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19.3.22

ReLaTo. Amigo con derecho a roce.

 


Salgo de trabajar y el cansancio del día se apodera de mí, lo único que me hace arrancar el coche es ir hacia su casa. Voy a casa de Tony, lo conozco ya desde hace más de dos años y aunque tengo más amigos con él, pues digamos que es con el único que me dejo llevar sexualmente. Es una relación de amistad cómoda, desde que nos acostamos por primera vez dejamos bien claro que lo más importante para los dos sería la amistad y que si algún día el sexo repercutía en esa amistad para mal se acabaría el sexo.


Voy conduciendo y me rio porque ya son dos años, ¡dos años¡! Madre mía como pasa el tiempo! La primera vez que fui a su casa fue en el cumpleaños de un amigo en común de esa época. Yo llegue tarde, pero nada más llegar Tony se me presento y no se fue de mi lado en toda la noche. Termine quedándome y follándomelo. Fue extraño porque los dos nos pasó lo mismo, nos encantó, pero no había nada más y mirándonos nos reímos y retozamos en la cama hasta volver a tener el rabo del otro en la boca. Tras esa noche follamos más y más y siempre con la tranquilidad de no querer nada más. Y así era, yo llevaba mi vida cotidiana, mis amigos, la familia y el igual. Hablábamos a menudo y quedábamos cuando nos venía bien y nos apetecía. No siempre follábamos, eso fue más al principio que parecíamos unas lapas. Ahora quedábamos por ahí o en casa de uno o del otro y pasábamos el rato, nos encantaba ponernos al día y reírnos de todo. La complicidad entre los dos era la base de nuestra amistad y lo bueno que el sexo no corrompía eso.


He aparcado a dos manzanas y así me paso a pillar chuches y birras. Mañana no trabajamos ninguno así que me quedaré como hago siempre. Timbro me abre y subo. Tiene la puerta entre abierta y entro. Ha puesto incienso y huele a coco que echa para atrás.


  • Tío deja de poner esta mierda que huele fatal.

  • Cállate anda y ponte cómodo.

  • ¿Puedo abrir la ventana un poco?

  • Ábrela pesado.


Abro el salón y me voy a su cuarto, abro el primer cajón de su armario y cojo una camiseta y un pantalón de chándal, me desnudo y me lo pongo.


  • Ahora sí.

  • Que te gusta ir en plan comando.

  • Me encanta, no sé cómo puedes ir por casa con los calzoncillos puestos.

  • No lo sé la verdad, costumbre supongo.

  • Hola.


Me acerco a él y le doy un abrazo por detrás. Está cortando verdura y le dejo mientras le sobo y le manoseo los pezones.


  • Paraaaa...

  • Uhmmm...

  • Abre un par de cervezas anda.

  • Voy.


Saco dos y meto el resto en el frigo. Abro ambas y las echo en un vaso, me acerco a él y se la ofrezco.


  • Chin.

  • Salud.

  • Salud.

  • Ya sé por qué te gusta ir en plan comando porque cuando te empalmas se te nota todo y te mola.


Miro hacia abajo y miro como mi polla levanta el pantalón.


  • Ya sabes que sí, además es su manera de saludarte, ja, ja, ja.

  • Anda ven aquí.


Se acerca a mí y antes de besarme me la agarra y me la sube y me la baja, me entra un cosquilleo por todo el cuerpo y solo deseo que se arrodille y me descargue toda mi leche en su boca. Salgo de mi mente sucia y siento sus labios en los míos y su mano en mi polla por dentro del pantalón.


  • Joder Carlos que dura la tienes...

  • ¿Y qué le hacemos?


Me la sigue agarrando y tira de ella acercándome a la vitro, apaga el fuego y dándose la vuelta me baja el pantalón y se arrodilla ante mí. Con las dos manos me la soba y me la pela un poco, otro escalofrío recorre mi cuerpo y los pezones se me ponen duros.


  • Uhmmm me encanta ver como te gotea…

  • Ufffff...


Únicamente me sale eso, si le digo lo que pienso es "metétela en la boca ya XD".


Me da unos lametazos y me baja el prepucio dejando mi glande bien al descubierto, lo besa y pasa su lengua alrededor haciéndome perder la estabilidad. Le miro y su sonrisa le delata, sabe que no me gusta tanta espera, pero a la vez me mola, no se es un juego entre los dos y en este momento él gana porque me tiene cogido literalmente de los huevos y mi glande en su boca. Tira suavemente de mis huevos y juega con la lengua por todo mi falo, pellizco mis pezones y me muerdo el labio superior. Me suelta los huevos y me hace una mamada de esas bien de garganta, veo estrellas y pollas a mi alrededor. Mi polla entra y sale de su boca a velocidad de ave, me quito la camiseta y me acaricio un pezón y con mi mano libre le acaricio los rizos de su cabeza. Me encantan y me ponen tan bruto como los de su ingle. Continúa mamándomela y estoy a punto de correrme, Tony sabe bien como comérmela y también sabe como hacer para que me corra. Se la saca y levantándose se baja el pantalón y el slip y pagándose a mi junta las pollas y las masturba.


