9.3.21

La piscina. Verano de 2005.

 



Verano de 2005.


Ese año mis padres decidieron que las vacaciones de verano las íbamos a pasar en un pueblo cerca de Toledo, habían alquilado en una urbanización un apartamento y aunque me puse de morros durante varios días, no pude negarme.


El pueblo era bastante bonito y la urbanización era enorme, teníamos una gran terraza y abajo una piscina comunitaria descomunal, tras dejar las cosas comimos algo y nos bajamos a la piscina, poco mas se podía hacer.


  • Quique me voy a ver a tu padre al bar, échale un ojo a tu hermano.- me dijo mi madre.

  • Vale.- le dije sin levantar la mirada del libro.

  • ¿Me has escuchado?

  • Que si plasta.

  • ¿No vas a bañarte?

  • No lo se.

  • Bueno me voy, por que sino....


Y así estábamos todo el día, yo desde su mirada la entendía, pero yo con 17 años y mis amigos en Madrid, yo en este pueblo sin conocer a nadie, un mes con los tres, pues estaba cabreado.


Deje el libro a un lado y me encendí un cigarrillo, busque a mi hermano y allí estaba, dentro del agua jugando con dos niños mas, me parecía increíble la facilidad que tenia para relacionarse. Mire a mi alrededor y había varios grupos de gente, la mayoría familias y otras suponía que de amigos, volví a mirar a la piscina y vi como aparecía un chico con un bañador rojo y se acercaba a la torre de vigilancia de la piscina, hablaba algo con la chica que estaba sentada allí y tras un rato ella se bajo y el se subió, le mire los pies colgando de la silla, los tenia morenos y desde aquí se veían muy bonitos, continué subiendo por las piernas depiladas y fuertes y se me erizaron los pelos, subí mas y vi su torso liso y con marca de abdominales unos pezones enormes y con cuatro pelos, y para terminar el escaneo le mire la cara y aunque llevaba gafas de sol se le veía un chico muy guapo, llevaba el pelo muy corto.


A los catorce tuve mi primera experiencia homosexual, un amigo de toda la vida con el que desde que descubrimos la masturbación mas de una vez nos la habíamos cascado juntos, ese año tras nuestra primera borrachera, nos la sacamos para pajearnos y terminamos comiéndonos la polla. Desde ese día no es mi novio ni nada parecido, pero es con el único con el que de vez en cuando quedo y disfrutamos del rabo del otro, no hemos follado ni nada de eso, y no es por que no nos apetezca sino por que no ha surgido. Tengo claro no, lo siguiente, que me encantan los hombres y mirando aquel adonis sentado en esa silla tan alta mi rabo comenzó a ponerse duro y sentí como babeaba.


  • ¿Quique no vienes al agua?.- me pregunto mi hermano sacándome de mi excitación.

  • Ehmmm...si ahora iré.

  • Esta muy buena, vente a jugar con nosotros.

  • Con niños de 10 años, paso.

  • Eres idiota.

  • Y tu...

  • Me vuelvo al agua.


El socorrista mientras hablaba con mi hermano se acababa de bajar y estaba dándose una ducha, claro que escuche a mi hermano llamarme idiota, cada día me lo llamaba como veinte veces, pero me quede allí mirando como el agua caía sobre su cuerpo y una ola de calor me invadió.


Cada día era el día de la marmota, piscina mañana y piscina tarde, algún día fuimos al pueblo a comprar y ha dar un paseo, pero poco mas.


Había pasado una semana y el chico se había convertido en mi paja de al mediodía y de la noche, cerrando los ojos me imaginaba como le quitaba el bañador y dejando su miembro erecto al aire lo lamia hasta llegar a la punta, donde con los dedos le bajaba el prepucio y con la boca me comía su glande. Tener 17 es duro, pero mas dura se ponía mi polla cada día cuando lo veía, la mayoría del tiempo me lo pasaba leyendo boca abajo y siempre hacia que nos pusiéramos con las mejores vistas.


  • Quique me subo a tu hermano para que se duche, ¿vienes?.- me pregunto mi madre.

  • Me quedo un rato mas.

  • Como quieras, ¿vas a venirte a cenar al pueblo?

  • No te importa si me quedo.

  • No claro que no, ¿estas bien?

  • Si y no.

  • ¿Quieres hablar?

  • Mañana porfa.

  • Vale.


Se agacho y me dio un beso en la cabeza, se llevo a mi hermano y allí me quede leyendo y mirándolo, eran casi las ocho, que era cuando cerraban la piscina, me levante y me fui al agua, le mire mientras caminaba hacia el borde cuando me miro y con la mano me saludo, me puse de lo mas nervioso con la mala suerte que no mire hacia abajo y me comí el bordillo, me tire al suelo del dolor y sin darme cuenta lo tenia viniendo corriendo hacia mi.


  • ¿Estas bien?

  • Si solo que no he mirado bien.

  • Haber déjame ver.


Me sujeto la pierna y llevándose mi pie a la cara me toco suavemente cada dedo.


  • ¿Te duele?

  • Un poco.

  • Los dedos se mueven bien, la uña del dedo gordo parece que se te ha levantado un poco.

  • Bueno si es solo eso.

  • ¿Puedes levantarte y vamos a que te ponga algo ahí?

  • Si creo que si.

  • Te ayudo.


Dejo mi pie en el suelo y me dio la mano, una vez de pie lo tenia a escasos centímetros, mi corazón estaba a punto de explotarme.


  • ¿Bien?

  • Si si.

  • Si te duele me dices.

  • Claro.


Fuimos hasta el puesto de socorro y me senté en la camilla.


  • Voy a volver a mírate el pie, súbelo aquí.


Lo puse sobre su pierna y me estuvo tocando todo el pie por si veía algo raro.


  • Creo que con que te ponga algo en esa uña suficiente, si notas algo raro me lo dices, si la uña por lo que sea se te cae no te asustes, sale una nueva.

  • Vale, gracias.


Mientras buscaba en los cajones mi pie seguía sobre el, junto las piernas y estire un poco, pude notar su pene y me dio un latigazo en los huevos.


  • Perdona.- le dije al notar como se echaba un poco para atrás.

  • Tranquilo no pasa nada.


Me puso una tirita alrededor del dedo gordo y me dejo el pie caer suavemente.


  • Bueno pues ya esta.

  • Muchas gracias.

  • De nada tío, que todo sea esto.


Le mire y le sonreí seguramente con una sonrisa absurda y de enamorado enfermizo.


  • Salgo ya, ¿te apetece tomarte algo?

  • Pues si.

  • Nos vemos en cinco minutos aquí, así recoges tus cosas y yo cierro.

  • Vale, hasta ahora.

  • Hasta ahora.


Recogí con un temblor de manos espantoso y fui hacia allí, se había puesto una camiseta de tirantes y las chanclas y me miraba con media sonrisa en los labios.


Fuimos a la cafetería de la urbanización y al llegar me llevo hacia donde había tres chicos y dos chicas, me los presento y aunque al principio fuera como si me explotaran un globo en la cara, después me lo pase súper bien, había gente de todos sitios y cada uno con sus historias. A las diez cerraban y decidieron colarse en la piscina para seguir bebiendo y fumando.


Lo bueno era que no se nos veía desde los apartamentos, y como Lucas trabajaba allí tenia las llaves, entramos y tras varias cervezas y varios canutos nos metimos en el agua.

Yo me sentía muy a gusto y el se puso a mi lado en la piscina.


  • ¿Qué tal?

  • Bien bien, muy a gusto.

  • Me alegro, son muy buena gente, algunos son repetidores.

  • Que guay.

