios y me soltó eso.


  • ¿No te apetece seguir?

  • Si pero...

  • ¿Qué?

  • Estando así no me mola lo siento.

  • Ahhhh yaaaa...no... quería...

  • Lo siento...

  • Ven vamos a pedir algo de beber.


Me agarro de la mano y me llevo hasta la barra. Sentí como me sentaba en un taburete y él se metía entre mis piernas. Me acerco a la mano una botella y me la bebí de un trago.


  • Ufffff no sabía lo seco que estaba. ¿No hay más grande?

  • Ja, ja, ja. Tony dame cuatro porfa.

  • ¿De agua?

  • Sí.

  • Vaya tela, de esta manera no mantengo el local.

  • Anda deja de quejarte de que lo tienes a tope.

  • A tope esta, pero se drogan y con una copa tienen para toda la noche. A mí no me compensa.

  • Tienes razón. Gracias. Toma cóbrate.


Escuchando la conversación sentí otra botella en la mano que no tarde en beberme. De golpe sentí como si me echaran un cubo de agua fría por la cabeza.


  • ¡Joder!

  • Lo siento...

  • ¡Esta helada joder!


Le mire con cara de para ya de tocarme los cojones y a continuación se fue separando de mí. Me sentí el ser más despreciable del mundo. Agarre sus manos y me lo acerque de nuevo.


  • Lo siento...


Deje caer la cabeza en su pecho y le di varios besos. Me abrazo y así estuvimos hasta que note las náuseas.


Esta parte la omitiré. No hace falta profundizar tanto.





Una media hora después.


La lucidez volvía poco a poco a mi ser. Ahora estaba en los aseos del pub frente al espejo sin camiseta y con el pelo y el cuerpo mojados.


  • ¿Mejor?


Lo mire con extrañeza y de pronto le mire directamente a los ojos y me acordé de él.


  • ¡Tú!

  • Hola.


Me secaba con el papel de manos y quitándose la camisa que llevaba encima de una camiseta me la puso.


  • Te quedará un poco ajustada, pero al menos algo hará.


Lo miraba y solo sentía punzadas en el estómago y en el pecho.


  • ¿Quieres que te acompañe a casa?- me pregunto.

  • No prefiero a la tuya que vives cerca.


Me miro y sonriendo me dio un beso.


  • Anda vamos.


Vivía a la vuelta de la esquina. Subimos dos pisos y entramos en una casa de esas que nada más entrar estas en el salón. Encendió varias luces, pero de esas que son como de ambiente. Se veía una casa bonita, con muchas plantas, cuadros de colores.


  • Voy a ducharme.- me dijo.

  • Te acompaño.


Entramos al aseo y nos desnudamos. Él entró en la ducha y yo entre detrás. Era una ducha moderna de esas superamplias. Note el agua fría en la planta de los pies y temblé de frío. Lo tenía de espaldas a mí y admiré la curvatura de su espalda terminar con los glúteos tan respingón que tenía. Unas piernas delgadas pero fuertes totalmente depiladas. Acerque mi cuerpo al suyo y suspire en su hombro mientras le daba besos en el cuello.


  • Me gusta esto.- susurro.


El agua ya se notaba caliente. Coloco la alcachofa arriba y notamos como el agua comenzó a caernos. Se dio la vuelta y me abrazo. Sentía su calor y el del agua por igual. Sus labios me besaban por el cuello y continuaron hasta mi mandíbula. Al encontrar mis labios se unieron a ellos. Nos besamos mientras separándonos un poco agarrábamos la polla del otro. Sin dejar de besarnos nos masturbamos el uno al otro hasta que terminamos corriéndonos. Jadeamos y gritamos del gustazo.


Agarro el bote de gel y tras ponernos en las manos nos comenzamos a limpiar el uno al otro. Metiéndole los dedos por todo su cuerpo y los suyos por el mío. De vez en cuando nos mirábamos y nos reíamos de los nervios.


Pase los dedos por la raja de su culo y con bien de gel le busque el ano. Un dedo entró a la primera y el jadeo de placer. Le metí dos y continué dilatándolo. Su polla pegada a la mía estaba de nuevo híper dura. El que se había centrado en mi espalda baja también hasta mi culo y me comenzó a meter varios dedos. Si separar los cuerpos le metíamos al otro varios dedos en el culo. Nuestras caras en el hombro del otro jadeaban de la excitación y del placer de sentir como el otro le trabaja el ano.


  • No los saques nunca, por dios...

  • Ni tú ni...ahhhh...


Cada vez íbamos cogiendo más velocidad, teníamos los culos bien abiertos y pasamos de dos dedos a tres y continuamos. Los dedos entraban y salían a gran velocidad. Mordíamos el cuello del otro y eso nos hacía excitarnos aún más.


  • Ahhhh... ¿Pausa?

  • Ufffff... Siiii...ahhhh


Fuimos sacando los dedos pero sin dejar de acariciar todo a su paso. Nos comimos la boca con ansia y volví a sentir el gua caer sobre nuestros cuerpos. Nos aclaramos y tras secarnos fuimos directos a su cama.


  • ¿A cuatro patas o tumbado?

  • ¿Tú o Yo?

  • Es para comernos el culo, ja, ja, ja.

  • Ahhhh, pues a cuatro patas mejor.


Se tumbó y yo me puse sobre él a cuatro patas al contrario. Baje mis caderas y le coloque el culo en la cara. Agarre sus piernas y llevándolas un poco hacia atrás encontré lo que buscaba y me enganche a comérselo.


  • ¡Dios!

  • ¡Joder!


Su lengua me daba tales lametazos que notaba como mi rabo sentía descargas. Yo con el suyo estaba como con mi comida favorita. Le metía los dedos, se lo acariciaba, le metía la lengua, le sobaba el culo y lo volvía a repetir. La lamia el perineo y jugaba con sus huevos. Los tenía bien recogidos y redondos. Muy poco pelo, alguno así largo pero en general poco. Le agarré del rabo y tirando de él hacia atrás me lo metí en la boca mientras con varios dedos le trabajaba el ano.


Él no salía de mi culo, se notaba que le molaba comerlo. Y yo estaba en la puta gloria. Me mola mucho que me coman la polla, pero que te sepan comer el culo en condiciones, pasa poco. Y en este mismo momento estaba sintiendo una comida de culo de las mejores que había sentido en mi vida. Yo continuaba comiéndome ese manjar de rabo. Lo tenía ya inundado en saliva. Aproveche la saliva y me fui de nuevo a su ano. Le pasaba la lengua y le metía varios dedos. Disfrutaba de ver como se abría y se cerraba a mi antojo. Y de como cada vez se abría más y más. En mi culo debía caber ya una naranja sin problema.


Ninguno de los dos se le notaba con ganas de cambiar así que continuamos durante un buen rato comiéndonos nuestras partes más sexuales.


Él con su rabo y yo con el mío en la misma posición aún nos masturbábamos con fuerza para descargar en la boca del otro. Contemplar como se masturbaba y darle lametazos en la punta del capullo me encantaba. Él hacia lo mismo y me ponía más cerdo aun. Él fue el primero en correrse, nada más sentir el primer trallazo de lefa me enganche con la boca y le deje que continuara llenándome la boca de su elixir. Quito la mano y comencé a mamársela mientras ya sentía como me venía el orgasmo. Solté igualmente varios trallazos, aguanto que le llenara la boca y parte de la cara de mi lefa y ya cuando termine se la metió. Jadeamos y gemimos con la polla del otro en la boca de lo sensible que las teníamos.


Sin ganas de acabar, pero con ganas de respirar las soltamos y dándome la vuelta me tumbé sobre él.


Nos besamos esta vez con más dulzura y nos mirábamos, incapaces de no sonrojarnos. Termine apoyado en su pecho mientras sus dedos pasaban por mi cabeza. Sentí como un manto cálido me cubría y me dormí.


Al amanecer.


Abrí un ojo y la cabeza me reventaba. Sentí la luz entrar por la ventana. Abrace la almohada y sentí el tacto de las sabanas que en nada se parecían a las mías. De igual manera el colchón era supercómodo. Cerrando los ojos con fuerza deseé no tener que levantarme. Debí dormirme porque cuando los abrí el sol ya no daba tan fuerte. Me moví en la cama y me percaté de que no había nadie más. Entonces abrí los ojos y me levanté sin ganas. Abrí la puerta y desnudo fui hacia el salón mientras me rascaba los ojos y los huevos.