  • Joder Tony... que bueno...

  • Yo estoy a punto...

  • Y yoooo... daleeee...

  • ¿Así?..

  • Siiii....

  • Ohh...


Su mano se mueve rápidamente con nuestras pollas hasta que el primero comienza a soltar lefazos y seguidamente del morbazo que me da verlo comienzo a soltar lefazos también. Nos comemos la boca mientras nuestras lefas se juntan al igual que nuestra saliva. Resoplamos en la boca del otro y abrazándonos nos dejamos llevar por él desacelere del corazón.


  • Esto sí que es empezar bien la noche.

  • Ya te digo. Anda ven aquí.


Se agacha y me la lame hasta que me deja sin restos de lefa. Yo me agacho y le hago lo mismo. Después con un paño mojado nos limpiamos bien y quitamos los restos del suelo. Tirando el paño a la lavadora nos vestimos y continuamos con el ritual pre cena. Tony hace la cena y yo voy abriendo cervezas y liando algún canuto.


Cenamos en el sofá tranquilo contándonos batallas y terminamos abrazados viendo una peli mala que nos hace quedarnos dormidos. Son las 3 y le despierto para irnos a la cama. Una vez en ella me hace la cucharita y suspirando cierro los ojos y me dejo llevar por el cansancio.


9:20


  • Buenos días.

  • Buenos días.

  • Joder que gusto levantarse a estas horas…

  • Me quedaría aquí todo el día..

  • Y yo, ¿lo hacemos?

  • Uhmmm... vale..

  • Comida, follar y dormir.

  • Que bien suena.

  • ¿Follamos?

  • Creí que nunca me lo pedirías, ja, ja, ja.

  • Que tonto eres.


Me doy la vuelta y le dejo que juegue con mi culo. Siento sus dedos alrededor de mi ano y sus labios en mi espalda, va bajando hasta encontrarse con sus dedos que va alternando. Su lengua me lubrica y hace que sus dedos entren más adentro. Separo mis piernas y le dejo espacio para que me haga lo que quiera, soy todo suyo. Mete su cara en mi culo y me lo come hasta dejármelo bien ensalivado y dilatado. Se pone de rodillas ante mi culo y poco a poco voy sintiendo como me la va metiendo. Adoro su rabo y en esta posición él sabe que es la que más disfruto, pues tiene el rabo un poco torcido y me toca un punto en el interior de mi culo que hace ver la felicidad de cerca.


  • Que bien hueles hoy Carlos...

  • Hoy huelo a ti y a tu suavizante...

  • Ja, ja, ja


Me coge de un pie y se lo lleva a la boca mientras sus embestidas son cada vez más rápidas. Me lame la planta para después llevarse el dedo gordo a la boca y comérmelo.


  • Te huelen bien hasta los pies...

  • Si es verdad, los tuyos apestan..

  • Serás capullo...

  • Ja, ja, ja..


Me muerde el dedo gordo y me empotra con fuerza. Ya estoy tan dilatado que ni lo siento, el mordisco si pero me gusto. La saca y me pongo boca arriba, me levanto las piernas y me las aguanto, él enfila su polla y me la mete de golpe mientras se echa hacia mí para besarme el cuello.


  • Estás tan rico Carlos...me encanta tu culo...

  • Y mi polla...ahhhh...

  • Tu polla también...


Me la saca y baja hasta mi polla y me la come. Tras dejármela bien baboseada me estira las piernas y poniéndose sobre mí se va sentando sobre ella. El muy cabrón no hace falta ni que lo dilate se las mete sin dilatar ni nada. Le duele porque lo veo en su mirada, pero le mola parece ser. Baja las rodillas y se deja caer sobre mi polla, se agacha a besarme y aprovecho para darle varias embestidas, me mira y me sonríe.


  • Dale lléname de leche.

  • Cabrón como sabes lo que me gusta...

  • Son muchos años... Ahhhh


Sus labios no se separan de los míos mientras le doy cada vez más rápido, mi polla entra y sale de él con velocidad y entrega, siento el escalofrío y como le lleno el culo de lefa, continuo follándole mientras él se masturba y me riega el pecho. Dejándose caer sin sacársela aún me besa y apoya su cabeza en mi hombro.


  • Hoy te voy a exprimir.

  • Ídem.

  • Ja, ja, ja.


Y así pasamos el día entre follar, mamar, reír, comer y dormir.


Al día siguiente me fui a casa y hasta pasadas varias semanas no nos volvimos a ver y siempre es igual o a veces es distinto depende de como nos pille. Lo bueno es que nos conocemos, nos respetamos y nos encanta follar.



                                                                  FIN





26.2.22

RELATO. Cuando me enamore de su polla.