  • Oye, ¿puedo hacerte una pregunta?

  • Claro.

  • ¿Te gustan los chicos?

  • Si.

  • Vale, mas de un día me parecía que me mirabas y bueno yo también te he estado mirando, pero ya sabes no tenia muy claro si tu...

  • Te miraba si.


Me acerque mas a el y por debajo del agua le rodee por la cintura con una mano dejándola en sus lumbares.


  • Si no te hubieras dado ese golpe lo mas seguro es que no me hubiera atrevido a decirte nada.

  • Ni yo.


Le apreté contra mi cuerpo y lo bese, sentí su lengua recorrer mi boca y nuestros bañadores bien pegados poco a poco se iba notando como la cosa se iba poniendo cada vez mas dura.


  • Chicos, nosotros nos vamos.- dijo alguien.

  • Nosotros no tardaremos.- me dijo mirándome con una sonrisa.

  • Ya ya, jajaja, buenas noches tortolitos.

  • Buenas noches dijimos al unísono.


Y allí dentro del agua nuestras manos acariciaban la espalda del otro mientras nuestros besos se volvían cada vez mas cerdos.


  • Estoy muy duro.

  • Ya lo noto ya.


Me desato el bañador y me lo bajo, tire de su nudo y se lo bajo, dejamos los bañadores sobre el bordillo y continuamos besándonos mientras nuestros rabos liberados se conocían piel con piel. Su mano bajo hacia mi polla y descapullándomela me comenzó a masturbar con delicadeza, le busque la suya y le seguí, nos miramos y mientras nos pajeábamos en el agua nos volvimos a besar, al cabo de un rato no muy largo separo los labios y miro alrededor.


  • Hazte el muerto, yo te sujeto con los brazos.


Me tumbe sobre sus brazos y el me subió la cadera se metió mi polla en la boca, tuve que meter la cabeza en el agua echándome un poco hacia atrás para no gritar de placer y sentir como su boca húmeda y caliente jugueteaba con mi rabo.


  • Desde que te vi pensé en que rabo tendrías, y es mejor aun.- me dijo mientras me daba lametazos en la polla.

  • Y yo de la tuya.

  • ¿A si?

  • Siéntate en el bordillo.- le pedí.


Se alzo para sentarse en el bordillo, me coloque entre sus piernas y agarrándole del rabo me lo metí de golpe, para seros sinceros no era como el rabazo que me había imaginado pero era de lo mas jugoso, además de tener unos huevos sin pelos y bien gordos, le comí los huevos mientras le pajeaba y el gemía para dentro, al cabo de varios minutos me la saque de la boca y me subí con el.


  • Túmbate boca arriba.- le pedí.


Me tumbe boca abajo a la contra y metiéndome su rabo en la boca el agarro el mio y me la mamo, me dolían las rodillas pero me daba igual, allí estábamos comiéndonos la polla al borde de la piscina. No tardamos en corrernos, cada uno en la boca del otro, después me tiro a la piscina y me siguió.


Nadamos un poco mientras continuábamos acariciándonos y nos sentamos en la zona infantil.


  • Ha sido genial.- me dijo.

  • Una pasada.

  • Si antes me empalmaba sin saber lo que había debajo ahora lo voy a pasar fatal.

  • Bueno ahora sabes que te la puedo chupar.

  • Jajaja.


Nos comimos la boca y tras terminar de nuevo con el rabo del otro entre las manos y terminar corriéndonos de nuevo nos vestimos y nos despedimos.


  • Mañana te apetece que nos veamos antes de que entre.

  • Claro.

  • A las 9 y media en la puerta de la piscina.

  • Allí estaré.

  • Descansa.

  • Igualmente.


Nos comimos la boca y me fui a casa. Mis padres y mi hermano aun no habían llegado, comí algo y me metí en la cama, no tarde en dormirme y esa noche me dormí tocándome los huevos y pensando en los suyos.


  • Buenos días madrugador.- me dijo mi madre.

  • Buenos días.

  • Anoche ya estabas acostado y hoy te has levantado pronto, ¿estas bien?

  • Si, he quedado con un amigo ahora.

  • Que bien como me alegro.

  • Gracias, bueno me voy.

  • Espera, si necesitas hablar de algo aquí estoy.

  • Ya lo se mama.

  • Ten cuidado.

  • Lo tendré.

  • Estaré en la piscina.

  • Luego nos vemos entonces.


Cogí mis cosas y baje corriendo escaleras abajo, cruce el jardín y allí estaba el, mirando el móvil en la puerta de la piscina.


  • Buenos días guapo.- me dijo.

  • Buenos días.- le dije con cara de embobado.


Me abrió los brazos y me enganche a el, olía a colonia nenuco y su cuerpo desprendía un calor intenso.


  • Vamos.


Le seguí y entramos en el puesto de socorro.


  • Siéntate ahí porfa.

  • Claro.

  • Haber déjame ver ese dedo.

  • No me acordaba ya de el.

  • Por que será.- me dijo mientras me lo sujetaba y me besaba sobre el dedo gordo.


Me quito la tirita que lo rodeaba y me lo miro detenidamente.


  • Tiene buena pinta, te lo voy a limpiar un poco y te pongo otra.

  • Genial, gracias.

  • No hay de que.


Una vez limpio y con la tirita me miro y se llevo el pie a la boca.





  • Tienes unos pies muy bonitos.

  • Los tuyos también.

  • ¿ A si?

  • Fue lo primero en lo que me fije de ti.

  • Vaya, ¿y te mola comerlos o que te los coman?

  • La verdad es que nunca he experimentado ninguna de las dos.

  • ¿Y te gustaría?

  • Eso y muchas mas cosas.

  • Uhmm... ¿Cómo cuales?

  • Pues si te digo que no he pasado de mamadas y pajas, pues todo lo demás.

  • Ya, yo tampoco te creas que he hecho de todo.

  • Bueno algo mas seguro.

  • Pajas y mamadas si, del resto una vez y con la persona inadecuada.

  • Lo siento.

  • De todo se aprende.


Me levanto el otro pie y mirándome primero me chupo uno y luego el otro.


  • No se por que pero esto me pone mucho.

  • Y a mi.

  • Bajete el bañador.


Me lo quite y me quite la camiseta, me volvió a coger de los pies y comenzó a besármelos, después los lamió de abajo arriba y paso su lengua por debajo de los dedos, yo me agarre el rabo ya erecto y comencé a pajearme, uno a uno se fue metiendo los dedos en la boca y me los mamaba y chupaba con calma, comencé a sentir escalofríos y el rabo me comenzó a babear.


  • Joder como la tienes.

  • Tu culpa.


Estiro un brazo y con un dedo recogió un poco del precum, lo puso sobre un dedo de mi pie y me lo comenzó a lamer y a chupar con ansia, yo acelere el ritmo y creí levitar. Yo ahí meneándomela y el comiéndome los pies era una de la escenas que por mi cabeza habían pasado una y otra vez. Soltó mis piernas y se levanto, se bajo el bañador y acercándose a mi me beso mientras juntaba su polla con la mía.


  • Estas tan....rico.

  • Tu aun mas.

Le deje masturbarnos y quitándole la camiseta le comí los sobacos y los pezones, nuestros rabos unidos se movían a un buen ritmo y su saliva recién salida de su boca nos cubría a ambos, continuo pajeandonos mientras le besaba la cara y le comía el cuello, sentí como me venia el orgasmo y el acelero hasta sentir como me corría en su mano y el seguidamente también, nuestras lefas cubrían nuestros rabos que continuaban cubriendo y descubriendo nuestros glandes.


  • Buenos días.

  • Muy buenos días.