  • Buenos días.

  • Buenos días.


Ojos bonitos estaba tirado en el sofá tapado con una manta. El torso desnudo y una cara tan bella que suspire profundamente. Se incorporó para hacerme sitio y me tumbé a su lado.

¿Qué tal esa cabeza?

  • Ufffff me dan como latigazos.

  • Llevabas buena mierda encima.

  • Ya que mal.


Metí la cabeza en su pecho. Él me acariciaba la cabeza.


  • Me llamo Raúl.

  • Yo Víctor.- le dije sin sacar la cabeza.

  • Encantado.

  • Igualmente.

  • Ja, ja, ja. Anda saca la cabeza.

  • Me da vergüenza.

  • En serio, si te comí el culo hace un rato durante horas.

  • Lo sé por eso, ja, ja, ja.

  • Si me miras te doy el desayuno.

  • Uhmmm.


Ronroneo en su pecho y le lamí uno de sus pezones.


  • Este desayuno me gusta.

  • Ja, ja, ja.


Levante la cabeza y allí estaba, su mirada, sus hoyuelos, todo él.


  • Mira que eres guapo.- me expresa.

  • ¡Yo¡Pero si tú eres…!

  • No más que tú, ja, ja, ja.

  • Vale.


Me comenzó hacer cosquillas y por poco me caigo del sofá. Entre risas nos levantamos y fuimos a la cocina.


  • Tienes una casa muy bonita.

  • Gracias.

  • Además, contigo así desnudo y medio empalmado le da un toque mucho más interesante.

  • Ja, ja, ja.

  • ¿Puedo?

  • Claro.


Me agaché frente a el que estaba cortando pan y me metí su rabo en la boca. Se lo descapulle y me la metí entera para después poder degustarla bien hasta que la tenía bien dura.


  • No comas tanto que se te va a ir el hambre, ja, ja, ja.

  • Tranquilo que de esto no me sacio nunca.

  • Uhmmm...ahhhh... ya veo... y siento ya...


Dejo el cuchillo y el pan a un lado y se apoyó en la encimera. Continué mamándosela hasta que ya estaba a punto de correrse. Me di la vuelta y agarrando una botella de aceite de oliva me eche sobre los dedos un poco y me unte el culo. Me puse frente a el bien abierto de piernas abriéndole bien el culo y noté como me la metía. Me agarro por detrás y con sus manos me acaricio los pezones y me besaba la espalda. Su rabo ya estaba dentro y sin moverse me comenzó a besar el cuello y a comerme los lóbulos de la oreja. Agarrándome el rabo fui masturbándome mientras sentía sus caricias y sus besos. Comenzó a follarme y aunque aún sentía los latigazos de la resaca en la cabeza eso era mejor que cualquier ibuprofeno. Cada vez me gustaba más ese hombre, me follaba que daba tanto gusto. Y no solo por como me la metía y sacaba, sino un todo. Sus manos me acariciaban y me hacían sentir el ser más importante del universo. Acercando su boca a mi oreja me la chupo y me susurro:


  • Estoy a punto, ¿la quieres dentro, en la boca o donde quieres?

  • En la boca si, ahhhh...


Me dio varias embestidas con fuerza antes de sacármela y dándome la vuelta me agaché y él masturbándose con ansia frente mi cara comenzó a soltar lefa. Abrí bien la boca y algunos entraron dentro y otros por mi cara y pecho. Se la soltó y agarrándosela comencé a mamársela mientras me masturbaba con fuerza. Estaba a punto de correrme y levantándome él se agachó y recibió toda mi leche en la boca. Tras lo que me la agarro y me la chupo dejándola más limpia que nunca.


Se levantó y nos besamos abrazándonos con todo el cuerpo.


  • Esto ha sido…

  • El mejor desayuno del mundo...

  • Ufffff...

  • Me gustas tanto...

  • Y tú a mí.


Continuamos besándonos y dándonos amor.


Tras la descargada de lefa me preparo el desayuno y fuimos al sofá. Me lo comí todo, bueno en realidad lo devoré todo en menos de 5 minutos. Él me miraba y me preguntaba si quería más. Yo le decía que no porque si no me lo iba a comer. Nos reímos y tras dejar el desayuno nos tumbamos uno frente al otro bien pegado.


  • Raúl.

  • Dime.

  • ¿Nos conocíamos?

  • De vista puede ser pero poco más.

  • ¿Y ayer como que?

  • ¿Por qué me lancé?

  • Pues supongo que también iba un poco pasado y no me lo pensé.

  • ¿Iba muy mal?

  • Un poco.

  • No sé lo que me paso, salí del curro con dos compañeros y me tome una cerveza y dos copas en el local.

  • No sé tal vez te tomaste algo más.

  • Tal vez, sinceramente soy de porros.

  • Yo igual.

  • Y no de continuo, sino de vez en cuando para desconectar y pegarte unas risas.

  • Igual.

  • Me alegro de que te lanzaras.

  • Y yo, ha merecido mucho la pena.

  • Aunque me tuvieras que sujetar la cabeza tras...

  • Ja, ja, ja si aun después de eso. Sabes una cosa.

  • ¿Qué?

  • Entre al local con unos amigos y pronto los fui perdiendo. Ya sabes, uno se lía con uno, otro se va al cuarto oscuro, bueno. Yo estaba en la barra y miraba la pista. Únicamente te veía a ti hay en medio dándolo todo y gozándolo lo más grande. Ya te había observado alguna vez, no recuerdo si allí o en otro sitio y me hizo mirarte más aún. Tras dos chupitos entre la copa que me tomaba me anime y me metí a bailar. El sudor caía por tu cuello y tu cara era tan hermosa en ese momento que me quede mirándote mientras bailabas. Entonces abriste los ojos y me miraste.

  • Tengo un vago recuerdo.

  • Ja, ja, ja, me imagino. Te dije hola y no me contestaste. Aun así pase un dedo por tu cuello y después me lo lleve a la boca.

  • Uhmmm niño malo.

  • Ja, ja, ja. Te prometo que nunca pensé que haría eso.

  • Sigue anda.

  • Me miraste y te lanzaste a comerme la boca.

  • ¿En serio?

  • Si niño bueno. Nos comimos la boca hasta que te expresé de venirte a casa y me expresaste que de esta forma como estabas no.

  • No me acuerdo de nada.

  • Te pedí perdón y fuimos a la barra. Tras beberte tres botellines de agua te mosqueaste porque te eche un poco por encima de la cabeza. Te comenzaste a poner gris y fue cuando...

  • ¡Joder¡Lo siento!

  • No pasa nada, ha merecido la pena.

  • Aun de este modo lo siento. No me mola mucho el alcohol porque me pongo muy borde.

  • Bueno al menos lo sabes.

  • Si eso sí.

  • Gracias.

  • Gracias a ti.

  • Y aquí estamos.

  • Aquí estamos.


Poniendo mis manos en su cara le besé. Nos quitamos la manta de encima y comenzamos acariciarnos y a ponernos de nuevo a mil.


  • Ven vamos a la cama.- me dijo.


Nos levantamos y corriendo para sentir quien llegaba primero nos reímos sin parar. Nos tiramos sobre la cama y nos rebozamos entre las sabanas.








17.10.21

RelatO. Cuarto Oscuro ;)



Eran las diez de la noche y salía de trabajar agotado de una semana un pelín espesa, me apetecía llegar a casa y tirarme al sofá, pero cuando salía un colega me lio para tomarnos algo en un bar de ambiente cerca de mi casa, dude, pero a la vez me apetecía verlo y desconectar. 


Llegue un poco antes y una vez en la barra me pedí una cerveza y me puse a mirar el móvil. Continúe bebiendo sorbos y cotilleando por los mundos de las redes sociales, mire si tenía algún mensaje de mi amigo y nada, me estaba meando, pegue un trago largo a la cerveza y me fui a los aseos. Abrí las cortinas que daban a los aseos donde además había un cuarto oscuro y una zona de videos donde podías masturbarte mientras te ponían las últimas películas porno gais, habría como unas seis personas, seguí adelante y en el aseo me acerque a la pared donde había una corriente de agua continua que caía por lo menos dos metros de ancho y sacando mi polla mee. Debía de llevar sin mear como toda la tarde no podía parar de mear, escuche entrar a alguien y poniéndose a mi lado giro la cabeza y mirándome el rabo dijo: 


  • Vaya serías un buen miembro para el grupo de meadas. 