 


Tenía 19 años cuando me enamore de su polla. La polla en particular era la de mi mejor amigo Tomás. Tomas y yo éramos amigos desde la guardería. Hubo unos años en lo que yo cambie de colegio, pero luego volví, el caso es que hemos estado siempre juntos. Nos molan los videojuegos, el baloncesto y ahora nos flipa salir de fiesta.


Le vi la polla desde pequeños, además él nunca ha tenido ningún pudor en enseñármela. Yo siempre le decía que le gustaba más enseñarla que otra cosa, y él asentía y me hacía mirar como su polla daba vueltas.


Según fuimos creciendo hubo una época en la que nos volvimos más tímidos con el tema de nuestros cuerpos, hasta que pasaron unos años y volvimos a las andadas.


Nunca nos hemos pajeado el uno al otro, pero sí que nos hemos pajeado en pelotas en la casa de uno o de otro. Ver nuestros rabos bien empalmados y soltando precum nos flipaba a la vez que nos ponía muy cachondos. No teníamos la sensación de hacer nada malo, ni de ser maricas ni nada de eso. Solo nos molaba masturbarnos juntos.


Pasaron los años y nuestros cuerpos ya bien formados continuaban con las mismas rutinas, aunque algo cambio un día.


Estábamos de fiesta en casa de unos amigos cuando me meaba mazo. Me levanté y fui al aseo, entre y me encontré a Tomás meando.


  • Pasa tío.

  • No tranqui espero que termines.

  • Pasa anda, si con lo borracho que voy me cuesta un poco.


Allí estaba mi amigo con los calzoncillos y los pantalones por los tobillos agarrándose la polla flácida e intentando mear.


  • Venga va.


Me acerque a él y poniéndome a su lado me la saque.


  • ¿Ahora te da vergüenza de que te vea la polla?

  • Que dices, noooo...


Me baje los pantalones y el bóxer y me la agarre para mear.


  • Siempre tuviste una buena polla Luis.

  • Anda cállate y mea que me desconcentras.

  • Lo siento solo quería quitar intensidad al momento.

  • No hace falta que lo sientas.

  • Vale.

  • Oye vas a mear o te la vas a cascar.

  • Creo que cascar.


Como no meaba ni él ni yo él se comenzó a bajar el prepucio y a sacar el glande, en menos de un minuto ya la tenía morcillona y yo de verle también. Se la había visto muchas veces, pero esa vez me quede observando como se la ponía bien dura.


  • Hacía tiempo que no nos la cascábamos juntos.- me dijo.

  • Es cierto.


Yo también la tenía cada vez más empalmada, estábamos uno enfrente del otro con los rabos bien duros y casi tocándonos con el glande.


  • Joder estoy hipercachondo.

  • Y yo también Luis.


Tomas se apoyó en la pared y mientras se masturbaba cerro los ojos. Yo nada más veía como bajaba y subía piel y un sudor frío recorrió mi cuerpo. Me quité la camiseta y acercándome a la puerta puse el pestillo. Me coloqué delante de Tomás y tocándole la mano abrió los ojos.


  • ¿Qué pasa?

  • Nada, ven déjame.

  • Tioooo...


Resoplo pero la soltó. Sé la agarre y comencé a masturbarlo con mucha delicadeza. Con la otra mano me masturbaba y estaba a punto de echar vapor por la cabeza. Mateo apoyo la cabeza en la pared y cerro los ojos de nuevo.


  • Joder Luis que bueno.

  • ¿Te gusta?

  • Si joder mucho…

    Sonreí para mis adentros y agachándome me la metí en la boca de lleno. Sentí su pelo púbico en mis labios y sacándomela me la volví a meter. Sabía tan rica, dulce y amarga, diferente a un coño en muchas cosas. Tomas seguía resoplando y gimiendo, sus manos fueron a mi cabeza intentando que no me la sacara, que continuara haciéndole una mamada. Era mi primera mamada a un tío, alguna vez soñé con ello e incluso estuve a punto de hacerlo una vez pero no surgió. Y ahora aquí estaba chupándosela a mi mejor amigo y disfrutándolo como nunca lo había hecho con nada ni nadie.


  • Joder Luis creo que me corro… Ahhhh...

  • Córrete...

  • ¿En tu boca?

  • Si joder...

  • Que morbazo Luis...ahggg...


Comenzó a soltar lefadas en mi lengua y algunas llegaron hasta mi campanilla. No deje de chupársela aunque él me suplico que parara. No podía parar, la mezcla de ese olor, de su piel, y ahora ese sabor a su lefa me tenía embriagado. Por fin la solté y mirándola me quede prendado.


  • Joder Luis ha sido...

  • Una buena mamada.

  • Se me ha ido hasta el pedo... joder...

  • Me gusto.

  • Y a mí, ¿puedo?

  • Claro.


