Son las tres de la tarde,
la cabeza esta a punto de explotarme y solo deseo cerrarle la boca a
ese gilipollas de director de zona e irme al hotel.
Cada mes voy a Barcelona
por trabajo. A mi jefe le gusta desde hace un año castigarme
obligándome a ir a esos dos días de sublime coñazo. Aunque como
soy muy obediente voy sin rechistar, pero en mi interior quemaría
todo ese imperio.
Lo único bueno que tiene
pasar una noche en Barcelona son los hombres. A las primeras veces
salía e iba a sitios de ambiente y alguna sauna. Me deje comer y me
comí muchos muchos rabos. Al cabo de los meses me canse y con
ninguno surgió lo que yo andaba buscando, sexo sin compromiso.
Un día en la habitación
del hotel me dio por mirar la sección de contactos, busque chicos de
compañía y tras mucho pensármelo llame a uno que me llamo la atención.
"Jordi, alegre, pollon y amante de los pies"
Llame y por teléfono sonaba una
voz juvenil y muy seductora, mi sorpresa fue cuando abrí la puerta y
me encontré con Jordi. Jordi es un portento y no solo por que tenga
un rabo como una mazorca de maíz y me haya echo aullar como nadie,
también es delicado y servicial.
Estoy dentro de la bañera
por fin, la espuma esta sobre el agua y mi pene sobre sale un poco
curioso. Me lo agarro y lo descapullo, siento el placer de hacerlo y
disfruto de ver como mi glande se hincha y cambia de color. Me
masturbaría pero quiero reservarme para esta noche. Llevo tres días
sin hacerlo, comprobé que la ultima vez que lo hice con Jordi la
corrida fue monumental.
Me seco y desnudo voy por
la habitación, miro por la ventana mientras pienso en que pedir de
cenar. Me decido por una hamburguesa con patatas y una cerveza, pido
dos como siempre. Me fumo el cigarro acariciándome los huevos y
contemplo las vistas de esa bella ciudad y su atardecer.
Diez minutos antes de las
diez llega la cena, lo preparo todo y voy apagando luces, únicamente
dejo una luz auxiliar. Jordi me hace una llamada perdida y voy
abrirle.
Seguimos nuestra rutina.
El entra y se desnuda mientras yo me tumbo en la cama mientras
observo como lo hace. Coge una silla y acercándola a los pies de la
cama se coloca frente a mi, me agarra de los tobillos y tira con
fuerza hacia el. Con su rabo pasa la cabeza por la planta de mis pies
y noto como cada vez la tiene mas dura. Deja un pie en la cama y el
otro se lo mete en la boca. No sabéis las ganas que tenia de este
momento, sentir su lengua y sus labios recorrer cada poro de mi pie
es para mi lo mejor.
A mis 30 años había
probado bastantes cosas, pero los pies nunca, hasta que conocí a
Pol.
Era verano y en la
residencia de la universidad no quedaba casi nadie. Yo me quede para
recuperar una asignatura y varios de los que quedaron decidieron ir a
pasar el día a la piscina.
Estábamos en los
vestuarios y claro me deleite de ver tanto rabo suelto metiéndose en
esos bañadores horrorosos, aunque me quede mirando fijamente los
pies de Pol. Claro que le había mirado el rabo pero sus pies, esos
pies, la boca se me comenzó hacer agua y el corazón me comenzó a
latir desmesuradamente. Aproveche el día para estar mas cerca de Pol
y de sus lindos pies. No se como terminamos borrachos en la
residencia y Pol y yo borrachos como cubas nos salimos al jardín.
Eres un tío de puta
madre.- me decía.
Tu si que lo eres.
Sabes, cuando te
conocí pensé que eras un estirado.
Me pasa mucho.
Pero para nada lo
eres.
Te comía la boca
aquí mismo.- le solté.
¿Que?
Nada nada.
Claro que me escucho, se
acerco a mi y me planto un beso. Yo entre el alcohol y sus labios
estaba muy mareado, aun asi abrí la boca y nos comimos bien la boca.