Nos reímos y nos besamos.


  • Habrá que limpiar esto.- me dijo llevándose los dedos con lefa a la boca.


Se agacho y se metió mi polla en la boca, me la relamió hasta que no quedo nada de lefa y tras otro beso le cambie el sitio y le hice lo mismo, disfrute de su rabo en mi boca como si fuera lo único que quisiera tener dentro de ella, tras dejarle bien limpio me metí entre sus piernas y abrazándolo lo bese, así estuvimos un rato hasta que escuchamos voces.


  • Ya están aquí.

  • Que media hora mas corta.


Nos vestimos y primero salió el a abrir y yo mientras me espere tumbado en la camilla, cerré los ojos y la imagen de el comiéndome los pies y yo masturbándome se repetía en mi cabeza una y otra vez.


  • Ya puedes salir guapo.

  • Voy.

  • Ya estoy deseando terminar para besarte.

  • Y yo.


El se puso a trabajar y yo me tire en la toalla a leer, de vez en cuando nos buscábamos con la mirada y sonreíamos.


  • Tete, estas aquí.- dijo mi hermano con énfasis.

  • Aquí estoy si.

  • ¿Ya se ha ido tu amigo?.- pregunto mi madre.

  • No esta por aquí trabajando.

  • ¿Donde?

  • Enfrente tuya.

  • Ahhhhh el socorrista, que chico mas guapo.

  • La verdad que si.

  • Quique tiene novio, Quique tiene novio.- cantaba mi hermano.

  • Cállate microbio.

  • Dejadlo ya. Dile si se quiere venir a comer.

  • No se.

  • Si no hoy otro día, pero díselo vale.

  • Vale.


Sin darme cuenta dieron la una, el trabajaba tres hora por la mañana y tres por la tarde.


  • Hola guapo.

  • Hola.

  • ¿Quieres tumbarte?

  • Voy a por mi toalla.

  • Anda túmbate aquí bobo.

  • ¿Y tus padres?

  • Mi padre como siempre en el bar, trabajando y bebiendo, y mi madre esta en el agua con mi hermano.

  • Vale.


Se tumbo a mi lado y me beso en el hombro, los dos boca abajo mirándonos, mirando al infinito y hablando de todo un poco.


  • Antes de que venga mi madre, me ha dicho que vengas a comer.

  • ¿Hoy?

  • O cuando quieras.

  • Que vergüenza.

  • Tu solo.

  • Hoy a las dos tengo que estar en casa, y de cuatro a cinco estoy libre, mañana si puede ser.

  • Si claro. ¿Vives con tus padres?

  • No con mi hermana, mis padres murieron hace cinco años.

  • Lo siento mucho.

  • Gracias, mi hermana es mayor que yo, tiene 24, trabaja en una oficina y no sale hasta las cinco, y hoy me he ido sin dejar la comida por eso lo de irme.

  • Normal, por cierto, ¿Qué edad tienes?

  • 20, ¿tu?

  • 17.

  • Vaya si soy un asalta cunas, jajaja.

  • A finales de agosto cumplo los 18.

  • Ya te queda nada.


Se acerco a mi oreja y me susurro.


  • Tengo ganas de besarte.

  • Y yo a ti.

  • Pero si ya siento presión en la entrepierna como te bese, primero no se si voy a poder parar y segundo que haré un agujero en el césped.

  • Jajaja, con esa polla seguro.

  • Mira quien fue hablar, tu polla me vuelve loco.

  • Y a mi la tuya.

  • Y esos pies...

  • Para...

  • ¿Qué lees?


Cambiamos de tema y seguimos contándonos un poco de todo. Al poco llego mi madre y se lo presente.


  • Me ha comentado Quique lo de la comida, hoy no, pero mañana encantado.

  • Que bien, será estupendo.

  • Puedo hacerle una pregunta.

  • Claro.

  • Esta noche doy una celebración a mi hermana en casa y era por si podía venir Quique.

  • Si no veo por que no.

  • Genial.

  • Pero a dormir vendrás, ¿no?

  • Mama no lo se.

  • Vale vale, tu solo mándame un mensaje y me quedo tranquila.

  • Vale.

  • Me acompañas.


Le acompañe al coche.


  • Lo de esta noche te lo has inventado, ¿verdad?

  • Pues claro.

  • Te como.

  • Había pensado que cuando saliera llevarte a mi barrio para que lo conozcas, tomar algo y luego si quieres subir a casa.....

  • Como sigas cuidándome tanto....

  • ¿Que?


Me acerque a el y le susurre al oído.


  • Te lo voy a devolver con tanto sexo que te voy a dejar seco.

  • Jajaja


Me abrazo y me beso.


  • ¿Te veo a las cuatro?

  • Claro.

  • Hasta luego guapo.

  • Hasta luego.


Eran las cuatro y cuarto cuando me hizo una perdida y baje, me esperaba en el portal, con su bañador rojo, su camiseta de tirantes azul muy claro y sus chanclas negras.


  • Hola.

  • Hola guapo.

  • Que gusto verte.- me dijo mientras se lanzaba a mis brazos y me besaba el cuello.

  • Estas tan guapo....

  • Que bobo...entonces lo de esta noche, ¿te apetece?

  • Claro, ¿por?

  • No se después de haberlo dicho me ha dado por pensar y no quiero que pienses que te quiero llevar a mi casa solo para follar.

  • Yo pensaba que si.

  • Jajaja, no va enserio. Me apetece que vengas pero sin ninguna obligación, yo quiero que vengas, eso esta claro, pero lo que quiero decir....

  • Si no me apetece no subiré, si no me apetece no haré nada, tranquilo, que estas mas nervioso que yo.

  • Si lo reconozco.

  • Puedo preguntarte por que.

  • Ya te conté antes que solo estuve con dos tíos.

  • Si.

  • Bueno pues contigo es diferente.

  • Vale...

  • Nunca había sentido esto.

  • Mírame.

  • Me da vergüenza.

  • Y a mi no te jode, mírame.

  • Hola guapo.

  • Yo siento lo mismo. A la vez que siento como mariposas en mi pecho siento calambres en todo mi cuerpo y …

  • Vaya dos, yo igual, ¿Vamos muy rápido?

  • No lo se por que no lo puedo comparar.

  • Siento ponerme tan intenso.

  • Oye yo quiero estar contigo y tu conmigo, vamos a disfrutar y ya se vera el resto.

  • Vale.


Me beso y me abrazo muy fuerte, sabia lo que se le pasaba por la cabeza, los dos sabíamos que en dos semanas y cuatro días me debía ir, y no iba a ser fácil, lo bueno que no estábamos tan lejos, pero claro no iba a ser igual. Después de un largo e intenso beso fuimos al bar a tomar un helado, a las cinco se fue a su puesto y yo me subí a casa, estaba un poco cansado de piscina, a las siete y media baje ya arreglado y me senté en un banco a observarlo y ha mandarle besos en el aire.


  • Pero que guapo te has puesto, pareces un madrileñito.

  • Lo soy, gracias.

  • Voy a ducharme y me cambio.

  • Vamos.


Entramos en los vestuarios y se desnudo, me miro y se puso debajo de una de las duchas y presiono el botón para que saliera agua, se coloco mirando a la pared mientras el agua recorría su cuerpo y el mientras se masajeaba el culo y se lo abría deliberadamente.


  • Eres malo.

  • Yooo...


Me decía mientras se chupaba un dedo y se lo pasaba por un pezón.


  • Tu lo has querido.


Me desnude y me lance sobre el empotrándolo sobre la pared y sintiendo mi rabo entre sus glúteos.


  • No hacia falta que te metieras....

