20
años (2ª parte)
Tras ese beso, nuestro
primer beso me cogió de la mano y no me soltó hasta que llegamos a
la Caleta.
Bajamos a la playa y
subimos por las rocas por donde años atrás nos conocimos, era una
playa tranquila, alejada de civilización, había una poca luz en el
paseo, pero donde estábamos si no hubiera sido por la gigante luna
llena se hubiera visto bien poco. Aitor al llegar me tendió la mano
para ayudarme y una vez los dos allí, se desnudo y menos mal que
estaba siendo un buen diciembre, el aire lleno de humedad llenaba mis
fosas nasales, lo seguí, no era la primera vez que estábamos
desnudos uno en frente del otro, desde que me pillo en mi casa esa
vez, tenia la costumbre al pasar la puerta de la verja desnudarse por
completo, cosa que a mi me encanto claro, Aitor se puso con los pies
al borde de las rocas.
¿Recuerdas cuando
te tiraste por primera vez aquí?
Si.
Me miraste cuando
llegue, lo note y yo no pude quitarte tampoco la vista de encima, al
verte hablar con mi madre me alegre de tenerte cerca y cuando fuiste
a nadar y te sentaste en esta misma roca mi corazón salio disparado
a buscarte, ¿sabes que pensé cuando subí y me senté a tu lado?
Que.
Ojala algún día
pueda subir a esta roca y besarlo como el me beso con su sonrisa ese
momento.
Le abrace por detrás,
note su cuerpo a través del mio, entrelace mis manos en su pecho y
note como el corazón le latía rápidamente, bese su nuca, sus
hombros, y se giro.
Acercando mis labios a
los suyos saboree cada milímetro de su piel, su lengua se perdió en
mi boca y jugo con la mía, agarrando su cabeza desee por un momento
comérmelo, nuestros cuerpos húmedos se pegaban cada vez mas,
nuestros penes ya erectos se empalmaron aun mas, no nos atrevíamos
ninguno a tocar el pene del otro.
¡Vaya siento como
si un calabacín me golpeara la entrepierna!
Ya claro.
Era para destensar
un poco.
Yo si que te voy a
destensar a ti.
Me coloque en cuclillas y
con todas las ganas que había tenido este tiempo por fin me comí
ese pene, acostumbrado a verlo siempre en descanso y sentirlo dentro
de mi boca tan enorme me maravillo, al final iba a ser un portento en
mas cosas, me la saque de la garganta y teniéndola frente a mi la
ensalive y le masturbe suavemente, realmente tenia un tremendo pene,
baje hasta sus testículos y jugué con ellos, todo su cuerpo era
lampiño, solo tenia pelos en el pubis un poco y ahora quería
averiguar si por detrás también, con una mano le sostuve el pene
para tragármelo y con la otra mano ensalivada introduje mis dedos
entre su entrepierna buscando su ano, lo encontré y para mi sorpresa
no palpe nada de vello. Aitor no sabia donde meterse.
Pene bonito, puedes
gritar si quieres.
Me da mogollón de
vergüenza.
¿Bien?
Joder si bien, mi
primera mamada y estoy... Ahhh¡¡¡
Su primera mamada, yo
recuerdo que fue a los 22 y no fue antes por que estaba mas
preocupado de estar bien cerrado en el armario que de disfrutar de la
vida. Me levante y agarrándole fuertemente el pene y meneandoselo le
bese mas fuerte de lo normal hasta ese momento, el me respondió con
entusiasmo y note como la lefa comenzaba a salir disparada hacia mi,
su cara era lo mas bonito que había visto nunca, se tensaba y
relajaba en intervalos de segundos, su pene aun babeando se me antojo
delicioso, me volví agachar y termine mamándole cada poro y cada
gota de lefa, aun no le bajaba el glande suficiente y no quise
hacerle daño, metí mi lengua por esa piel que me vuelve loco y
jugué con ella.
Y como era de esperar se
volvió a correr y esta vez en mi boca, sus convulsiones fueron mas y
mas fuertes, decidí no aprovecharme, me levante y le bese, le abrace
y le continué besando por todo el cuello.