  • No sé qué me pasa, llevo como tres minutos meando. 

  • Eso es bueno, así limpias. 

  • Ya.

Le mire a la cara y observe a un hombre un poco más mayor que yo, con el pelo muy corto y casi sin entradas, una barba de dos semanas muy sensual y una nariz perfilada y pequeña, sus ojos eran oscuros y en general tenía una cara como muy bonita, baje la mirada y observe que no meaba aún, pero sí que sujetaba su rabo y bajaba y subía prepucio.


  • ¿No meas? 

  • La verdad que al escucharte mear me entraron mogollón de ganas, pero después de verte el rabo solo me apetece observarte y meneármela. 

  • Vaya, directo. 

Había terminado de mear hacía un rato, pero aún seguía allí con el rabo goteando las últimas gotas y sacudiéndomela, mirándole el rabo vi que se sacaba los huevos de la bragueta y girándose hacia mi pude comprobar un pene semi erecto descapullado y con unos huevos enormes. 


  • Me ha entrado hambre. 

  • A mí también.

     

Sin guardarme el rabo le agarre del brazo y me lo lleve a la sala de televisión, la gente que había dentro con el rabo ya babeando pre semen nos miró, nos colocamos apartados y le hice ponerse en la parte de arriba como de una grada, me coloque a su lado y deslizando mi mano hacia su rabo comencé a masturbarle mientras con la mía hacia lo mismo, se desabrochó el pantalón y se levantó un poco la camiseta, si hubiera sido otro sitio ya me hubiera despelotado, pero en aquel lugar a saber el último que se había corrido ahí y cuando fue la última vez que limpiaron. 


Tenía un estómago sin nada de vello, terso y moreno, un ombligo muy gracioso y unos pezones que no tarde en comerme. Mi boca devoraba sus pezones y mi mano su rabo, sentía como le salía líquido de la punta y lo aprovechaba para lubricar y masturbarlo más desde la punta, eso le hizo gemir, me agache y me metí su rabo en la boca, deguste su frenillo, su glande, baje hasta sus huevos, donde uno a uno me los metía en la boca, mi rabo estaba a punto de colapsar. 


Tras un buen rato mamando levante la mirada y sonriéndome con cara de felicidad agarro mi pene y se lo ofrecí, no tardo en ponerse delante a cuatro patas y metérselo enterito, desabrocho mi pantalón y bajándome un poco el eslip sin tocar nada de la grada, dejo al descubierto mi pene que estaba en toda su plenitud, lamió la punta y jugueteo con mi prepucio, lo subía y metía la lengua por dentro, eso me hacía sentir escalofríos de placer, bajando se metió mis huevos en la boca y mientras los saboreaba jugaba con mi rabo arriba y abajo, tras tremenda mamada no iba a tardar mucho en descargar, y él deseaba eso, se bajó los pantalones y el eslip y poniéndose entre mis piernas junto a nuestros rabos y con fuerza nos masturbó hasta que nuestras lefas se juntaron sobre ellos y caían por mi pecho, continuo un buen rato pajeandonos conjuntamente mientras convulsionábamos de placer, se agachó de nuevo y lamiendo hasta el último rastro de lefa me subió el eslip y acomodándose él también se sentó a mi lado. 


  • Joder.

  • Un gran joder. 

  • Hacía tiempo que no disfrutaba tanto comiéndome un rabo. 

  • Igual. 

  • Desde que te vi meando se me hizo la boca agua. 

  • Yo ahora la tengo seca, ¿una cerveza? 

  • Me apetece mucho. 

Salimos como flotando y al buscar un sitio en la barra me encontré con mi colega. 


  • Tío, llevo más de media hora esperando.- dijo mi amigo. 

  • Lo siento. 

  • Hola, soy Javi. 

  • Encantado, Raúl. 

  • Fui al aseo y lo demás ya te lo imaginas. 

  • Si, ja, ja, ja, putón.

Pedimos unas cervezas y al cabo de dos horas Raúl se acercó y me dijo: 


  • No sé los planes que teníais ni quiero interrumpirlos más, pero estoy deseando llegar a casa y tumbarte en mi cama, saborearte cada milímetro de tu piel y dejar que me folles toda la noche. 

  • Ehmmm.

Mi rabo saltó del eslip y noté como las pulsaciones del rabo y de mi corazón se aceleraban. 


  • Javi, tenemos que irnos.

  • Ya estabais tardando mucho. 

  • Gracias, te debo una.

  • Tranquilo, tú disfruta, yo a ver si me comen un rato el rabo y me voy también. 

  • Encantado, hasta otra. 

  • Adiós, guapos.

     

Vivía como a dos manzanas, subimos a su casa y entramos al salón. 


  • Bienvenido, quería decirte que me alegra que hayas subido y que no suelo hacer esto, siéntete en tu casa.

  • Gracias, yo tampoco. 

  • ¿Tienes hambre? 

  • Un poco. 

  • Ponte cómodo y vamos a la cocina a ver qué hay. 

Se desnudó y se fue hacia la cocina, me desnudé y le seguí, buscando en la nevera encontramos algo que echarnos a la boca y tras cocinarlo y bebernos un litro de agua, nos sentamos en el sofá con el plato en la mano y devoramos. 


  • Está riquísimo. 

  • No tanto como tú. 

  • Que bobo, para. 

  • Vale, ahora en serio ¿Qué te mola? 

  • Pues soy bastante versátil, me encantan los pies, que por cierto los tuyos me chiflan y dilatar bien un ojete me mola, luego pues lo normal, mamadas, pajas y eso, y ¿a ti? 

  • Me considero más pasivo, aunque dependiendo con quien, pues me activo o no, me mola también mucho los pies y los sobacos, lo demás igual, bueno lo de pajear las dos pollas juntas ya sabes que me mola 

  • Sí.

Seguíamos comiendo y hablando, mientras nuestras miradas observaban al otro, nuestros rabos desde que salieron del eslip no se relajaron ni un momento, termine mi plato lo acerque a la mesa y poniéndome cómodo me agarre el rabo mientras él continuaba comiendo. 


  • Eres un chico malo, como me atragante será culpa tuya. 

  • Yo solo estoy poniéndome cómodo, tú sigue y observa.

     

Levante una pierna y con la mano libre la humedecí en saliva y unte mi ano de ella, él absortó se quitó el plato y se abalanzó a mi culo, levanto la otra pierna y se perdió en él. 


No recuerdo bien hasta que hora estuvimos despiertos, solo recuerdo que tras la gran comida de culo que me hizo me llevo a la cama, donde hicimos el sesenta y nueve, comenzando por los pies y terminando por nuestros rabos, busque su culo y tras un largo y extenso tiempo dilatándoselo me acerco un condón y me lo folle durante lo que para mí fue eterno en plan delicioso. Estábamos exhaustos, pero espabilados, nos duchamos y volvimos a la cocina a gu arrear, una vez en el sofá de nuevo nos comimos la boca y terminé en su pecho jugando con su polla mientras él me acariciaba el pelo. 


Volvimos a quedar alguna vez más, pero no paso de allí, él quería un marido y yo un folla migo el cual no buscara un compromiso, pero lo disfrutado allí quedó, en nuestra mente. 


FIN 





18.9.21

ReLaTo. El PrObaDoR

 


Llevaba un par de semanas que iba a comprar y mirar ropa a esa tienda únicamente por verle, debía tener mi edad, unos 20 años, con el pelo muy oscuro y medio largo como por debajo de las orejas, sin pelo en la cara, una mirada súper dulce y un cuerpo delgado con un culo que me ponía todo bruto.


Tras ir varias semanas me quede con que trabajaba al mediodía y aproveche un día para lanzarme, pero claro no iba a acercarme a el y decirle: “Hola, me llamo José, ¿te apetece tomar algo conmigo algún día?”, pues no.