  • Lo estabas deseando...

  • Un poco si.


Le bese la nuca y le comí una oreja, me acerque aun mas a el y busque su polla, notaba mi rabo subir y bajar y me estaba dando un mini infarto, el levanto las manos y me dejo libre con su rabo, le masturbaba mientras con mi rabo le frotaba toda la raja, en nada gimió y sentí como su leche salía, continué pajeandolo y metiéndola entre sus piernas me corrí, caí sobre su espalda y le di muchos besos sobre ella.


  • Desnudos y juntos es imposible que no nos corramos.

  • Ya, me encanta.

  • Y a mi.


Se dio la vuelta y pulso para el agua, nos besamos mientras el agua caía sobre nuestros cuerpos y nuestras manos acariciaban el cuerpo del otro.


  • Siento que te hayas mojado de nuevo.

  • Por esto no me importa.


Llegamos a su barrio y me comenzó a explicar donde había nacido su madre, su antigua casa, su colegio, el bar de los colegas, etc. Yo lo miraba embobado y disfrutaba de como la gente lo saludaba con una sonrisa de oreja a oreja, de vez en cuando se agarraba a mi y otras me besaba sin parar en el moflete y el hombro, se le veía eufórico, feliz, y yo me sentía embriagado de tanto.


Picamos algo en un bar cerca de su casa y tras varias cervezas y un par de cigarros pago y me pregunto.


  • ¿Quieres subir?

  • Por su puesto que si.

  • Bien...

  • ¿Esta tu hermana?

  • No creo, tiene novio y las noches se suele quedar allí.


No estaba no, era una casa enorme, fue lo único que les dejo sus padres, y la verdad que era una buena herencia, tenia dos plantas y dos jardines, uno por detrás y otro a un lado, la zona era muy tranquila, me gusto.


  • Ponte cómodo, ¿quieres algo?

  • A ti.

  • Uhmm


Si pudierais ver nuestras caras de gilipollas serian para fotografiar y dentro de unos años enseñárnosla, pero también os digo que es tan bonito, tan excitante, tan emocionante, tan carnal y tan ansiado, conectar con alguien sexualmente y a la vez sentimentalmente, bueno os sigo contando que ya desvarió, jajaja.


Me senté en el sofá del salón y observe a mi alrededor, se notaba que había cosas antiguas y a la vez sobre ellas cosas mas modernas, me acerque una fotografía y estaban sus padres el y su hermana en una montaña.


  • Esa foto me encanta.

  • Es muy bonita, tu madre era preciosa.

  • La verdad que si y muy buena.


Deje la foto y al girarme hacia el sus ojos comenzaron a enrojecerse y a brotarle lagrimas, me acerque y lo abrace, lloro y lo soltó, y allí estuvimos abrazados hasta que se calmo un poco.


  • Lo siento.

  • Por ser tu nunca lo sientas.

  • Va a resultar que eres mas adulto que yo.

  • Tal vez, lo de la edad es una tontería.

  • Cierto. Gracias por haber venido.

  • De nada.

  • Eres la primera persona que traigo.

  • Wau.

  • ¿Desacelero?

  • No hace falta, gracias por ser sincero.

  • Me sale solo, no se que me pasa desde que te conocí.

  • Eso es bueno, yo estoy mas simpático con mi madre.

  • Vaya, pues si que....

  • Me enseñas tu cuarto.

  • Ven.


Me dio la mano y se la cogí, subimos y entramos en su cuarto, tenia una cama enorme, una mesa de estudio y hasta un mini sofá, había cuadros y fotografías por todos lados, luces de colores y un ventanal muy grande que daba a una pequeña terraza.


  • Tu habitación es como mi casa.

  • No esta mal no.

  • Es una pasada.


Me tire sobre la cama y le abrí los brazos, se acerco como gacela y me beso, rodamos sobre nuestros cuerpos y en medio segundo ya estábamos desnudos y magreandonos, sentir piel con piel, su miembro rozándose contra el mío fue de las cosas mas bonitas que me habían pasado nunca.


  • Me alegro tanto de que te dieras con el bordillo.- me dijo.

  • Jajaja y yo.

  • Te comería entero.

  • Soy todo tuyo.


Se tumbo boca arriba y estiro los brazos.


  • Voy a comenzar por donde te mire por primera vez e iré subiendo.


Salte fuera de la cama y me coloque enfrente de sus pies, los acaricie un poco con las manos y los bese, lamí cada rincón y saboree cada dedo, el aun con las manos detrás gemía y se agitaba de placer, subí por sus tobillos mientras los besaba y le abrí las piernas, me metí en medio y le acaricie los muslos, eran firmes y duros, le acaricie hasta llegar a la ingle y le roce los testículos, continué subiendo y le bese el vientre, le lamí hasta los pezones donde me quede un buen rato en cada uno de ellos y subiendo por su cuello le bese la mandíbula, las mejillas, los ojos, la nariz y por fin la boca.

Sentí su lengua recorrer el interior de la mía, continué acariciándolo sin tocarle el rabo.


  • Date la vuelta.


Se tumbo boca abajo y volví de nuevo a sus pies, le comí el talón y le lamí la planta, continué subiendo hasta que llegue a su culo, le abrí un poco las piernas y disfrute de las vistas mientras se lo masajeaba, tenia un culo prieto y mas blanco que el resto del cuerpo, un vello súper fino y casi transparente le cubría todo, le abrí las nalgas y acercándome le bese el ano, lo tenia húmedo y con poco pelo, el abrió aun mas las piernas y me lance a comérselo, nunca lo había hecho antes, le lamí desde los huevos hasta la zona lumbar y me metí de lleno a comerle el ano, el gemía de gusto y yo sentía como mi rabo goteaba cada vez mas, con un dedo lo acaricie alrededor y poco a poco lo fui metiendo, lo sacaba y me lo comía, así durante un buen rato. Seguía comiéndoselo cuando el levanto el culo y se puso a cuatro patas, estiro la mano y abriendo el cajón saco un lubricante.


  • Toma ponme un poco.

  • Pero así no.

  • ¿Por?

  • Quiero verte la cara.


Se dio la vuelta y levanto las piernas, su sonrisa me hechizo, me metí de nuevo a comerle el culo y esta vez lo combinaba comiéndole los huevos, después me enganche a su rabo y finalmente me lance sobre sus labios, a la vez que con dos dedos lo penetraba.


  • Me encanta.

  • Tienes un culo....


Cogí el lubricante y le puse un poco, después envolví mi rabo de ese potingue y me coloque preparado para penetrarlo.


  • Tranquilo si me duele te aviso.


Fui muy lentamente sintiendo su esfínter sobre mi polla y sin darme cuenta la tenia toda dentro, me acerque a el y lo bese.


  • ¿Te duele?

  • Un poco, pero tenerte dentro es lo mas bonito que me ha pasado nunca.


Sus ojos se abrillantaron y mientras le besaba le comencé a follar lentamente, sus labios, su lengua, sus manos, su culo, era un todo, yo sentía como su lengua jugaba con la mía y como mi rabo entraba y salia de el, cada embestida era un placer maravilloso, baje por su cuello y le bese, el levanto los brazos y me metí en sus sobacos, los lamí y olí, su olor era embriagador.


Me sentía tan cómodo que no dejaba de disfrutar de cada segundo, no tenia ganas aun de correrme, necesitaba sentirlo a el.


  • Estaría horas así, pero quiero que descanse ese culito y que me folles tu a mi.

  • ¿Estas seguro?

  • Nunca lo he estado tanto.


Aun dentro de el me beso y me acaricio el alma, la saque y me tumbe, levante mis piernas y el me las bajo.