Pusimos nuestras ropas en
una roca cercana y nos sentamos sobre ella.
Mi primera paja fue
como a los doce años creo, un colega lo típico, estábamos en su
casa y nos quedamos solos en su cuarto y me dice que se iba a hacer
una paja que si me apetecía, mi cara fue un poema, así delante mía
se sentó en el borde de la cama y se bajo los pantalones y el slip,
ya tenia el pene medio duro, me dijo, ven siéntate aquí, sin
pensarlo me senté a su lado y me desnude, aun mi pene estaba
flácido pero de ver como el suyo se ponía cada vez mas duro el mio
le siguió, continuaba de arriba abajo masturbándose y su cara era
de un placer muy novedoso, le seguí y note como mis piernas
temblaban y me subía un calor desde los huevos hasta la coronilla
que era una gozada, después de aquello se volvió algo como te
pasaría a ti diario, con algún otro y con el, una vez estuvimos a
punto de chupárnoslas pero le dio rollo y no lo hicimos.
Joder con la
historieta, mira como me tienes.
No voy a ser el
único que tiene un pene precioso.
Normal.
¿Este pollon
normal?
Todo tuyo.
Como si hubiera mamado ya
varios penes se metió el mio de un trago y de garganta me la mamo
como creo que nunca estando sobrio me la habían mamado, no la habría
mamado nunca pero películas seguro que habría visto alguna y se
notaba, jugaba con su garganta sin atragantarse siquiera y con la
mano libre jugaba con mis testículos de una manera espectacular,
mire hacia abajo como entraba y salia mi rabo de su boca y no me pude
aguantar.
Sin decir nada continuó
mas rápidamente hasta que note como salía la lefa hacia esa
garganta, mi glande estaba hipersensible y aun así aguante como me
la limpio y mamo durante un buen rato, al terminar me miro y
limpiándose la boca y la barbilla con el antebrazo me sonrió.
Me ha encantado.
No tanto mas que a
mi.
Y ahí tras nuestro
primer beso hacia unas horas, nuestra primera mamada-paja nos
sentamos el uno junto al otro, escuchando las olas del mar y
sintiendo las gotas salpicar sobre nosotros.
Nos vestimos y caminamos
hacia su casa.
Llegamos a su casa y todo
estaba en silencio, no había ni el mínimo ápice de luz, encendimos
las del salón y miramos, nada.
Oí como entraba en su
cuarto y buscaba a su madre. Nada.
Encontró el móvil y se
asustó al ver tantas llamadas perdidas.
¡¡¡¡Joder mas de
40 llamadas!!!!
¿Alguna de tu
madre?
Si dos, el resto de
mi padre de mi bu, amigos, etc.
Mira el wasap por
si acaso te dijo algo.
Si mira, me dice que
le apetecía irse con Paola a su casa, que se encuentra bien, y que
tenemos comida en el horno, el micro y en la nevera, que me quiere y
que descanse.
¿Estas bien?
Si, solo que me he
asustado de ver tanta llamada, sabiendo que esta con Paola estoy
tranquilo.
¿Comemos algo?
¿Ahora o después?
¿Un poco ahora y
mas después?
¡Te como!
Comimos algún canapé y
no pudimos aguantar un minuto más sin magrearnos, terminamos en su
habitación desnudos y besándonos sin parar.