Entre a la tienda y baje a la planta de hombre, es una tienda de esas enormes, lo vi de lejos y me puse de los nervios, cogí ropa mas o menos que me gustara y cuando vi que lo ponían en el probador allí que me fui, le dije la ropa que llevaba y me dio una cosa de esas que identifica la cantidad, estábamos solos, yo me metí en un probador y me desnude. No habían pasado ni cinco minutos cuando le escuche mirar los probadores por si quedaban cosas por recoger y mirar si estaban decentes, abrí mas de la cuenta mi cortina y me puse como ha probarme unos pantalones cortos, le vi pasar por el espejo cuando se volvió y se quedo con la boca abierta, llevaba un par de perchas en la mano y se les cayo, yo me gire aun sin cerrar el pantalón y deje al descubierto todo mi pelo púbico.


  • Ostras que putada, ¿te ayudo?

  • No tranquilo, esta bien.


El agachado recogiendo y yo delante suya subiéndome la cremallera y mirándome al espejo, no se podía ser mas ridículo la verdad.


  • ¿Te gusta?

  • ¿El que?

  • El pantalón, como me queda.

  • Con ese cuerpo todo te queda bien.


Su cara fue de un momento incomodo y vergonzoso total, iba a darse la vuelta cuando.


  • Muchas gracias. ¿Te importaría decirme el otro y ya te dejo?

  • No se, debo...

  • Venga si esta esto muerto.

  • Venga rápido.


Entre al probador sin cerrar la cortina y me quite el pantalón, mientras le miraba por el espejo y su mirada se pego a mi culo, que todo hay que decir es bastante goloso, me gire y le deje admirar mis 12 cm de rabo en reposo y mis dos huevazos, se comenzó a rascar el pelo y las piernas le temblaban, me puse el pantalón y salí.


  • ¿Te gusta?

  • Mucho.

  • ¿El pantalón solo?

  • Si, digo no, digo....

  • Ven anda.


Le metí al probador y cerré las cortinas. Me baje los pantalones y los deje a un lado, me tenia desnudo delante de el y su cara era de terror.


  • ¿Cinco minutos?

  • Cinco minutos.


Le quite la camiseta y el mientras se desabrochaba el pantalón, en menos de 20 segundos lo tenia desnudo por fin delante mío, me acerque a el con timidez (ahora claro), y le bese el pecho, el me coloco sus manos en la espalda y me atrajo hacia el, pego su cuerpo contra el mío y mientras me besaba el hombro deje caer mi cabeza en su hombro, los dedos de los pies se acariciaban como nuestros dedos de las manos en la espalda del otro, cerré los ojos y me deje llevar por su respiración, su olor, su tacto, mi rabo duro se coloco junto al suyo y nos dejamos llevar por el abrazo.


  • Que bien sienta esto.- le dije.

  • Muy bien si.

  • ¿Querrás tomar algo conmigo?

  • Uhmm.


Levante mi cara de su hombro y le mire la cara de risa que tenia.


  • Vale, estas de coña, muy gracioso.

  • Tengo que volver, ya sabes que si, además de un culo mas que sugerente, este rabo que ahora tengo en mi mano me parece lo mas apetecible que me podría llevar a la boca.


Se agacho y me la lamió, me bajo el prepucio y me chupo el glande, me masturbo mientras miraba su mano moverse al ritmo de mi pene y volvió a subir.


  • ¿Hoy te viene bien?

  • Uhmm

  • Sabes y hueles muy bien.

  • Anda vístete y dame tu teléfono que te apunto mi numero.


Voy de duro por la vida pero luego me derrito con nada. Termino de vestirse y yo me quede ahí mirándolo mientras continuaba desnudo.


  • Escríbeme ahora y me dices donde quedar.

  • Vale, que pase rápido el turno.

  • Gracias.- me dijo mientras sus labios besaban uno de mis pezones.


Cerré de nuevo las cortinas y me senté en el banco, con el rabo en una mano y con el móvil en la otra. Suspire para mis adentros y de pronto la cortina se abrió de par en par y entro el de nuevo.


  • Esto esta muerto y no puedo trabajar si no termino lo que empiezo.


Se agacho y se metió mi rabo entero, su nariz tocaba mi pelo púbico y continuo mamándomela hasta que sin mas remedio y con lo excitante de la situación descargue toda mi leche en su boca, tras varios gemidos secos y un agarrón de su camiseta.


  • Ahora si. Realmente deliciosa. Hasta ahora.


Y se fue de nuevo, tenia la polla limpia como la patena y brillante de su saliva, me incorpore como pude pues las piernas me temblaban cosa mala y tras vestirme salí. Nada mas salir del probador lo vi de lejos y me sonrió, le mande un beso que el recogió con una mano y se lo coloco en los labios. Gestos como ese me vuelven loco.

Fueron tres horas pero se me pasaron como un año. Tras mensajearnos quedamos en mi casa que estaba mas cerca, vivía con dos compañeros de piso y en ese momento estaba en a Universidad.

Cuando sonó el telefonillo casi me da un infarto, lo descolgué y tras cerciorarme que era el lo abrí y me coloque en el umbral de la puerta.


  • Salir de trabajar y verte así es realmente lo mejor del día.

  • Ven aquí anda.


Lo agarre de la sudadera y lo metí dentro, cerré como pude la puerta pues tenia su lengua ya metida en mi tráquea y antes de llegar a mi cuarto los calzoncillos desaparecieron por arte de magia, nos tiramos en la cama y nos besamos apasionadamente mientras nuestras manos recorrían el cuerpo del otro desesperadamente por tocar lo mas posible del otro. Su lengua era una locura de ritmo y pasión, le busque el rabo y me dejo hacer, mientras le besaba le masturbe lentamente y comprobé como su rabo era de un tamaño para mi perfecto, ni muy grande ni muy pequeño, pero gordo, con bastante prepucio y con un glande que incite a lamerlo sin parar, me separe de sus labios y me fui directamente a comerme ese rabo, se lo mame y pajee hasta que note como se corría en mi boca y aun así se corrió un poco mas encima de el, ver eyacular tanto me pone muy cerdo, y el se corrió que daba gusto verlo.


  • Estamos empatados.- me dijo con su cara metida en mi axila.

  • Solo en mamadas.

  • Así es, ¿Qué no te gusta?.- ahora sus labios rozaban mi lóbulo.

  • Pues rollo dolor, asfixia, pipí y popo no.

  • Vale, yo igual.

  • ¿Activo o pasivo?.- le pregunte mientras me chupaba un dedo y buscaba su culo.

  • Me da igual, depende del día.

  • También igual.

  • ¿Tienes novio?.- me pregunto muy serio.

  • Jajaja que va, no.

  • Yo tampoco.

  • ¿Pero lo buscas?

  • Me dejo encontrar.- me sonrió y me beso.


Mi dedo encontró su ano y vamos que si lo encontró, tenia unas nalgas prietas y un ano bien rosadito y sin nada de pelo, mi dedo entraba y salía fácilmente.


  • Me encanta que me hagan eso, Uhmm.

  • Con este culo creo que voy a trabajártelo mucho, voy a verlo de cerca.


Me di la vuelta y le abrí las piernas, me metí entre sus huevos y aun con un dedo dentro me maraville de las vistas, le hice girarse y colocándome delante me lo comí, el rabo me dolía de tanto morbo que me estaba dando, el suyo se lo comía entre comida de ano y metidas de dedos.


  • Follame ya por favor.


Me coloque el condón y me puse lubricante en el rabo y en su ano, el abrió las piernas y bajo las caderas, me metí entre ellas y poco a poco me fui metiendo en el, era un culo bien avaricioso, no tardo en comerme el rabo, le agarre de las caderas y me lo folle como el me pidió de la manera mas salvaje que pude, mis embestidas golpeaban sus huevos contra los míos y tras sentir una explosión en todo mi cuerpo note como la leche rellanaba el condón, baje hasta su espalda que bese entre suspiros ahogados y con pena la saque.

Una vez recuperado el aliento.


  • Realmente odio follar con condón.

  • Y yo, pero....- me decía con cara de seamos responsables.

  • Ya si lo se.

  • Me gustas y si quieres nos hacemos la prueba y estamos tranquilos.

  • No es mala idea.

  • Pero solo si vamos a ser los dos.

  • Si ya me imagino.

  • Si es un problema con condón y ya esta.

  • No si, solo que me puse a pensar chorradas.