  • Poco a poco.


Me beso y me acaricio el pecho, bajo y se metió mi rabo en la boca de golpe, despareciendo en su boca me la mamo hasta que casi se ahoga y continuo con mi huevos, beso mis piernas y me lamió los pies, se levanto y de pie comenzó a rozar su rabo entre mis pies y hasta le masturbe entre ellos, volvió a bajar y me los comió como esa mañana y volvió a comerme el rabo, me levanto las piernas que sujete y con mi rabo en la boca busco mi ano y lo acaricio, me miro y sonrió.


Nunca me había mirado el ano la verdad, pero según me contó el después lo tenia muy apetecible. Escupió en el y mientras continuaba mamandomela me penetro con un dedo y me dilato, y así hasta que varios dedos me follaban y su boca me lamia la polla. Tras sentir como sus dedos entraban y salían sin sensación de dolor, soltó mi rabo para comérmelo, su lengua en mi culo era gloria bendita, como movía la lengua como absorbía, me intentaba abrir el culo mas y mas, yo estaba que me iba a dar algo.


Note el frio del gel caer sobre mi ano y sentí su polla acariciar con el glande mi agujero.


  • Si te duele paro.

  • Si sigue.


Me la metió tan poco a poco y mirándome con esa cara tan adorable no me entere de si me dolía, solo sentí como entraba en mi y que era la sensación mas excitante que había vivido nunca, se acerco a mi y besándome me agarro las piernas y me lamió los pies.


  • Vaya par de culos tragones, jajaja

  • Ufffff

  • ¿Te gusta?

  • Mucho....


Me tenia con los pies juntos por la planta y mientras me comía un dedo gordo, el que no estaba con la tirita, me follaba. Salió de mi y me volvió a comer el culo, esta vez lo sentía todo aun mas, lo tenia híper sensible, me hizo estirar las piernas y se puso sobre mi.


  • Hueles tan bien, sabes tan bien....


Me agarro el rabo y el poniéndose en cuclillas sobre mi se sentó sobre mi rabo y se dejo caer, pegue un gemido de gusto y me retorcí, ahora el encima de mi llevaba el ritmo, se echo para atrás y me cabalgo, el sudor caía por todo su cuerpo, le acaricie el pecho y el vientre y le agarre el rabo, se lo pajee mientras el continuaba metiéndose y sacándose mi rabo, después se acerco a mi y me beso.


  • Ahora tu, dale fuerte.


Doble mis piernas y lo penetre de un golpe, sus labios rozaron los míos y le comí la boca mientras sentía como mi rabo entraba y salía de el sin problema, acelere mis embestidas y el me mordía el labio inferior, no aguantaba mas, note como me corría dentro de el y sus gemidos y espasmos iban en aumento, note como mi rabo estaba híper sensible y quise sacarla cuando el se sentó sobre ella.


  • Aun no.


Estire las piernas y deje que jugara con mi rabo dentro de su culo, la sensación era indescriptible, se volvió a echar para atrás y tras cabalgarme un buen rato se la saco y tumbándose sobre mi me beso.

Se levanto un poco y guiándole el rabo lo coloque en mi ano, el me levanto las piernas y me penetro, esa vez si que vi las estrellas, no se si fue por que me acababa de correr pero sentí cada centímetro de su rabo entrar dentro de mi, me mordí el labio y deje que continuara.


  • ¿Te duele?

  • No no...

  • Espera.- me dijo mientras la sacaba.

  • No la saques....


Cogió el lubricante y me puso un poco, me beso las piernas mientras con varios dedos me dilataba de nuevo, poco a poco sentí como me molestaba menos, le sonreí y me la volvió a meter, aun me escocia un poco pero nada a lo de antes.


  • ¿Mejor?

  • Si...Ufffff....


Me follo mientras me besaba los pies y las piernas, después se acerco a mi y mientras me besaba y su rabo ya entraba y salía solo de mi culo sin problema, acelero y se corrió dentro de mi tras grandes embestidas y gemidos de placer. Tampoco le deje sacarla, continuo sintiéndome mientras me besaba y seguidamente salió de mi y se tumbo a mi lado.


  • Ha sido...

  • Lo mas....






Nos hicimos uno mientras nuestras bocas se unían en besos.


Al rato nos levantamos y tras ponernos un slip nos sentamos en la terraza a fumar y a tomar algo.


  • Vaya entonces esto es lo que se siente después de follar.

  • Te como.

  • Me gusta, aun siento en el culo como si te tuviera dentro.

  • Y yo.

  • Ha sido muy especial.- le dije mientras le daba un beso en el hombro.

  • Para mi también.

  • Ojala no terminara nunca el verano.

  • Yo en parte, por que estés aquí claro, no quiero que acabe, pero me gusta el invierno.

  • A mi no tanto.

  • Imagina cuando puedas venir y pongamos la chimenea, nos tumbemos en la cama con la manta y una peli.

  • Ese plan me gusta, ¿entonces querrás que venga?


Se levanto y dejo el cigarro encendido sobre el cenicero, se coloco delante miá y poniendo las manos sobre mis piernas me miro y me dijo.


  • Este siempre será tu hogar, no se lo que pasara ni quiero saberlo, solo se que quiero estar contigo, quiero que vengas, quiero ir yo a verte, quiero formar parte y de que tu formes parte de mi vida.


Los ojos se me nublaron y se me llenaron de lagrimas, me acerque a el que estaba igual que yo y lo bese, se sentó encima mio y lloramos mientras nuestras lagrimas se unían a nuestros labios.


Lo se tengo 17 para 18 y el 20, aun somos jóvenes y todas estas experiencias tan intimas y tan intensas pocas veces son duraderas, pero como soy yo quien cuenta la historia continuara así y por una razón.


Esa noche tras abrirnos en canal y continuar explorando nuestros cuerpos caímos rendidos entre lefa y sudor como a las cinco de la mañana, cuando sonó el despertador casi nos da un soponcio, pero tras unos besos y una buena taza de café con tostadas nos duchamos y fuimos a la urbanización.


  • Voy a parar aquí un momento.

  • ¿Para?

  • Si voy a comer con mis suegros por primera vez deberé llevar aunque sea algo de postre.

  • No hace falta.

  • Cuando pruebes lo que voy a comprar lo entenderás.


Y así fue, el mazapán era algo muy típico de la zona y los dulces que compro les encanto a mis padres y hasta a mi hermano, no solo yo me enamore de el sino que toda mi familia también lo hizo.


En una semana mi madre y mi padre ya lo invitaban a venir día si y día también, incluso le dejaron quedarse a dormir, mi hermano que era fan de los videojuegos descubrió en el un compañero ideal, ya que a mi no me gustaban nada, incluso una noche que dejamos que mis padres se fueran ellos solos a cenar y a tomar algo, nos quedamos los tres y yo ya en la cama leyendo y ellos dale que te pego a la videoconsola.


  • Oye chicos son las doce, Jorge a la cama y tu a la mía.

  • Si capitán guapo.- me dijo entre risas.

  • Jo estaba a punto de ganarlo.

  • Mañana mas.


Apagamos todo y nos metimos en la cama.


  • Me encanta tu hermano.

  • Me alegro.

  • ¿Qué te pasa?

  • Nada.


Me hizo cosquillas hasta que me descojonaba de la risa.


  • Que solo me quieres para ti.- me dijo.

  • No es eso.

  • ¿Entonces?

  • Bueno si, un poco.

  • Ahhhhh...- me dijo apuntándome con el dedo.


Le bese y le abrace.


  • Nos vamos en tres días.

  • Lo se.

  • No quiero irme.