Bajo la tapa del váter y se sentó. Con sus manos grandotas me acerco a él poniéndolas en mi culo.

  • Nunca pensé que fuera a hacer esto.

  • Ni yo.


Primero saco la lengua y me lamió la raja mientras me tocaba los huevos. Después bajo y subió prepucio mientras hipnotizado de como me salía precum paso un dedo y se lo llevo a la boca.


  • Está bueno.

  • El tuyo increíble.


Me la agarro con fuerza y bagándome del todo el prepucio dejo al descubierto mi glande palpitante y acercándose con la boca bien abierta se la metió. Intentó metérsela entera como yo había hecho con la suya, pero le fue imposible. No la tengo enorme, pero unos 5 cm más que el sí, además de un pelin más gorda. Aun así no paro de mamármela y chupármela. Con una mano me acariciaba el culo sin parar y con la otra me masturbaba bien desde abajo. Con la boca me la mamaba como si mil pollas se hubiera comido. Entre el pedo y el haberle comido la polla a él no salía de un eterno disfrute mental y sensitivo. Notar sus manos tocarme como lo hacían, sus labios rodeando mi polla, su boca caliente, un todo que lo hacía lleno de magia y excitación.


  • Tomas tío que bien la chupas.


Me miro sin sacársela de la boca y me sonrió con la mirada. Con los brazos detrás de mí, disfrute de como Tomás cada vez cogía más practica y me hacía la paja-mamada de mi vida. Aguante todo lo que pude hasta que al final explote en su boca.


  • Perdona...ahhhh...no me ha dado tiempo...ahhhh


No le pareció importar lamia y me pajeaba sin parar deseando que me saliera toda la lefa posible. Continuo mamando y pajeandome aun habiendo terminado de echar lefa. Se le veía tan entregado y disfrutando tanto que me aguante las ganas de que parara por unos segundos.


  • Vaya...

  • Vaya sí.


Aún seguía con mi polla en la mano y mirándola.


  • Es increíble.

  • ¿El que?

  • Pues tu polla, la he visto crecer igual que a ti.

  • Y yo a la tuya, además me la enseñabas mazo, ¿te acuerdas?

  • Claro que me acuerdo.

  • Ahora somos hombres con polla de hombre.



Se levantó y cogiendo su polla y la mía juntas me beso. Me pillo totalmente desprevenido. Abrí la boca y me dejé llevar por su lengua que hacia nada había estado comiéndose mi polla y deleitándose con mi lefa. Soltando nuestras pollas nos abrazamos y continuamos besándonos sin parar. Lo apoyé sobre el frío mármol de la pared del baño y lo besaba y lo acariciaba sin parar, igual que él a mí. Nos desnudamos del todo y abrazándonos nos reímos y volvimos a besarnos.


TOC TOC


  • ¡Tíos que hacéis ¡Salir, ya que me meo…!





    • Joder es Juan.- me dijo al oído.

    • ¡Juan salimos enseguida!

    • Venga tíos que me meo.

    Entre risas nos vestimos y salimos colorados como dos grandes tomates de la huerta.

    Salimos y cada uno se fue para un lado distinto, pero aunque estábamos separados siempre terminábamos encontrándonos con la mirada y sonriendo bobamente.

    La fiesta llegaba a su fin y solo quedábamos unas 8 personas en los sofás. Tomas apareció con un par de birras y se sentó a mi lado.

    • Hola.

    • Hola, ¿quieres?

    • Venga la última, que no paro de mear.

    • Ja, ja, ja.

    Entre risas, bromas con los colegas y el alcohol en vena nos fuimos relajando y sin darnos cuenta terminamos cogidos de la mano y Tomás apoyado en mi hombro dormido.

    • Luis, algo que contarnos.

    • Pues...-mire a Tomás y le di un beso en la frente.- Cuando sepa algo más os lo diré.

    • ¿Estáis juntos?

    • No lo sé.

    • ¡Qué fuerte!

    • Si es todo un poco fuerte.

    • Bueno ir a vuestro rollo y ya se verá.

    Agradecí la comprensión porque realmente estaba hecho un verdadero lío. Notaba su calor sobre mí, su respiración en mi cuello y no paraba de pensar en su polla.

    • Subiros a la habitación, os he dejado allí todo.

    • Jo muchas gracias. Tomas venga vamos a la cama.

    • Noooo...

    • Siiii... venga que pesas como un oso ayúdame...

    • Vaaalee...

    Medio dormido se subió conmigo y cayó en la cama literalmente. Hacía calor y la ropa le olía a tabaco que daba náuseas. Le quite toda la ropa y le deje en slip. Como pude tras desnudarlo lo acomode y por fin resople. Me desnude del todo y me metí en la cama, estire la mano y la lleve a su brazo, lo acaricie de arriba abajo. Me acerque a su cara y le bese la punta de la nariz, de una forma muy graciosa se movió y se la rasco. Me puse modo fetal delante de el y cerrando los ojos me dormí.