Le rodee con mis brazos y
sentí su calor, irradiaba calor, manosee su espalda hasta llegar a
sus glúteos y continué manoseando, me miro a los ojos y tras
besarme de nuevo se tumbo boca abajo sobre la cama y abrió las
piernas. Debo decir que la presión por una parte era enorme y por
otra me podía el morbo, también quería hacerle sentir todo lo bien
que pudiera, en fin come come de cabeza. Me tumbe sobre el y
acercándome a su oreja le susurre:
Me levante un poco y abrí
mis piernas para encajarme en sus lumbares, con el sudor que
desprendía era fácil masajear su piel, desde el cuello hasta la
mitad de la columna deslice mis dedos con delicadeza sintiendo cada
poro, baje mis caderas hasta sus muslos y deslice mis manos hasta el
sacro y de arriba abajo y de lado a lado su piel se erizaba, me apoye
hasta delante y bese todo lo que había recorrido con mis manos con
los labios, soltaba entre gemidos y risas, me quede en el sacro y con
ambas manos palpe sus glúteos y los masajeé como si fuera masa de
pan, tenia un culo respingón y duro, tras masajearlo bien me agache
de nuevo y con los dientes fui dando pequeños mordiscos, se agito de
placer y eso me estaba poniendo muy cerdo, me puse a un lado abrí
sus piernas y me coloque delante de su culo donde con ambas manos
abrí sus glúteos para dejar paso a mi boca que se sumergió en
aquel ano.
Mi piel sudaba agua y
sal, notaba el sabor de su culo en mis papilas gustativas y como el
sudor de mi frente se deslizaba por mi cara y llegaba hasta mis
labios, Aitor con la cabeza entre cojines gemía de placer,
únicamente le había lamido, besado y mordido con cariño cada pedazo
de su culo, ahora iba a poner un dedo sobre el ano y jugar con el
haciendo círculos, cuando lo vi oportuno deslice mi dedo hasta su
interior donde sin dificultad entro de golpe y tras varias metidas y
sacadas decidí cambiarlo por el dedo gordo, que jugo como un niño
con un juguete nuevo. Aitor levanto las caderas y abrió aun mas las
piernas, metí la cara y la lengua hasta donde pude y por mi me
hubiera quedado hay si no hubiera sido por la falta de aire, me
coloque a cuatro patas ante el y con mi pene erecto y durísimo le
golpee los glúteos y la entrada.
¿Bien?
Hazme el amor por
favor.
Date la vuelta.
La primera vez no me
apetecía nada verle la nuca, se tumbó sobre su espalda y colocándole
un cojín bajos las lumbares me metí entre sus piernas y desde su
pene hasta su boca le lamí.
Volví a bajar lamiendo
su piel y me deleite un rato con su pene, cuando lo tenia bien
salivado le levante las piernas y con mi pene en la entrada de su ano
y su rabo duro le mire a los ojos y sonreí de manera lasciva.
Mientras le masturbaba suavemente mis ojos no se apartaban de los
suyos y cuando note como mi glande se habituaba al espacio al que se
iba a introducir fui lentamente metiendo mientras su cara se
desfiguraba de placer, sus piernas en mis hombros temblaban, aminore
la marcha y sin moverme le sonreí y continué masturbandolo, ya
estaba casi la mitad y ademas mi pene que es bien gordo era de
comprender el dolor y ademas en un ojete virgen. Con un gesto me
indico que siguiera y le sonreí con todo el amor que supe, sus manos
detrás de su cabeza buscaban algo a lo que agarrarse, una vez metido
todo me acerque y le bese, y mientras le besaba sacaba y metía
lentamente mi pene de el, sus labios me buscaban con ansia y fuego,
me agarro la espalda y note como sus dedos buscaban un hueco en mi
piel, me buscaba la lengua y mordía mis labios con cariño, sus
gemidos se volvieron mas y mas continuos y su cara era de un placer
increíble.
Deseaba besarlo
eternamente, así es como al principio sientes la necesidad de
pertenecer a otro y de que su cuerpo es como un templo que sirve para
mimar, cuidar y sentir.
Sus piernas volvieron a
mis hombros y aproveche para besarle los pies, cosa que recibió con
mas gemidos y mas convulsiones, sus dedos entre mi lengua disfruto
cada dedo, mi pene a un ritmo sin ser follada a tope continuaba
entrando y saliendo de el con energía, no tardaría mucho en
correrme, pero fue el el que mientras le comía los pies y le follaba
se corrió fuertemente entre convulsiones y gemidos, mi pene no
aguantaba mas y sosteniendo sus pies en mis manos y levantando todo
lo posible sus piernas le empotre fuerte varias veces hasta que note
como mi semen se expulsaba dentro de el, mi cuerpo se volvió de
gelatina y cada movimiento me excitaba aun mas, el mientras me miraba
y sobaba su pene envuelto en semen, disfrute el meter y el sacar de
nuevo el pene y dejándolo dentro me tumbe encima de el no sin antes
darle un beso en la punta del pene y en los labios.