  • Ojala parar el tiempo.

  • Ojala.


Nos besamos con lagrimas en los ojos y tras una paja y una mamada sin hacer el menor ruido nos dormimos.


El día anterior de irnos.


  • Mama esta noche me quedo en casa de Lucas, ha pedido la mañana y volveremos para comer juntos y ya nos vamos.

  • ¿Cómo estas?

  • Triste.

  • Lo se, sabes que podrás venir cuando quieras y el venir también.

  • Lo sabemos, pero aun así...

  • No será lo mismo pero puede que sea mejor.

  • Ojala sea así, gracias mama.

  • De nada hijo.


La abrace como creo que hacia tiempo que no lo hacia y los dos lloramos hasta desahogarnos.


Bajaba tarde pero Lucas era de esas personas que no les importa esperar, menos mal.


  • Hola.

  • Hola guapo.


Esperándome en su coche apoyado con esa cara me invadió la tristeza de nuevo.


Me llevo a un sitio que no esperaba, era un jardín enorme lleno de flores donde había preparado la cena y todo.


  • Estas loco.

  • Por ti.

  • ¿Por eso no te has quedado a comer hoy?

  • Exacto.

  • Tortilla de patatas, doritos, y....

  • Tu madre me ha chivado un poco.

  • ¿Hablas con mi madre?

  • Si por whatsapp.

  • No tenia ni idea.

  • Ya lo estoy viendo, ¿te gusta?

  • ¡Gustarme¡.... ¡Me encanta¡

  • ¿De verdad? No quería pecar de cursi.

  • Me gusta lo cursi.


Había comida, bebida, varias velas, una manta enorme y tarta de galletas. Antes de sentarnos lo abrace y lo ame muchísimo, le bese toda la cara y le abrace muy fuerte.


Picoteamos, bebimos, nos reímos y cuando estábamos ya a punto de explotar nos tuvimos que ir, por que el parque donde estábamos cerraba en un rato, recogimos y antes de irnos saco el móvil y lo volvió a guardar.


Fuimos hacia su casa y antes de entrar me pidió que cerrara los ojos. Me dio la mano y me deje llevar, el corazón me iba a mil por hora.


  • Hay tres escalones, bien ahora quédate ahí y cuando yo te diga los abres y no mires porfa.

  • Vale te lo prometo.


Escuche como se movía por la casa y le escuche decírmelo.


  • Ábrelos.

Estábamos en el salón de su casa, había llenado todo de velas, un cartel que se veía hecho a mano decía te voy a echar mucho de menos pero siempre estarás aquí, además el estaba con su bañador rojo y con algo colgando del cuello y algo en las manos.


Me puse a llorar como un niño vino y me abrazo, nunca me habían hecho algo tan bonito, solo deseaba que esto no acabara nunca. Tras dejar de llorar desconsoladamente me beso los ojos y me seco las lagrimas.


  • ¿Qué es esto?

  • Dos cadenas con un amuleto, uno es para ti.


Se quito una y me la puso, el amuleto era una piedra azul turquesa, mi color preferido, lo bese como si no hubiera un mañana y después me dio un paquete, lo abrí con las manos temblorosas y era un marco con una foto de los dos en la piscina.


  • Pero... cuando...

  • Tu madre un día que bajo a buscar a tu hermano nos vio a los dos juntos y nos saco una foto, un día me la envió y me pareció bonito que la tuvieras.


De nuevo vuelta a llorar, esa fotografía era tan especial, estábamos los dos en la toalla tumbados boca abajo mirando hacia la piscina y en el momento en el que capto mi madre la fotografía el me besaba el hombro y yo le besaba la cabeza.


  • Y te has puesto el bañador del trabajo, jajaja, te como.

  • Solo quería que tuvieras una bonita noche.

  • Solo por estar contigo ya lo es, gracias de verdad por todo.

  • Lo he disfrutado.

  • De verdad que...

  • Y yo a ti.

  • Te quiero.

  • Yo también te quiero.


Nos besamos y le baje el bañador, deje que me quitara la camiseta mientras me bajaba los pantalones y el slip y me agache, le comí el rabo, ese rabo, ese rabo que tanto me gusta sentir, en mi boca, en mi culo, junto a mi polla, lo lleve al sofá y continué haciéndole una mamada, le levante las piernas y mientras se la seguía comiendo con el dedo gordo le acaricie el ano, jugué con el hasta que entro solo, baje con la lengua desde su frenillo y saboree ese culo tan increíble, le acaricie todo lo que pude y llegaba desde esa posición y me levante y le golpee con mi rabo en el ojete.


  • Ven siéntate.- me pidió.


Me senté y el se sentó sobre mi, se escupió bien la mano y tras restregárselo por el culo y ensalivar mi rabo se lo fue metiendo, una vez estuvo toda dentro se dejo caer y nos besamos, solo movíamos los labios y las manos, recorrí su pelo con mis dedos, su oreja, su mejilla, sus hombros, el me miro y me beso toda la cara, se levanto un poco y bajando y subiendo le penetre mientes continuamos dándonos besos y caricias.


Varias horas mas tarde.


  • Mañana a esta hora estaré en mi casa.

  • Allí están tus cosas, te apetecerá verlas.

  • Por una parte si, pero una muy pequeña.

  • Vamos hablar y en nada nos vemos.

  • Lo se, perdona por sacar el tema.

  • No tranquilo, si aunque te diga todo eso para mi tampoco va ser fácil.

  • Volver a la rutina.

  • Que mierda.

  • Una gran mierda.

  • Gracias de verdad por todo, me siento tan lleno de lefa, quiero decir de amor....

  • Jajaja, de lefa también, creo que aun me gotea el culo.

  • Uhmm... a ver....


Se giro y me metí a comérselo de nuevo, solo hacia menos de una hora que tras haberme corrido dentro de el, en pocos minutos ya lo tenia dentro de mi, era lo único que queríamos sentir, al otro lo mas dentro posible. De nuevo mi pene se metió dentro de el y al rato el suyo dentro de mi, nuestros anos dilatados ya recibían la polla del otro como si nada, y no solo nos penetrábamos, nos comimos los pies, las manos, los sobacos, todo.


Sobre las seis de la mañana.


  • ¿Puedes dormir?.- le pregunte.

  • No.

  • Hasta las dos que hemos quedado con tus padres podemos dormir un poco.

  • Ya si lo se, díselo a mi cabeza que va por libre.

  • Anda ven.


Se levanto y tras coger dos albornoces me llevo a la terraza, saco marihuana, algo dulce y una infusión para cada uno y así entre calada y calada, mimo a mimo, sorbo a sorbo los ojos se nos cayeron, solo recuerdo que me cogía en brazos y me metía en la cama, me hizo la cucharita y se durmió tras besarme mucho y sentir alguna lagrima caer sobre mi hombro.


Sobre las doce del mediodía.


  • Buenos días guapo.

  • Buenos días, ¿Qué hora es?

  • Las doce.

  • Joder.

  • Vente a tomar algo y nos duchamos.

  • No quiero.

  • ¿Qué quieres?

  • Que me secuestres.

  • Dentro de un mes tal vez, ahora seria un rollo, por que tus padres son tus...

  • Para y bésame.


Bajamos a tomar un café y cogidos de la mano disfrutamos del aire fresco, subimos y nos metimos en la ducha, por supuesto que follamos, era tocarnos y desear tener algo del otro en algún agujero suyo, tras corrernos en la cara del otro, cosa que nos hacia ilusión hacer pero en la ducha, nos enjabonamos bien y el uno froto al otro. Dejamos que el jabón y nuestra tristeza se fuera por el desagüe y nos vestimos sin ninguna gana.