  • Yo te digo lo que pienso, no busco nada mas, no busco pareja, pero si con alguien conecto no busco a nadie mas.

  • Vale, mañana nos la hacemos.


A veces es un tema complicado por que claro lo acabas de conocer y a la vez te lo quieres follar a pelo y quieres que te folle a pelo, pero no esta bien, y luego esta lo de claro si me la hago y tu te la haces es solo para follar contigo, eso significa que no voy a follar con nadie mas, pero bueno creo que son cosas normales que nos pasan y que es por miedos a lo desconocido o por miedo a lanzarnos al amor sin red.






4.9.21

ReLaTo. CaMbIoS


02:00 h

  • Perdona no suelo hacer esto.

  • Tranquilo.- me dijo mientras sus brazos me cogían y me ponían a un lado.

El lugar estaba abarrotado de gente, notaba como el sudor me caía por toda la cabeza, le di un buen trago a la copa y la deje sobre una estantería colocada para eso. Me volví a meter dentro, me quite la camiseta que la llevaba chopada de sudor y me la enganche al vaquero. Cerré los ojos y me deje llevar.



3 horas antes.

Pedí la cuenta y me miro con cara de pena.

  • ¿Que?

  • Nada que eres un soso.

  • ¿Y eso a que viene?

  • No se tenemos 26 años, somos jóvenes, bellos, y aquí estamos a punto de pagar la cena y para casa a ver algún mierdon en la tele.

  • Estoy cansado.

  • Ya.

  • Gracias.- le dije al camarero.

  • Sabes una cosa.

  • ¿Que?

  • Que me voy de fiesta.

  • Pásalo bien, mañana nos vemos.

  • No mañana no nos vemos, me voy de fiesta y me iré a casa de alguien. Ya iré a tu casa y me llevare las cosas.

  • ¿Pero que te pasa?

  • Que me pasa dice, tu eres lo que me pasas, llevamos diez meses saliendo, cuatro viviendo juntos.

Estaba encendiéndome de manera exponencial y no quería chillar. Me levante y me fui.



Durante un buen rato camine por las entramadas y bellas calles de mi ciudad. Le di vueltas y vueltas en mi cabeza a todo lo que me había dicho. "Me había convertido en un amargado". Me senté en un banco y me encendí un cigarro.

  • Perdona.

  • Si dime.

  • No tendrías un papel y fuego para prestarme por favor.

Rebusque en mi mochila y se lo di.



  • Vaya gracias.

  • Coge de papel lo que necesites y el mechero quédatelo.

  • Toma.

Extendí la mano y me dejo un cogollo de maría en la palma de la mano.



  • No hace falta que...

  • Si que hace si.- me dio el papel y me cerro la mano con la suya.

  • Gracias.

  • Adiós.

Me quede mirando como se marchaba y por detrás se le marcaba un buen culo. Recordé su cara por un momento y me quede con el azul de sus ojos grabado en la retina.



02:45 h


No podía dejar de bailar, abría los ojos y me dejaba llevar por las luces intermitentes de colores. Al rato los volvía a cerrar y dejaba que el retumbar de la música hiciera vibrar todo mi cuerpo. Saltaba y me movía de lado a lado. De vez en cuando alguien me rozaba y otras veces me acariciaban. No me molestaba. Me sentía vivo.



2 horas antes.


Tras liarme el canuto me puse andar de nuevo y esta vez por donde mas gente había. Los bares estaban a reventar, la gente se amontonaba fuera y dentro. Las risas y la alegría flotaban en el ambiente. Hacia años que no pasaba por esta zona. Me puse a pensar y calculando por lo menos un año antes de conocer a Raúl. Me apoye en la pared y disfrute de las vistas mientras le daba caladas.

Nunca había sido mucho de salir era cierto. Me gustaba mas el rollo cenar y tomarse algo en una terraza, echar una partida de algo, no se otras cosas. Mis colegas continuaban quedando para salir pero también hacían mas cosas, como senderismo, viajar, no se otras cosas que no fuese solo salir de fiesta. Me quede un rato dándole vueltas y llegue a darme cuenta de que Raúl tenia razón en una cosa. Era un soso, hacia tiempo que lo era y no quería admitirlo, mi vida se había convertido en planificarlo todo y como tenia un trabajo estable eso me había convertido, "¿en alguien sin ganas de nada?".

Le di las ultimas caladas y lo tire. Volví a caminar y me metí en la zona gay. Las miradas de arriba abajo comenzaron y los cuellos comenzaron a crujir de tanto girarse. Y no por que yo este bueno ni nada de eso, sino por que son mas de la una de la mañana, la gente esta ya contenta y un tío que no va por allí desde hace años, pues eso.



  • ¿Te apetece un chupito y una copa por 5€?

  • Ehmmm, vale.

Me metí tras el y disfrute de su bonita cabeza por detrás, de como le quedaba la camiseta de tirantes y de esos brazos tan marcados.


  • Toma el chupito y el camarero ya te cobra con lo que pidas.

  • Gracias.

  • De nada, ciao.

Salió tras de mi en busca de mas inocentes como yo. Mire a mi alrededor y aun no estaba lleno pero poco le faltaba. Gire la cabeza hacia la barra y un camarero grandote y sin camiseta me miraba.



  • Si perdona, un whisky con red-bull.

Me lo puso en menos de medio minuto, le pague y me di la vuelta.

3:15 h

Continuaba bailando y de pronto note como me cogían de la mano. Se la agarre fuerte y sentí como tiraba de mi. Subí unos escalones y me metió al aseo. Me puso frente al espejo y me mojo la cara y el pecho, después me seco con su camiseta y me apoyo contra la pared.


  • Me meo mucho.

  • Estas en el sitio idóneo, jajaja.


Mire hacia un lado y vi los urinarios y varios tíos con la polla fuera meando.


      .  Vaya que buenas vistas.

  • Anda mea.


Me la saque y me puse a mear. No recordaba la ultima vez que había meado, sentí como si salieran de mi como 2 litros de pis. Tras acabar me la menee bien y sentí como se me ponía morcillona, mire hacia un lado y un tipo se la estaba meneando. La tenia bien dura y bajaba y subía prepucio. Me quede hipnotizado mirándole el rabo, yo continuaba con el mío fuera. El tipo se agacho y se la metió de golpe en la boca, me la mamo un rato y descargando le llene la boca. Me la lamió bien y levantándose y tras darme un pico se fue.


  • Anda guárdatela y pongámonos la camiseta.

  • Ehhh si.


Entre el agua por encima, la meada y la mamada me acababa de despejar un poco del pedo que llevaba. Me la guarde y le mire.


  • Eres tu.

  • Hola.- me sonrió y me dio un pico.

  • Hola.

  • ¿Salimos de aquí?

  • Si por favor.


Me volvió a coger de la mano y me llevo hacia fuera del local. Tanto la calle como dentro estaba a tope de gente. Continué sujetando su mano hasta que llegamos a un parque que estaba muy tranquilo. Se giro y me miro mientras me cogía de las manos y las acariciaba.


  • Tus ojos son preciosos, pero tu sonrisa lo ilumina todo.

  • Eres muy mono.- me contesto sonrojándose.


Me cogió de la cara y me beso. Primero suave y después con fuerza. Mis manos recorrieron su espalda y bajaron hasta sus nalgas.


  • Este culo me suena.

  • ¿Y eso?

  • Esta noche tras iluminarme con tus ojos al despedirte me quede mirandote este bello culo.

  • Jajajaja.


Me volvió a besar con fuerza.

  • Ven por aquí.

Me agarro de la mano y me llevo tras una caseta que de día seria un bar. Me apoyo contra una pared y haciéndome subir los brazos me quito la camiseta. Dejo mis brazos arriba y me lamió los sobacos y después me lamió bien los pezones con mordidita incluida. Le quite la suya y lo apoye yo a el. Hice el mismo recorrido y baje hasta su ombligo mientras le desabrochaba la bragueta. Le baje el slip y el vaquero y mire alucinando del rabo que tenia enfrente. Le baje todo lo hasta los tobillos y levantándome me baje los míos también. Le bese mientras nuestros rabos se acariciaban. Me agache y me metí descomunal rabo en la boca, era muy gorda pero perfecta en todo lo que mas me gustaba en un rabo. Le bajaba y subía el prepucio mientras sus gemidos se intentaban disimular entres sus dientes mordiendo su mano.