Allí me quede en ese
banco mugriento con la sensación mas rara del mundo y con un buen
sabor de boca.
Al día siguiente.
TOC TOC.
Yo estaba en la cama
leyendo y me quede mirándolo como si nada.
Se acerco mas a la cama y
continuo.
La cosa es que...
¿Quieres sentarte?
Ehhh si gracias.
Aparte las piernas y le
deje que sentara en la cama.
Se acerco como un gato
hacia mi y me beso de nuevo, su lengua se entrelazo con la mía y sus
manos esta vez me acariciaron la cara.
Se lo quito todo y me
quede embobado mirándoselos, luego se levanto y de un tirón se bajo
los pantalones y el slip. Yo mientras le miraba y me desnudaba.
Se tumbo y acercándose a
mi me beso, acerco también su cuerpo al mio y nuestros rabos se
magrearon. Aproveche y con los dedos de mis pies acaricie los suyos.
No sabia que me estaba poniendo mas, si su rabo, su lengua o la
suavidad de sus pies.
Continuamos un buen rato
comiéndonos la boca hasta que comencé a bajar por su cuello y
agarrándole de las muñecas le lleve los brazos hacia atrás y le
chupe el sobaco.
Baje por el lateral y en
su cadera me quede besándolo hasta llegar a su ombligo. El continuo
con los brazos hacia atrás mirándome con cara de que va a venir
ahora. Le agarre el rabo y lo sostuve mientras mirándolo le pasaba
la lengua. Eso le excito tanto que casi se corre, por suerte no lo
hizo. Aproveche con mi mano libre para acariciarle los huevos y bajar
por sus piernas, aunque los pies aun me quedaban un poco lejos, era
muy alto. Decidí ponerme con ese majestuoso rabo y se lo comí entre
gemidos y suplicas en algún momento de que parara, y eso hice no me
apetecía que se corriera aun.
Sacándome su rabo de la
boca con la saliva cayéndoseme por las comisuras me fui a su boca y
se la comí. Recibió mi boca con ansia y alegría. Me llevo hacia
atrás y dejándome sobre la cama me beso los pezones y bajando
agarro mi polla y se la metió en la boca. Se notaba que era su
primera polla, pero aun asi se lo curro. Le deje durante un buen rato
y decidí cambiar de posición.
Ponte de lado.- le
pedí.
¿Así?
Si.
Me puse al contrario, me
metí su rabo en la boca y le acerque el mío a la cara. Se lo metió
y asi los dos con algo en la boca nos hicimos una mamada increíble.
Pero aun así y teniendo esa belleza entre mis mandíbulas deseaba
otra cosa. Me la saque y busque sus pies, uno lo tenia detrás, se lo
cogí y se lo puse por delante y se lo bese. Le mire y el continuaba
con mi rabo lamiéndolo y chupándolo con ansiedad. Metí la lengua
entre sus dedos e inspire su olor. Mira que me gusta el olor de la
zona genital masculina, pero la de esos pies era una cosa que no
puedo describir. Y no no olían mal, por que sino ni me hubiera
acercado mas. El sintió mi lengua en sus pies y sacándose mi rabo
de la boca me miro mientras me pajeaba.
Me miro y sonrió.
Me puse en esa posición
pero sobre el. Le plante los huevos en la cara y le hice juntar los
pies por la planta. Me lance a sus dedos gordos y se los mame. El en
algunos momentos al principio gemia y se reía por que le hacia
cosquillas, pero al cabo de un rato comenzó a comerme el culo
mientras sus dedos de los pies se iban intercambiando para entrar en
mi boca.
Para ser su primer culo
no sabéis que lengua tenia, con sus manos me lo acariciaba y me lo
abría para meter mas y mas la lengua. Los dos gemíamos cada vez mas
rápido y mi boca no paraba de lamerle los pies. Note como con sus
dedos jugaban con mi ano y fue metiéndome varios dedos hasta que
sentí como me follaba con varios. Me saque los dedos de sus pies de
la boca y me gire.
Me miro sonriendo y
agarrándole el rabo se lo ensalive y poniéndome encima me la metí.