  • Hola chicos, ¿Qué tal la noche?

  • Increíble mama.

  • ¿Le gusto la fotografía?

  • Mucho mucho, gracias.


No se que me pasaba pero solo quería abrazar y decir te quiero a todo el mundo.


Comimos entre risas y anécdotas del verano, tras recoger mis padres bajaron las cosas y a mi hermano y nos dejaron solos.


  • Cierra bien con la llave cariño, quince minutos y nos vamos.- me dijo mi madre.


Allí en esa casa nos volvimos abrazar y nos pusimos a llorar como magdalenas, esa presión en el pecho es la peor sensación que existe, esa melancolía, esa pena, esa rabia.


  • Mírame.- me dijo Lucas.

  • Te quiero mucho.

  • Y yo a ti.

  • En dos semanas nos vemos.

  • ¿Lo prometes?

  • Vamos como si tengo que ir andando.

  • Jajaja.


Nos besamos y nos bajamos los pantalones y los slips.


  • Unos ocho minutos.

  • Suficiente.


Se agacho y me pajeo mientras me la chupaba y en nada me corrí en su boca, le hice lo mismo y terminamos besándonos juntando nuestros rabos aun goteando lefa y con el sabor del rabo del otro en nuestra boca.


  • Te quiero.

  • Te quiero.


Las despedidas son una mierda, igual que las rutinas, pero también necesarias, ahora escribo esto y sonrió, pero en ese momento el corazón me dolía y el estomago me daba vueltas. Llegar a casa fue bueno, reencontrarme con mis amigos y volver a mi barrio me gusto, también fue fácil por que Lucas todo me lo hacia fácil, nos llamábamos unas cuatro veces al día, mas los mensajes y hasta mas de una paja escuchando al otro mientras se masturbaba y gemía.


Como me prometió en dos semanas vino a verme, y para mi cumpleaños volvió a venir.


Los meses pasaron y lo nuestro continuaba, nos prometimos que como máximo sin vernos podían ser tres semanas, pero nunca llegamos a tanto.


Mientras escribo esto miro a mi lado y aquí esta Lucas, acaba de llegar del trabajo y se ha dormido en mi hombro. Habían muchas cosas que me ataban a Madrid pero no las suficientes, me saque un grado superior y encontré trabajo mientras tanto cerca de su pueblo, han pasado mas de dos años desde que nos conocimos y nunca se sabe lo que pasara, por ahora somos jóvenes y somos felices. El me respeta, igual que yo a el y nos damos nuestros espacio.


Cuando llega el verano Lucas se continua poniendo ese bañador rojo y yo se lo sigo bajando y disfrutando de su rabo como el primer día, y el me come ese dedo gordo del pie, que por suerte nunca se me cayo la uña, y nos fundimos en una abrazo con choque de rabos igual que el del día de la despedida.


FIN









3.3.21

Las fotografías.

 


Llevo años dedicándome a la fotografía, desde que termine la carrera de bellas artes tenia claro que hacer fotos era mi pasión, tuve mucha suerte y una importante revista me contrato en practicas y finalmente termine trabajando con ellos en un equipo fijo, eso me permitió ir mas allá con la fotografía y dedicarme ha buscar un tipo de fotografía que adoro hacer, la del cuerpo humano masculino, comencé haciendo lo típico fotos a mis amigos y gente que se dejaba fotografiar y las colgaba en mis redes sociales, un día con un buen amigo me comento que si le podía hacer alguna foto un poco mas picante y acepte.


Estábamos en su casa preparándolo todo para irnos a la montaña, que es donde quería las fotos, cuando se puso unos calzoncillos de esos que te dejan el culo al aire.


  • Vaya, son muy....

  • ¿Te gustan?

  • Si, creo...ue si, pero vamos que no me veo yo con eso.

  • Mira que eres antiguo.- me dijo mientras me tiraba un tanga.

  • Puede ser que sea un poco antiguo si.

  • Imaginate el día que te eches novio y quieras sorprenderle con algo diferente, te pones esto y estando por donde sea que no os vean te bajas un poco el pantalón y le dejas que te.....

  • Para, no me veo yo haciendo eso la verdad.

  • Pues yo espero algún día hacerlo y que me coman bien el culo y luego me follen allí mismo.

  • Mira que eres bestia, anda vístete y vamonos, que se me va la luz.

  • Si son las diez de la mañana.

  • Ya, es que no sabia que excusa ponerte, jajaja.

  • Cinco minutos, vete sacando de la nevera lo que nos vamos a llevar y nos vamos.


Aprovechamos la excusa de hacer fotos para pasar el día en el campo, llegamos y nos pusimos a caminar por el monte, la verdad que hacia un día increíble, la luz de mayo me encantaba, encontramos un lugar donde había bastante verde y nos paramos allí, almorzamos algo y nos preparamos.


  • Bueno tanto con que te hiciera fotografiás picantes pero no se de que tipo.

  • Ya, veras hace un tiempo que tengo un perfil donde ya sabes, muestro mas de lo normal.

  • Vale...

  • Pues hace poco se puso en contacto una empresa que se dedica al porno gay y me preguntaron si tenia un book con fotografiás mejores, y les dije que aun no, y están a la espera.

  • Vaya, así que tienes una cuenta donde enseñas, donde muestras tu..

  • Polla.

  • Si eso era lo que iba a decir.

  • ¿Te parece mal?

  • No que va, cada uno con su cuerpo es libre, ¿por que nunca me dijiste lo de esa cuenta?

  • Vergüenza supongo.

  • ¿Y te quieres hacer actor porno?

  • Noo.... no va de eso, solo son para fotografiás, pero vamos que si me tengo que follar o dejarme follar por alguien y me pagan pues es para pensárselo.

  • Bueno lo primero es lo primero, vamos hacerte unas fotazas, aunque no se yo si todas al aire libre quedaran bien, bueno vamos viendo, si no luego en tu casa o en la miá te hago mas.

  • Gracias.



Vino hacia mi y me dio un abrazo de oso, me beso en el cuello y en los labios con un pico y siguió desvistiéndose. Conocí a Sergio hará unos tres años por una aplicación de contactos, quedamos a tomar algo, fuimos a mi casa, follamos y desde el día siguiente no volvimos a follar màs pero nos hicimos muy amigos, cosa que valoro mas que nada.


Pues allí estábamos los dos, yo con mi cámara, mis objetivos y mi trípode y el medio en pelotas en mitad de una pradera, todo muy normal.


Había traído de todo y le deje hacer, comenzó con unos slips blancos que le daban un contraste a su piel increíble, la verdad que el cabrón tenia un cuerpo envidiable, después se puso unos negros, el tanga, los del agujero y tras mas de 200 fotografías tiro una manta de cuadros sobre el césped y se desnudo completamente, le fotografié de cerca el pene y todo su cuerpo y me dijo que quería algunas empalmado.


  • Voy a pajearme un poco vale.

  • Si tu haz lo que tengas que hacer.

  • No me importa si quieres hacerte una también.

  • No tranquilo.

  • Me ayudaría aguantarla mas rato.

  • Eres un plasta, como pase alguien por aquí y nos vea a los dos dándole a la manivela.

  • Porfa....


Cuando me suplica así y me pone esa cara le daría de ostias, pero el sabe que no lo haría, sobre todo por que viéndole allí tumbado, pajeándose y pidiéndomelo era muy adorable a la vez que muy morboso.


Coloque la cámara en el trípode y me desnude.


  • Si quieres luego te hago alguna foto.

  • Paso.

  • Sabes que me dejaras hacerte alguna, un recuerdo de este día y ademas dentro de unos años podremos disfrutar de los cuerpos que teníamos.