   . Tienes un rabo increíble, me tiraría horas así.

  • Me encantaría pero ahora mismo creo que....


Se comenzó a correr mientras le pajeaba desde el glande bien ensalivado. Tiro dos trallazos y al tercero me dio tiempo a metérmela en la boca y disfrutar de su sabor. Fueron como diez trallazos en total que disfrute uno tras otros. Me la saque y disfrute de sus reacciones al lamerle el glande. Me levante mientras le agarraba los huevos y le bese.



  • Ufffff después de ver antes como te la comían estaba deseando descargar.

  • Ya lo sentí ya, jajaja.

  • Ahora te toca.


Se agacho y me hizo una mamada que no olvidare nunca. La de hacia un rato en los aseos había sido mas el morbo que otra cosa. Esta mamada era un mamadón. Gemí sin importarme nada. Me pellizque los pezones mientras el jugaba con su lengua en mis huevos. Me mordí la mano mientras el me masturbaba y me chupaba el glande. Tras un rato sentí como comenzaba a eyacular y el dejo que me corriera sobre su pecho, después se la metió en la boca y me lamió de nuevo mas rato aun. Recogía el semen de su pecho o pasaba mi rabo por el y luego me lo chupaba. No recuero el tiempo, pero corto se me hizo.


  • Después de esto creo que necesito que me folles.- me dijo.

  • ¿Aquí?

  • No me importaría pero creo que estaremos mejor en una cama.

  • Mejor si.

  • ¿Vamos a la mía?

  • Claro.


Nos vestimos y comenzamos andar.


  • Me llamo Oscar.

  • Edu.


Me pare en seco y el agarrado a mi mano se coloco frente a mi.


  • Encantado Edu.


Y le bese, le bese como nunca había besado a nadie. Y el me correpondio. Nuestros ojos se humedecieron y no podíamos parar de besarnos por toda cara. Sonreímos avergonzados a la vez que emocionados y excitados.


  • Edu el azul de tus ojos se me quedo grabado en la retina y ahora me siento tan agradecido por...

Me puso un dedo en los labios.


  • Yo también Oscar por haberte vuelto a encontrar.

  • ¿Cómo me encontraste?

  • Pura casualidad. Cuando te pedí papel y fuego estaba con unos colegas. Ellos iban de otro rollo y me apetecía bailar. Me despedí de ellos y me vine buscando un local gay con música decente. Entre y mientras me tomaba algo en la barra me pareció verte pero no pensé que fueras tu. Al rato me acerque y efectivamente eras tu. Estabas ahí dándolo todo, despreocupado, disfrutando de la música, del roce.

  • De la vida.

  • Si. Me puse un lado a tu lado a bailar pero con las luces no me reconociste. Por eso te agarre de la mano. Me la cogiste y no me la soltaste.

  • Me deje llevar.

  • Me gusto ver como te hacían la mamada.

  • También me gustaría ver como te hacen una.


Me beso y pasando las manos por nuestros rabos estaban a punto de reventar.

Fuimos a su casa y tras dejar toda la ropa en el salón tirada nos tiramos sobre la cama. Enroscamos nuestros cuerpos húmedos y nuestros labios no dejaban de besar al otro. Edu se dio la vuelta y se metió mi rabo en la boca, yo me metí el suyo y en un perfecto 69 nos comimos los rabos.

Tras un rato y ya buscando el ano del otro, abrimos bien las piernas y metiéndonos entre los muslos encontramos tan ansiado manjar. Nos lo comimos como si estuviéramos sincronizados. Nuestras lenguas relamían por todo el orificio y la metía y la sacaba. Cambiamos a meternos los dedos y con ya tres dedos dentro decidimos follarnos. Yo fui el primero en metérsela, me puse el condón y el puesto a cuatro patas me lo folle agarrándole bien de las caderas y dándole algún que otro cachete en ese culazo. La saque y me puse yo a cuatro patas. Note su rabo rozar mi entrada y poco a poco aunque me costo entro y me deje llevar por ese descomunal rabo que eme estaba dejando el culo bien abierto. El me agarraba de los hombros y me llevaba haca atrás poniéndome de rodillas. Sentía mas su penetración y casi me corrí en una de sus embestidas. La saco y me di la vuelta. Se metió entre mis piernas y agarrándome su rabo junto al mío nos hizo corrernos a la vez mientras convulsionábamos y gritábamos de placer.


Cayo sobre mi tras soltar nuestros rabos y me ofreció su mano llena de lefa. Se la lamí y después le bese. Se quedo en mi pecho hasta que note como su corazón bajaba de aceleraciones y al fin nuestra respiración se sincronizo y nos dormimos.


Meses después.

Raúl me dejo como me dijo y Edu se vino a vivir conmigo. Con el todo fue mas sencillo. Salíamos de vez en cuando, pero también hacíamos otras miles de cosas. 

A veces forzamos relaciones que no tienen por que ser y no pasa nada. Es mejor darse cuenta esta claro, pero a veces nos dejamos llevar por otras emociones que no son las que nos hacen ser felices.



Una vez aprendí que es mejor estar solo que mal acompañado.



FIN



24.7.21

ReLaTo SiGuIeNtE dE HiStOrIa De Un ConFiNaMiEnTo.

 


LORENZO E IVAN.


El sábado tras dar el estado de alarma creí que me iba a tirar por la ventana en dos días. Vivo solo en el centro de Madrid, soy dueño de varios restaurantes y tengo 38 años. La vida gracias a que mi familia siempre ha tenido dinero pues la verdad que lo he tenido mucho mas fácil que muchos de mis amigos.


Abrí la nevera y la tenia pelada, ayer mismo acababa de llegar de Barcelona por trabajo después de una semana fuera. Toda la hostelería estaba cerrada y no sabíamos nada de nada. El teléfono no paraba de sonar y los emails y whatsapp eran continuos. Apague el móvil lo puse a cargar y me baje al garaje. Llegar al supermercado y encontrar tal cola y luego entrar y estar la mitad vació me dejo seco. Compre todo lo que pude y me metí en casa. Tras cerrar varios asuntos y comprobar que familia y amigos estaban bien, me desnude me fume un porro y me abrí una botella de vino. Al cabo de una hora llevaba un ciego importante. Mire por la ventana y daba una pena que decidí tumbarme en el sofá, me agarre la polla y me masturbe lentamente.


Tenia ganas de follar y claro en medio de una pandemia quedar con alguien era como que no. Me metí en grinder por mirar y la cosa estaba muy mal, la gente solo estaba en plan bla bla bla y mucha foto polla. Yo de fotos y vídeos estaba harto quería comerme un buen culo y follármelo hasta que me dolieran los huevos de tanto correrme.


Perdonar mi lenguaje a veces cuando bebo me pongo un poco bastante gilipollas.


Termine eyaculando mientras uno me decía cosas guarras y nos enviábamos fotos de la paja. Con la lefa sobre mi vientre y el móvil en la otra comencé a llorar hasta que me levante y tras una larga ducha me metí en la cama hasta el día siguiente.


Domingo 15 de marzo de 2020.


Abrí los ojos y el silencio era abrumador, en ese momento recordé por que y me volví a meter bajo el edredón, si no fuera por que me estaba meando no me hubiera levantado. Mee sentado como cada mañana por que sino luego tengo que fregar y me hice un café con tostadas. Me puse la bata y me senté en la mesa alta a desayunar mientras miraba por la ventana, mi corazón se comprimía mas y mas.


Paso la mañana, el medio día y la tarde tras comer como un cerdo y verme como tres películas seguidas volví a mirar grinder, lo tenia en silencio y lleno de notificaciones. Las revise una por una hasta que una me llamo la atención. Se veía a un hombre haciéndose un selfie con cara de sonriente triste en una azotea y por lo que recordaba de ella parecía la mía, mire la distancia y ¡bingo¡, estábamos a 300 metros, yo vivía en el décimo pues el...bueno daba igual, el me envió un hola y le conteste hola, ¿Qué tal?.


  • Hola vecino.- me escribió.

  • Hola, ¿te conozco?

  • Puede que en el ascensor hallamos coincidido pero poco mas. Soy del tercero puerta cinco.

  • Iván, ¿tu?

  • Lorenzo, encantado.