No paraba de acariciarme y de gemir con cada penetración, le
cabalgue como me gusta hacerlo y no duro mucho. Sentí como sus manos
me agarraban de los brazos y aunque intento que me levantara para
correrse fuera, acelere la cabalgada y se corrió dentro mía. Me
continuo follando mientras me besaba acalorado. Aun con su rabo
dentro de mi apoye las rodillas y disfrute de sus labios y de su rabo
aun dentro de mi por un tiempo.
Follame.- me soltó.
¿Enserio?
Si.
Me levante y colocándome
entre sus piernas se las levante y le pedí que se las sostuviera.
Agarrándole el rabo que aun le corría lefa por todas partes se lo
comí mientras con la otra mano le acariciaba el ano. Tras una buena
lamida me baje a comérselo y tras dilatárselo bien apunte mi rabo y
se la metí.
Me lance a uno de sus
pies y me metí varios dedos en la boca, se los chupe y el mismo me
fue moviendo la cadera para que se la metiera mas. Una vez toda
dentro le agarre de los pies y se los junte por la planta. Le comí
los dedos gordos mientras me lo follaba lentamente. Estaba a punto de
explotar, sentía los huevos mas hinchados que nunca. No deseaba
parar, ni dejar de metérsela ni parar de comerle los pies. Pol con
las manos en la boca para aguantarse no chillar me miraba con cara de
pasivo primerizo. Le empotre fuerte varias veces hasta que note como
me descargaba dentro. Chille como nunca aun teniendo los dedos de sus
pies en mi boca, el gemía y se retorcía de placer. Continué
metiéndosela, disfrutando de la hipersensibilidad de mi glande y
besándole los pies.
Tras sacarla me tire a su
lado y volviéndome hacia el le bese. Me levanto el brazo y
apoyándome en su pecho nos enlazamos e intentamos bajar las
pulsaciones.
Madre miá....
Ha sido...una
pasada...
No creí que me
fuera a gustar tanto, aunque al principio de que me la estuvieras
metiendo he de decirte que por poco te digo que la sacaras.
¿Te dolió mucho?
Si, aunque luego ya
he disfrutado un montón.
Metí la mano por su
entrepierna y buscándole el ano le metí varios dedos. Los saque y
me los lleve a la boca.
Aun estas bien
dilatado, jajaja.
Creo que podría
meterme un melón, jajaja.
Jajaja.
Para ser mi primera
vez no he estado mal, ¿no?
Para nada, me has
comido el culo como nadie.
Tu rabo y tus huevos
me han flipado, pero cuando tenia ese ojete frente a mi y lo he
comenzado a chupar, Ufffff.
¿Con alguna tía si
habías follado?
Magreos y una vez le
comí el coño a una chica, pero poco mas.
¿Y nunca te habían
llamado la atención los tíos?
Pues no se, si que
los miraba y eso. Con once años cuando comencé a pajerame si que
con mi mejor amigo nos tiramos años pajeandonos juntos e incluso
nos masturbamos el uno al otro. Pero poco mas. ¿Tu siempre lo has
sabido?
Desde crio. Si que
me lie con alguna chica pero nada, no me molaba nada.
¿Y cuando fue la
primera vez con un chico?
No hace mucho, como
medio año. Fui a un bar de ambiente y tras meterme en un cuarto
oscuro me la comieron por primera vez. Luego ya me fui con alguno,
pero nada un par.
Nos quedamos en silencio
y me abrazo con fuerza.
Y así varias veces. Le
mire y le busque la boca para comérsela. Teníamos veinte años y al
cabo de siete nos casamos. A los tres de estar casados decidimos
abrir la pareja y nos va bastante mejor. Diez años son muchos años
y aunque nos queremos como el primer día el fuego entre nosotros se
fue apagando, y no por que no le hacharemos leña, sino que llega un
momento que cada vez el sexo era cada mucho tiempo. Decidimos que
podríamos estar con otros pero nunca enamorarnos, nosotros éramos lo
principal. Y así fue como cuando comencé a ir a Barcelona y conocí
a Jordi.
Continuara.......