    • Luis... Luis... Luis...

    • Que...

    • ¿Tioooo que hora es?

    • Y yo que se mira el móvil.

    • No tengo ni la más mínima idea de donde puede estar.

    • Espera.

    Busque en mis pantalones y saque los dos móviles.

    • Toma.

    • Gracias.

    Se acercó a mí y me planto un beso en los labios.

    • Perdona.

    • Tranquilo me gusto.

    • Y a mí.

    Dejo caer el móvil y acercándose a mí me quito el pelo de la cara y me beso. Os debo reconocer que nuestro aliento era asqueroso, pero el beso fue infinitamente mejor que cualquier otro. Sus labios se adaptaron a los míos, nuestra piel se pegó a la del otro y las respiraciones comenzaron a elevarse.

    Acercándose más a mi pego su paquete al mío dándose cuenta de que no llevaba nada.

    • Pillin...

    • Ja, ja, ja...

    Se quitó los slip y acercándose pego su rabo al mío mientras nuestras manos locas buscaban más y más piel para acariciar. Nuestros labios ardientes deseaban morder al otro. Su mano fue directa a mi entrepierna y agarrándome la polla comenzó a pajearme. Solté un quejido seguido por un beso que me lo ahogo. Busque su cuello y lo bese. Su mano continuaba con mi polla dura y cada vez más palpitante. Aún estábamos bajo las sabanas, alargue la mano y de un tirón la quite, dejándonos al descubierto nuestros cuerpos desnudos y empalmados.

    • ¡Madre mía!

    • ¿Qué?.- se asustó Tomás.

    • Menudo pollón gastas por la mañana...

    • Ja, ja, ja, que susto capullo...

    Soltando mi polla se lanzó sobre mí y besándome me devolvió al momento.

    • ¿Te gusta mi polla?

    • Mucho.

    • ¿Más que yo?

    • Pues...

    Comenzó hacerme cosquillas y casi me caigo de la cama.

    • Me gustas tú y estoy enamorado de tu polla.

    • ¡Que!

    • Eso que me gustas tú, pero tu polla me tiene enamorado.

    Me agaché y sé la agarre. La tenía a un palmo de mi cara. Comencé a masturbarlo mientras le decía.

    • Me chifla, me hipnotiza y me parece bellísima.

    • La tuya también lo es.

    • Si no está mal.

    • Que no está mal dice, si tienes un pollón.

    • No se trata de un pollón, sino que me enamore de ella, ¿te molesta?

    • No para nada, me hace gracia.

    • También creo que lo estoy un poco de ti, tal vez siempre lo estuve.

    • Ven aquí anda.

    Me coloqué a su lado y haciéndonos un lazo hablamos.

    • Yo creo que también de ti.

    • Que fuerte.

    • Muy fuerte, nunca pensé que me fueran los tíos.

    • No tengo muy claro si me molan los tíos o solo me molas tú.

    • ¿Eso puede ser?.

    • Claro, mi madre tiene unas amigas bolleras y una de ellas está enamorada de la otra, pero únicamente le gusta ella, de normal mira más a los tíos que a las tías.

    • Vaya...

    • Anoche estos nos vieron acurrucados en el sofá.

    • Que les dijiste.

    • Que no sabía nada.

    • Es la verdad.

    • ¿Qué somos Tomás?

    • Amigos y ahora Luis y Tomás conociéndose sexualmente y lo que surja.

    • Vaya…

    • Te mola la idea.

    • Me molas tú Tomás.

    • Y tú a mi Luis, además también estoy enamorado de tu polla, ja, ja, ja.

    • Ja, ja, ja.

    Entre risas nos buscamos los rabos y nos deleitamos masturbando al otro. Nos besábamos y nos acariciábamos mientras la polla del otro palpitaba en su mano. Nos corrimos casi a la vez entre gemidos y muchos suspiros. Terminamos pegando nuestro cuerpo al del otro. Sintiendo la lefa que hacía como de pegamento y nuestro beso el broche de algo que acababa de comenzar.

                                                                        FIN





29.1.22

31 de diciembre fum fum fum.....ReLaTo 4ª pArTe

 



Sus caderas comenzaron a coger velocidad y notaba su pubis chocar contra mí y me hacía sentirme tan libre y lleno a la vez que era inimaginable. Con mis pies sobre sus hombros me acariciaba los muslos, los gemelos, sin dejar de mirarme y viendo como con cada metida y sacada le salía un pequeño hoyuela en la mejilla que era para no dejar de mirarlo.