  • Igual. ¿Cómo lo llevas?

  • Mal, ayer tuve que salir a comprar y casi me da un infarto.

  • A mi igual, que flipante ver casi todo vació y nada de papel higiénico..

  • Ya de verdad que la gente esta fatal, bueno por lo menos para una semana tengo provisiones.

  • ¿A que te dedicas?

  • Soy profesor de secundaria, ¿tu?

  • Dirijo varios restaurantes.

  • Vaya...¿y vives solo?

  • Si, muy solo.

  • Ya somos dos.

  • Se que es un poco arriesgado pero si quieres subir o bajo yo.

  • La verdad que lo necesito, subo yo.

  • Planta 10, puerta 2.

  • En cinco minutos subo.


Mire su foto del perfil y me puse nervioso, decidí respirar y ponerme algo de ropa, abrí un poco la casa para que se ventilara y recogí cosas que tenia por en medio. Estaba en la cocina cuando sonó la puerta.


  • Hola, bienvenido, pasa.

  • Hola, gracias.


Media mas o menos como yo, uno ochenta, el pelo corto y castaño y unos ojos verdes se escondían tras unas gafas casi transparentes. Mientras pasaba para el salón le mire el culo y me relamí los labios.


  • ¿Quieres tomar algo?

  • Lo que tengas.


Abrí un par de cervezas y una bolsa de papas y los lleve al salón.


  • Bonitas vistas.- me dijo mirando por la ventana.

  • La verdad que si, es un lujo.

  • Desde las mías veo edificios y poco mas.

  • Son siete menos se debe notar.


Me senté en el sofá y el se sentó a mi lado.


  • Que raro todo.- me dijo mientras le daba un trago a la cerveza.

  • Surrealista.

  • Nunca te había visto por grinder.

  • Ya, no lo suelo usar la verdad, de normal voy de aquí para allá y a veces quedar con alguien es complicado, también uno con la edad se cansa de tanta gente que no sabe lo que quiere.

  • Te entiendo, yo hace dos semanas quede con uno mucho mas joven y madre mía, si un cuerpazo y un pollon que me comí bien a gusto pero luego se queda en nada.

  • Todos queremos sexo esta claro si entras en esas aplicaciones pero no se conocer algo interesante también mola.

  • Pues si. Y ahora con esto, cuando vi que estabas tan cerca y me molo tu foto y descripción pues me dije al menos saludar y quien sabe.

  • Y aquí estamos, ¡salud¡.

  • Salud.


Chocamos las cervezas y nos miramos.


  • Te parece si nos vamos a mi cuarto e intentamos disfrutar por un momento dentro de este caos.

  • Por favor si.


Me levante y le cogí de la mano, le lleve a mi cuarto y poniéndome frente a el lo bese, sus labios recibieron los míos con cariño y al poco un dolor en el pecho nos hizo soltar alguna lagrima, nos abrazamos y lo soltamos todo.


  • Me alegra que estés aquí.

  • Y a mi de estar.

  • Aunque nos conozcamos de hace menos de media hora, jajaja.

  • Jajaja ya que raro todo.


Le quite las gafas y le limpie las lagrimas con los dedos, le volví a besar y esta vez ya eran diferentes, nuestras manos buscaban la piel del otro, poco a poco nos fuimos desnudando hasta que terminamos de pie desnudos abrazados y besándonos.


  • ¿Alguna cosa que no te guste hacer?

  • Pues...dolor no me mola.

  • Ni a mi.

  • Versátil.


Me tiro sobre la cama y me lamió desde los pies hasta el cuello sin pasar por mi rabo. Se coloco a mi lado y agarrándome el rabo me lo apretó y disfruto de el entre su mano.


  • Buen rabo.


Continuo meneándomela mientras con la boca se metió un pezón y me lo comió, comencé a gemir de gusto y con una mano le acaricie la espalda. Su mano en mi rabo cogió velocidad y cada vez iba mas rápido, soltó mi pezón de entre sus dientes y se lanzo de lleno a comerme la polla, primero me la lamió desde los huevos hasta la punta y después se la fue metiendo en la boca mientras con la lengua jugaba con ella. Tras una buena mamada bajo a comerme los huevos.


  • Que rico hueles.


Me estremecí y abriéndole las piernas le deje que metiera su cabeza en mi culo, me levanto los huevos y me acaricio con la lengua el ano, me agarre del cabecero y grite de gusto. Levante las piernas y me las agarre con fuerza para que el continuara comiéndome todo el ojete. Su lengua y sus labios iban dibujando saliva por mi ano y por alrededor hasta que sentí como con un dedo jugaba alrededor de el hasta sentir como lo metía.


  • Toma.- le dije.

  • Si que lo tienes a mano, jajaja.

  • De la paja de esta mañana estaba entre las almohadas, jajaja.


Me echo un poco de lubricante y metió un par de dedos, me lo trabajó mientras con la boca me comía la polla. Sus dedos cogieron ritmo y al poco entraban que daba un gusto indescriptible. Los saco y poniendo su rabo en mi ano lo golpeo varias veces. Le pase un condón y tras ponérselo y echarse lubricante note como entraba en mi. Aun no había podido degustarla pero era bastante gorda. Sentí como si me rompieran por dentro y paro. Me agarro las piernas y se las llevo a sus hombros. Me beso las piernas y me agarro la polla, todo eso sin dejar de mirarme y ponerme una cara de vicioso que daba gusto mirar.


  • ¿Mejor?

  • Si.....ahhh

  • Cuando me digas sigo, no tenemos prisa.

  • Un poco...

  • Puedo estar así dos semanas...jajaja

  • Ufff pues no te diría que no, pero cuando me la metas del todo a lo mejor no te dejo sacarla, Ahhhhh


Nos reímos y al rato ya estaba dentro de mi, separo mis piernas para acercarse a mi y besarme, sus labios se unían a los míos mientras su rabo salió un poco y volvió a entrar, me miro a los ojos y me volvió a besar.


  • Que culo tienes....


Se incorporo y abriéndome las piernas me follo cada vez con mas fuerza, los músculos de sus abdominales se le marcaban ahora mas y sus brazos se veían como de acero. Continuo un buen rato dándome fuerte hasta que la saco varias veces para metérmela de golpe y bajándome la piernas se dio la vuelta y en un 69 me planto su culo en la cara y se metió mi rabo en la boca. Me coloque un cojín para estar mas cómodo y metí mi cara en el, tenia un ano bien moreno rodeado de pelos muy oscuros y muy cortos, los glúteos los tenia bien apretados y abriéndole bien me deleite de su olor y de su sabor. El me estaba haciendo una mamada de infarto pero yo tampoco me quede atrás, le comí el culo como creo que nunca se lo había comido a nadie, tenia ganas de mas y mas. Se lo abrí bien y le metí varios dedos, a la primera entraron sin problema, el gemía con mi rabo en su boca y yo busque sus huevos para comérselos, el rabo era imposible de lo duro que lo tenia echarlo para atrás. Le comí los huevos que estaban bien depilados y le trabaje el culo mientras el se había metido de lleno a comerme los míos y a continuar dilatándome el culo.


Sentí como las gotas de sudor brotaban de mi poros, saque los dedos y metí la boca para poder llegar lo mas lejos posible con mi lengua. La saque y el se movió para delante y en la misma posición me ofreció el culo poniéndomelo en pompa. Agarre un condón y mientras me lo ponía le bese las nalgas. Le agarre de las caderas y se la fui metiendo, no pareció dolerle así que continué. La tenia toda dentro y el gemía de placer y se abría el culo con las manos. Le acaricie la espalda empapada en sudor y le bese en la columna. Mi rabo entraba y salía de el con una facilidad increíble, no tenia el rabaco que tenia el, pero tampoco la tenia pequeña. Pare por un momento por que no quería correrme aun y el comenzó a moverse y a follarme el rabo.

Había pillado un semental en toda regla. Me eche para atrás con las mano mientras el continuaba metiéndose y sacándose mi rabo de su culazo. Paro y poniéndome de pie sobre la cama le penetre y me lo folle hasta que note como me corría dentro del condón pero dentro de el. La saque para quitarme el condón y el se giro para meterse mi rabo en la boca y mamármela. Mis jadeos y los suyos iban cada vez mas acompasados. Me puse a cuatro patas y el con el condón en la mano se lo coloco y me la metió de golpe. Un aullido salió de mi garganta, y no de dolor si no de placer absoluto.