Abrí los ojos y el sol
entraba por las rendijas de la persiana que hábilmente bajamos un
poco hacia unas horas, sentí el aliento de Aitor en mi pecho, yo
estaba de lado y el pegado a mi con la cabeza en mi pecho y las
piernas entrelazadas, le bese la cabeza y deslice mis dedos por su
espalda. Me estaba orinando de una manera barbara, no quería
despertarlo pero la presión llama y hay que hacerla caso, con
suavidad retire mis piernas y me fui apartando, levantó la cabeza y
con los ojos cerrados busco mi boca y me beso.
Te quiero buenos
días, me dijo
Buenos días, te
quiero. Voy al aseo.
Vale.
Orine con ganas y cuando
me la sacudía sus brazos me atraparon por detrás y me besaban el
cuello, su pene de nuevo erecto buscaba hueco entre mis muslos.
Que placer sentirte,
en todos los sentidos, -le dije.
Igualmente, ¿Tienes
hambre?
De ti siempre.
Voy a comerte te
aviso, -me dijo entre risas.
Levante una pierna y
apoye el pie sobre el lavabo, me agache un poco y echando mi pene y
mis huevos hacia ataras le dije:
Se agacho y como si de
unas ubres se trataran se enganchó a mi pene y mientras se lo tragaba
sus manos recorrían mi culo y muslos, su boca mamaba como si no
fuera a probar de nuevo mi rabo, se lo saco de la boca y cambio por
mi ojete donde me ocupe de agacharme mas y de abrírselo con ambas
manos, como una fiera se abalanzó sobre él y lo degusto como si de su
helado favorito se tratara. Tras un rato sintiendo como mi ano se
dilataba cada vez mas le pedí que me follara no que me hiciera el
amor, con el culo bien salivado y su pene bien lubricado también,
con nerviosismo se coloco detrás de mi y con las manos en mi cadera
se fue hundiendo hasta que su pubis se pegó a mi trasero.
La primera vez que te
ponen un culo delante y estas con el rabo mas duro que una estaca es
como cuando te masturbaste por primera vez, sentir el calor del otro
rodear tu pene, donde siempre has sentido tus dedos, tu mano, sentir
como se adentra a un lugar donde cada paso que das es placentero es
lo mejor que te puede pasar. Creo que en algún momento llegue a
chillar del gusto que me estaba dando, su pene iba a gran velocidad y
ahora con las manos en mis hombros me golpeaba con fuerza y cada
embestida su pubis chocaba contra mis glúteos que como gelatina se
movían al son del placer, baje la pierna al suelo y como si me
abrazara al lavabo me incline todo lo que pude y con furor me penetro
cada vez mas fuerte, su mirada desde el espejo era de placer
absoluto, recorría mi espalda, masajeaba mi espalda y glúteos, se
acercaba a besarme y continuaba a mirar como su pene entraba y salia
una y otra vez, notaba el ojete ardiendo le mire y sin decirle nada
me golpeo fuertemente sobre el lavabo y con varias embestidas se dejo
vaciar los huevos dentro de mi, le pedí que no la sacara.
Con mirada perdida y
sudando de nuevo bajo la mirada y disfruto de la sensación que tras
correrse se siente al meter y al sacar de nuevo, mi pene duro apoyado
sobre un mueble pedía salir, Aitor salió de mi y me beso desde la
nuca hasta los tobillos, me hizo darme la vuelta y me sentó en el
lavabo de mármol donde me hizo una mamada que duró menos de un
minuto pues termine soltando todo mi semen dentro de su garganta.
Nos abrazamos y
terminamos en la ducha magreandonos de nuevo y lavándonos el uno al
otro.
Continuara....