  • ¿Bien?.- me pregunto.
  • Increíble...
  • No dejo de mirarte...ahhhh... por ese...hoyue...loooo...ahhhh
  • Jajaja...
  • Me parece encantador, ahhhh… joder no pares nunca..... XD...
  • Es mi hoyuelo de la alegría, jajaja.
  • Como me alegra verte feliz entonces, Ufffff...
Dejo mis piernas en el aire y agachándose hacia mí me beso y comenzó a follarme lentamente, sintiendo cada beso y cada metida al mismo ritmo. Me excito tanto que comencé a correrme sin darme cuenta. Esto era estar en el paraíso y lo demás una gilipollez. Separo la cara de mí y mirándome el abdomen recogió mi lefa con varios dedos y se la llevo a la boca. Se relamió los labios y volviendo a mí me beso más apasionado y más brusco que antes. En ese momento su penetración era rápida y directa, aunque la sacara del todo luego la volvía a meter sin problema, mi culo estaba más que dilatado. Mientras me mordía el labio inferior gemía de placer hasta que me golpeo varias veces con fuerza sintiendo como el orgasmo le hacía llenar el condón de su lefa.

Se quedó sobre mí un rato más, cosa que agradecí, no deseaba que me sacara su rabo de mi culo. Mira que me he metido pollas pero como esa en ese día ninguna. Aun haciéndonos arrumacos y besándonos yo no paraba de mover las caderas y continuar disfrutando de sus penetraciones.

  • Como sigas me voy a volver a correr.
  • Pero esta vez en mi boca por favor.
  • Míralo… Si es un cerdo como yo...
  • Muy cerdo si lo reconozco.
  • Yo también, no me da vergüenza hasta que cojo confianza.
  • Ya pasamos esa línea, ¿No?
  • Si va a ser que sí.
Continúe moviéndome cada vez más rápido y él se dejó hacer. Al cabo de un buen rato así salió de mí y quitándose el condón lleno aun de lefa se acercó a mi cara y poniéndome la polla en la barbilla comenzó a masturbarse. Yo abrí grande la boca deseoso de su lefa.

  • Me corroooo… Siiii...
Chorros de lefa salpicaron por toda mi cara y hasta la cama, acerco su glande a mi lengua y los últimos trallazos los disfrute con ansia. Le hice soltársela y la agarre con fuerza para hacerle una mamada. Él se sujetó al cabecero de la cama y no paraba de gemir y gritar de gusto. Cuanto más gritaba y más se movía de la excitación más se la mamaba. Por fin se la solté y viniendo a mi cara me lamió toda su lefa para por fin terminar en mi boca para mezclarla con nuestra saliva.

  • Delicioso.- dijimos ambos.
Tumbados y agotados nos removimos entre las sabanas entrelazados hasta que cogimos postura y nos quedamos dormidos.

A LA MAÑANA SIGUIENTE:

Me desperté con la boca sequísima, busque agua, pero no tenía a mano. Me giré y el otro lado de la cama estaba vacía. Mi corazón dio un vuelco y me levanté. Fui hacia el salón y nada ni rastro. Sobre la encimera había un papel apoyado sobre un vaso de agua.

Decía:
. Buenos días, estabas tan bello durmiendo que he sido incapaz de despertarte. Bebe y dúchate. Llámame cuando estés listo y en unos 15 minutos paso a recogerte. Un beso grande, aún huelo a ti y me encanta.



25.12.21

ReLaTo. HiStOrIaS dE uN CoNfInAmIeNtO. 5ª HiStORiA





                            RICARDO, HUGO Y LUIS



Somos tres amigos, que desde los 10 años que nos conocimos en el colegio, continuamos la misma senda estudiantil. Ahora 10 años después continuamos juntos y hasta vivimos juntos. Decidimos estudiar en Valencia y alquilarnos algo en común. El primer año fue duro, la convivencia es muy dura. Aunque te creas conocer a la persona todo cambia cuando convives. Luis resultó ser un dejado, yo no tanto y Hugo es un pesado de la limpieza. Estuvimos meses casi sin hablarnos, hasta que Hugo nos cogió a los tres y tras consenso y una pizarra donde apuntábamos las tareas de cada uno, conseguimos volver a una convivencia sana. Ahora cada mes nos juntamos y hacemos una especie de reunión y concretamos cosas.


Entre los tres siempre habido algo más que amistad, no hizo falta como a los catorce decirnos nada y cada uno comenzó a liarse con tíos. Un día sin más nos liamos los tres y como esporádicamente follábamos. Algunos habíamos tenido pareja, otros no. Tras venir a vivir juntos y deshacernos de las normas de nuestras familias disfrutamos del sexo durante meses hasta que, como conté antes, la convivencia nos separó sexualmente hablando.


Febrero de 2020


Había sido un 2019 muy raro y queríamos celebrarlo con la gente que habíamos conocido. Llenamos la casa de globos, alcohol y chucherías. Hicimos un karaoke y bailamos hasta que no pudimos más.


A la mañana siguiente desperté en el sofá con Hugo, desnudos y bien enganchados. Me levanté con la cabeza dándome martillazos y por la casa había gente desnuda tirada por los colchones. Luis estaba en su cama con dos tíos bien abrazados. Me duché y me fui a la calle.