  • Perdona perdona....

  • No no tranquilo no me ha dolido...

  • Menos mal.

  • Tras correrme y tocarme con ese rabaco por dentro he sentido un orgasmo por dentro brutal.

  • Vaya...me alegro.


Me agarro por los hombros y tras varias embestidas que note como si me fuera abrir en canal se corrió pero no dentro de mi sino sobre mi culo y espalda, note como su polla golpeaba mi ano y su lengua seguidamente recorría todo mi culo y continuaba subiendo recogiendo su lefa.

Me desplome sobre la cama y el tumbándose a mi lado se coloco en mi hombro y lo abrace mientras nos besábamos.


  • Buahhhh


No podía hablar la respiración me iba a mil. Coloco su mano sobre mi pecho y frotándomela suavemente me beso la barbilla y me beso de nuevo.


  • ¿Mejor?

  • Si si.

  • Increíble.

  • Muy increíble.


Sentí como los ojos se me cerraban y note como me cubrían con el edredón, entrelazo sus piernas con las mías y caímos rendidos.


Lunes 16 de Marzo de 2020.


Me desperté notando mi pecho pegado a su espalda, le olí la nuca y sentí los dedos de sus pies junto a los míos, le bese en el hombro y me levante.


  • Buenos días.- me dijo con voz de ultratumba.

  • Buenos días.

  • ¿Qué hora es?

  • Ni idea, voy a mear y ha beber agua.

  • Mea y yo voy por el agua.

Mee como dos minutos seguidos y tras sacudírmela bien fui a la cocina, allí estaba el bebiéndose un gran vaso de agua con el rabo medio empinado y con el mío preparado de agua.


  • Nunca había tenido tan buenas vistas por las mañanas.- le dije observándolo e arriba abajo.

  • Jajaja, toma anda.


Me acerco el vaso y mientras le daba un gran sorbo le agarre el rabo.


  • Me esta entrando hambre.

  • ¿A si?.- me dijo cogiéndome los huevos.


Deje el vaso sobre la encimera y me agache para recibir esa polla que ya se encontraba casi empalmada del todo. La agarre con fuerza y le baje muy lentamente el prepucio mientras le daba lametazos en la raja del glande, una vez la había descapullado le bese el frenillo y le lamí toda la circunferencia. Se agarro a la encimera y gimió de gusto. Le baje todo lo que pude la piel del rabo y me la metí en la boca, intente metérmela entera pero me era imposible, le mame hasta donde me entraba y me fui a sus huevos. Que par de huevos, también difíciles de metérmelos en la boca los dos. Busque su ano con el índice y lo acaricie.


  • Ufffff....


Se me estaban quedando los pies helados, me levante y agarrándolo del rabo me lo lleve al cuarto. Se tiro en la cama boca arriba y agarrándose las piernas me dejo su culazo bien abierto. Me acerque a el y puse mi rabo en su raja, me lance a sus labios y mientras nos comíamos la boca rozaba mi glande contra su ano.


  • Metérmela....


Le mire y sonreí, me chupe dos dedos y le comencé a trabajar el culo con fuerza.


  • Siiiii....ohhhh...joder....


Continué follándomelo con los dedos mientras buscaba el lubricante y un condón. Me lo coloque y le eche un poco de lubricante y llevándome sus pies a mi pecho se la clave.


  • Joder.....siiiiii....dale con fuerza.....ahhhh


De normal soy bastante delicado en lo sexual, pero como me pongan tanto y además me pidan que sea duro, lo soy el que mas.


Apreté sus piernas para juntarlas, que aun seguían sobre mi pecho y lo embestí varias veces, sintiendo incluso que la sacaba del todo y la volvía a meter sin problema. Agarre sus piernas y le puse de lado, busque con la punta la entrada y se la metí. Esta vez si que debió dolerle aunque fuera un poco, tenia el culo bien cerrado y yo le apretaba las nalgas para que mas apretado estuviera. Sentir como se estrechaba su culo y sentirlo mas y mas me daba tanto placer que únicamente quería seguir así dándole bien por el culo hasta que la puta pandemia desapareciera.


Entre el seguir dormido, las horas y la fuerza del momento no recuerdo cuanto estuve dándole pero fue bastante, por que me suplico cambiar de postura. Volvimos a la de antes y estirando mis piernas como si me tumbara sobre el se la clave varias veces hasta sentir como rellenaba el condón de mi lefa y caí desplomado sobre el.


  • Madre mía del señor....

  • Ha sido....demasiado...

  • No que va no, ha sido increíble.- me dijo besándome la frente.

  • Entre los que me pones, tu culo, mi rabo durísimo y estar como medio grogui aun.

  • Increíble.

  • Gracias.

  • A ti a ti, joder....aun te siento dentro, que gusto....

  • ¿Te duele?

  • No al contrario.


Me incorpore y el levanto las piernas, tenia el ano bien abierto y palpitando, bien rosado tirando a rojo. Lo acaricie con los dedos y le metí varios, el se agarro el rabo y se comenzó a masturbar.


  • Cómemelo por favor.


Me agache y disfrute de ese ano bien dilatado, la lengua me entraba mas lejos e intercambie mi lengua con varios dedos hasta que sentí como llegaba su orgasmo y mientras le dejaba varios dedos dentro le baje las piernas y disfrute de verle correrse.


  • Menuda lefada....

  • Ahhhhh....yaaaaa....


Continué follándomelo con los dedos mientras el ya había terminado de echar leche y ahora se masturbaba lentamente disfrutando de la sensación post corrida y de mis dedos dentro de el.


  • Tienes un morbazo.- le dije.

  • Gracias.


Dejo su rabo sobre su vientre y recogiendo algo de lefa se la llevo a su culo, la recogí y seguí metiéndole varios dedos y recogiendo mas me los llevo a la boca.


  • Hasta tu lefa sabe a gloria.

  • Jajaja, anda galán ven aquí...


Me agarro y me rebozo sobre la cama dándome besos y lametones por toda la cara.


  • Para....

  • Jajaja...


Resulto ser como las siete y media de la mañana, nos levantamos y nos metimos en la ducha.


  • Ufff que gusto aun siento el culo bien abierto mira.


    Se agacho y se abrió los cachetes del culo.


  • Nene para o te la meto de golpe.

  • Quiero que lo hagas.

  • Tío....

  • He usado condón siempre y quitando al chaval que te dije antes, llevo sin follar mas de seis meses y con prueba de VIH negativo hace cuatro.

Apague la ducha y acercándome a el, le agarre de las caderas y se la metí.


Ustedes ya sabrán que esto no se debe hacer, pero se hace. Por favor sexo seguro. Estas son historias y claro que tienen algo de real, pero seamos sensatos. No solo por el VIH sino por todas las ITS.


Después de este discurso continuo.


Hacia tantos años que no la metía sin condón que no recordaba el placer tan absoluto cuando la comienzas a meter y todo lo que rodea al glande comienza a sentir las entrañas de ese ano, y un cosquilleo te recorre desde la punta hasta tu nuca y comienzas a sentir todo. Se la metí tan lentamente que creí que iba a cámara lenta, pero no sabéis lo que era tener ese culazo para mi y tan abierto. Una vez toda dentro empuje bien hacia dentro y suspire de gusto.


  • Incorpórate.


Se apoyo contra la pared de la ducha y tras varias embestidas note como sin remedio me corría en su interior. Le bese el cuello, los hombros, le acaricie con ambas manos los pectorales y continuo disfrutando de salir y volver a meterme en el. La saque y cogiendo gel le eche sobre la espalda y le enjabone. Me dedique un buen rato a sus piernas y culo, después subí y dándole la vuelta le enjabone por delante mientras me miraba sonrojado.


  • Gracias.- me dijo.

  • ¿Por?

  • Por todo.


Me levante y le abrace, nos abrazamos con fuerza y encendiendo el agua nos limpiamos por fuera y un poco por dentro.


Decidimos que durante lo que durara el confinamiento se subiría a vivir aquí, le ayude a subir todo lo necesario y se instalo. Pusimos horarios para el trabajo y familiares, para hacer deporte y el resto únicamente éramos el y yo.




ByN