A las varias horas me llamo Hugo.


  • ¿Tío donde estás?

  • Salí a tomar algo y a que me diera el aire.

  • Me he despertado solo estaba Luis con dos tipos en su cama y me asusté.

  • Tranqui estoy bien, voy de camino a casa.

  • ¿Te acuerdas de algo de anoche?

  • Desde el karaoke no mucho.

  • Puta mierda que nos metimos.


Llegue a casa y Hugo me esperaba hecho una croqueta en el sofá.


  • Hugo.

  • Si dime.

  • ¿Estás bien?

  • Tengo el estómago fatal y me duele el culo. Me he tocado y lo tengo como si me hubieran metido un bate.

  • Upssss

  • ¿Qué?

  • Me levanté esta mañana pegado a ti y en bolas.

  • ¿No jodas?

  • Sí.

  • No me acuerdo haber follado.

  • Ni yo.


En esas apareció Luis.


  • Buenos días.

  • Hola.- dijimos los dos.

  • Vaya desmadre tíos.

  • ¿Te has visto?

  • Doy asco, ¿verdad?

  • No, no, pero estás lleno de lefa y chupetones.

  • Me cago en la puta ostia...

  • Ja, ja, ja

  • Me ha costado salir de esos dos, que cabrones me han marcado, sin embargo, bien.


Se metió la mano por detrás y dijo.


  • ¡Tíos tengo lefa en el ojal!

  • Ja, ja, ja

  • Yo lo tengo como si me hubieran metido...

  • ¿Con quién?

  • Creemos que entre nosotros.

  • ¿En serio?

  • Sí.

  • Vaya y no me invitáis, ya os vale.

  • Si ni nos acordamos como para llamarte capullo.


Entre risas y cosquillas terminamos en el sofá los tres hechos polvo. Desde ese día entre Hugo y yo comenzó algo que no buscamos. Y no es que fuéramos pareja ni nada, solo que nos molaba follar y estar juntos.


Marzo de 2020


El mes comenzó de lo más normal, clases y más clases, estudiar y trabajar horas sueltas. Cuando llego el estado de alarma nos pilló a punto de irnos al pueblo al día siguiente. Hablamos con las familias y aunque insistieron en que volviéramos que allí estaríamos más seguros, nos negamos y decidimos quedarnos juntos.


La primera semana fue rara, muy rara. Estábamos acostumbrados a estar todo el día fuera, que si clases, la biblioteca, el gimnasio, ir a tomar algo, etc. Hugo y yo no es que tuviéramos lo nuestro en secreto, pero no lo habíamos hecho nunca estando Luis en casa y ahora era imposible viviendo los tres 24 horas bajo el mismo techo.


La segunda semana tras hacernos a la idea y organizarnos en casa para estudiar y demás, plantee algo.


  • Tíos que os parece si, ya que nos conocemos, hemos follado y eso…

  • Pues la verdad que no estaría mal.- dijo Luis.

  • Por mi bien.- dijo Hugo sin mirarme.

  • ¿Sin embargo, como has pensado?

  • No sé, tampoco es plan de poner horarios a esto también, no obstante si a uno le apetece y al otro también, o a los tres, pues tan natural.

  • A mí ahora mismo no me vendría mal una...


Decía Luis mientras se quitaba la camiseta y se bajaba el pantalón de chándal mostrándonos su rabo.


  • Ufffff Luis tío…


Hugo me miro y a la vez nos levantamos y nos desnudamos. Lo fácil que es desnudarte en casa, llevando solo un pantalón de chándal o de pijama y una camiseta. Nos acercamos a Luis y le comenzamos a besar el cuello y a meterle mano.

Luis era de esos chiquillos muy altos y delgado, comía como una lima y nunca engordaba, no tenía ni un gramo de grasa, su piel era muy morena y casi sin vello y de rabo no era el que más grande la tenía, pero de gorda y cabezona nos ganaba por goleada. Hugo y yo tenemos unos cuerpos más normales, también somos altos, aunque no tanto como Luis.


Continuamos besándolo y bajando le comimos un pezón cada uno, mientras le agarrábamos el rabo y le comenzamos a pajear.


  • Luis tío que gusto de polla...


Me escupí en la mano y le froté el capullo.


  • Ufffff... que gusto tío...


Continué comiéndole el pezón y Hugo estaba comiéndole una axila. Baje y me metí su polla en la boca, bajo Hugo y los dos íbamos intercambiándonos su rabo lamiéndolo y chupándolo. Luis nos acariciaba la cabeza y gemía sin parar. Aproveche y mientras le comía la polla a Luis, Hugo y yo nos comíamos la boca. Me encantan las pollas, me he comido para ser tan joven un montón, pero donde este comerte una boca con alguien de la manera que Hugo me hacía sentir no tiene precio.


Nos fuimos cambiando y cada uno paso por ser lamido y chupado por los otros dos. Sabíamos que Luis era más activo y Hugo y yo éramos de los que nos daba igual, que si por delante que si por detrás. Me estaban comiendo los huevos y la polla cuando vi como Hugo se estaba metiendo varios dedos por el culo. Luis se fijó y chupándose varios acerco su mano y Hugo le dejo.


  • Hugo cabrón menudo culo tienes...


Hugo se volteó y se puso a cuatro patas, Luis se agachó y se lo comenzó a comer. Yo allí en medio del salón pajeandome y viendo la escena no podía estar más feliz. Me coloqué detrás de Luis y abriéndole las nalgas metí la cara. No le mola que le follen, pero que se lo coman es de las cosas que más le gustan. Luis tenía un culito pequeño y redondo, su ano estaba rodeado de casi nada de pelos y mi lengua se volvía loca con él. Así estuvimos un buen rato hasta que me levante y fui a por el lubricante.


  • ¿Para mí?.- pregunto Luis.

  • Para mí y Hugo, sin embargo, algún día deberás dejarnos meterla en ese culo.

  • Ya tío, os prometo que lo intentaré.

  • Tengo un vibra que es la ostia...- dijo Hugo.

  • Déjamelo y de esta manera voy...

  • De eso nada, nos dejas tu culo, te hacemos una buena comida y te lo trabajamos, que te mola y quieres seguir pues bien, sino pues solo con él vibra.

  • Vale... pero ahora poneos sobre el sofá y levantar esas piernas.


Nos tumbamos y nos agarramos las piernas, Luis me comenzó a comer el culo mientras con varios dedos continuaba dilatando a Hugo. Me acerqué a Hugo y le comí la boca, nos miramos y sonreímos.


Luis iba como loco trabajándonos los culos y comiéndolos, su lengua y sus dedos eran como el mejor aparato anal que pudieras tener. Note como cambio de dedos y me metió como tres de golpe. Uno de sus dedos me rozaba la próstata y gemía de placer. Los saco y echando lubricante en su capullo se colocó y me la metió. Yo mientras continuaba comiéndole a boca a Hugo con cada vez más saliva.


  • Ricardo tienes un culazo...

  • Y tu un capullo...


Luis continuaba follándome cada vez con más fuerza hasta que la saco y se la metió a Hugo de golpe. Conocía el culo de Hugo, era de esos que con poco que los trabajes se la puedes meter sin problema.


Un día estaba él cagando y yo me estaba meando muchísimo y me dejo pasar para mear en la ducha. Estaba ya limpiándose y se lavó en el bidé bien el ano, y cuando termine de mear lo mire y dándose la vuelta estaba el cabrón metiéndose ya tres dedos como si nada. El rabo se me puso como un resorte duro y ya descapullado, Hugo cogió un poco de crema que había cerca y poniéndose levanto una pierna sobre la taza y me ofreció el culazo. Me quité toda la ropa en medio segundo y colocando la punta de mi polla en su ano fui metiéndosela. Me lo follé allí mismo corriéndome sobre su espalda.


Volviendo a lo de antes, Luis continuaba follándonos a ambos, su polla iba de un culo a otro y de vez en cuando metía la boca y nos lo lamía. Estaba con Hugo cuando me levante y le pedí que se apartara un poco y se la metí a Hugo, una vez toda dentro me abrí el culo y sentí como de nuevo entraba y esta vez por la postura estaba más estrecho y la sensación era increíble, tener tu polla dentro de otro y que te la metan es lo mejor de lo mejor.

                                                                         FIN





28.11.21

SeRiE. YoUnG RoYaLs




 Comencé a verla y la verdad que la deje de ver. 

Tras leer varios comentarios sobre ella y que tal vez hubiera una segunda temporada me lance a verla de nuevo. 

Como me alegro me haberlo echo. No solo por la historia de ellos dos, que es increíble y dolorosa a partes iguales. Sino como esta tratada y desde el enfoque desde el cual intenta aportar algo diferente. Me gusto y mucho.




Recomendada 100%.




NETFLIX

12.9.21

UnA dE lAs MeJoReS SeRiEs GaY

 QUEER AS FOLK

Hola bell@.

Esta serie hace mucho años me abrió la mente en mucho sentidos. Disfrutaba cada semana de un capitulo como algo intimo y en secreto. Alguna vez me tocaba y disfrutaba de la vista de esos actores tan sublimes. 

Es para mi una serie con detalles tan importantes de nuestro día a día. 

También disfrute de esas historias de amor, del desamor, de la vida queer y de una realidad que aun en día de hoy nos persigue. 
La puta homofobia.

Desde este blog animo a todo el colectivo LGTIQ+ a ser mas como somos, a unirse a los que son como tu y a luchar con uñas y dientes contra los que se creen que nos van a dominar.

Gracias.

Un abrazo inmenso.

Deseo que la disfruten tanto como yo.









ByN