  • No te voy a dejar, y mi cuerpo la verdad que me gustaría no recordarlo.

  • Eres muy tonto.

  • Tu mas.


Y así podíamos estar todo el día.


Se tumbo boca arriba mientras se masturbaba y yo mientras miraba por el objetivo me pajeaba, con el trípode era difícil, pero con la cámara en la mano ya era imposible, me empalme y cogiendo la cámara me acerque mas a el y continué disparando.

Miraba por el objetivo y de vez en cuando disfrutaba de verle así sobre la manta masturbándose, la erección no se me bajaba del morbo que estaba teniendo, se dio la vuelta y me dejo ver ese culo, tumbado y a cuatro patas con sus huevos colganderos a la vista, le pedí que se abriera el culo con las dos manos para poder fotografiarle el ano y tras varias mas deje la cámara y me tumbe a su lado.


  • Creo que me merezco correrme.

  • Y yo.


Y allí los dos tumbados mirándonos de vez en cuando el rabo del otro nos corrimos sobre nuestros pechos desnudos.


  • Gracias por esto tío, de verdad.

  • De nada.

  • ¿De verdad que no quieres que te haga alguna?

  • No.

  • Jo mira que eres.

  • Cada uno es como es y hay que respetarlo.

  • Cierto.

  • Vamos a vestirnos y en mi casa te hago mas.

  • Que duro esto de ser modelo.

  • Pobre cita ella.


Nos reímos mientras nos vestíamos y una vez en mi casa aproveche que tenia una pared negra, coloque un sofá pequeño que tenia de color marfil y de nuevo le fotografié con ropa interior, desnudo y empalmado, esta vez sin que el me dijera nada y como estaba en mi casa, me desnude y puse modo disparo automático y mientras me pajee viendo como cambiaba de posturas y se tocaba todo.


  • Al final estas disfrutando de esto.

  • La verdad que si, ademas me siento afortunado de poder ser el primero en menearmela con tus fotografiás y lo mejor en directo.

  • Que cabrón, menuda empalmada llevas, vente al sofá anda.

  • Espera que apago la cámara.

  • Dejala porfa, esas fotos serán solo tuyas.


Accedí, me acerque al sofá y colocándose a cuatro patas se metió mi polla en la boca y me la comenzó a mamar, hacia tiempo que no me la mamaban y lo echaba de menos. Que boca tenia el tío, succionaba como creo que nadie me ha comido la polla, mucha saliva eso si, pero el tío no se atragantaba y eso que yo de grueso poco, pero de larga es bastante, me chupe un dedo y busque su ano, menudo ano tenia, era el típico tío que para el su cuerpo es su templo, de normal el nunca ha tenido mucho vello pero desde que se puso en forma y se cuida mogollón la alimentación, se hizo la depilación láser hasta en el ojete, y seamos sinceros comerte un culo bien limpio de pelos te da como mas seguridad de higiene.


  • Tio como sigas así con el dedo....

  • Mejor voy con...


Le saque la polla de la boca y me puse tras el y me metí en su trasero, que duro lo tenia, le lamí desde los huevos hasta la nuca y mis pelos no los suyos se me erizaron.


  • Joder Dani, por que no hemos follado más tu y yo.

  • Por que decidimos que era mejor ser amigos.- le dije sacando mi lengua de su culo.

  • Pues ahora mismo...ah.... no se yo que elegiría...ah

  • Date la vuelta y callate anda.- le dije mientras le azotaba el culo con todas mis fuerzas.

  • Ha dolido.

  • Lo se ahora te curo.


Le agarre de las piernas y me las puse sobre los hombros, me acerque a el y lo bese en las mejillas, en la frente, en la punta de la nariz y finalmente le comí la boca.


  • Buena cura.


Agarre el condón y me lo puse, poco a poco le fui penetrando hasta que sentí como mis huevos rozaban sus glúteos, el mientras tanto estiro los brazos hacia atrás y disfruto de cada metida y sacada, le bese las piernas y le lamí los pies. (se que en todos mis relatos los pies son parte importante, por que para mi lo son) Como me gusta el olor a pies, y no digo un olor a pies de estos que apestan, ustedes que me leen ya me entienden, es como el de cuando coges unos calzoncillos y los hueles, es un olor característico y a la vez tan tan excitante, metí mi lengua entre sus dedos y disfrute de verle gemir por cada embestida.


  • Agarrate las piernas.


Dejándome el ojete mas a la vista le folle duramente hasta que sentí que me corría y rápidamente la saque, me quite el condón y me corrí mientras le rozaba los huevos y el ano con el glande.


  • Metémela.

  • No.


Y no es que no quisiera, pero mi amigo es de todo menos poco activo y aunque yo estaba seguro de no tener nada, no me fiaba de el. Aun así restregué bien mi glande por su ojete mientras el se masturbaba, le baje las piernas y le coloque mi polla junto a la suya, la sujeto también y se corrió junto a la miá.


  • Perdona por pedirte que me la metieras sin condón.

  • Tranquilo.

  • No de verdad no esta bien hacer eso.

  • Es por el calenton, ya esta.

  • Ha sido increíble.

  • La verdad que si.

  • Quiero seguir siendo tu amigo pero te importaría si me quedara hoy en tu casa y si te apetece follarte yo a ti después.

  • Pues claro, aunque tal vez te follo yo a ti otra vez.

  • Eres...

  • Anda zalamero vete a la ducha que voy a preparar algo de cena, después nos ponemos con las fotos.

  • Que guay, que ganas de verlas, por cierto ¿la cámara sigue haciendo fotos?

  • ¡¡Joder¡¡

  • Jajajaja.


Después de una ducha y la cena nos sentamos frente al ordenador a revisar las fotografiás.


  • Vaya.

  • ¿Que?

  • Están muy bien, las que estoy con el slip blanco están súper bien.

  • Si yo creo lo mismo.

  • ¿No parezco un poco forzado?

  • No son unas fotos normales, hay que forzar un poco, mira en estas que estas sin nada y no miras tanto a la cámara están son mas naturales.

  • Cierto.

  • Mira si amplio te veo hasta....

  • Para...jajaja.

  • Están muy bien, mira estás ya son aquí en casa, ves la luz al ser artificial da otro rollo, ves como la piel parece que sea bronce.

  • Si.

  • De las de exterior me quedaría con algunas, pero de estas creo que deberías incluir mas.

  • Yo lo que tu me digas.

  • Son para tu book, tienen que gustarte a ti también.

  • Ya si claro, pero tu entiendes mas. ¿Que te parecen en general?

  • Sinceramente me encantan, tienes un cuerpo muy bonito y bien definido sin exagerar en volumen, que por mis gustos me molan mas, ademas en conjunto, dejando claro que con ese culo, ese rabo y esa cara ya tienes mucho ganado.

  • Gracias.

  • Tu sabes que eres muy bello.

  • Bueno también me lo curro.

  • Si pero la genética también ayuda.

  • Cierto.

  • Yo por mucho que me intente poner como tu nunca seria igual.

  • A mi me gusta tu cara y tu cuerpo.

  • Ya lo se, gracias.

  • Es verdad, se que de normal me tiro a tíos buenorros y que soy un poco bastante superficial pero en realidad no todo es un cuerpo y una cara bonita.

  • Tienes razón.

  • ¡Mira las que estamos los dos¡.

  • No puedo mirar, que vergüenza.

  • Pues....

  • ¿Que?

  • Quieres mirar coño.

  • Ufff, solo se me ve el cuerpo y la cara metida en tu culo, jajaja.

  • Ves como tienes un cuerpo bonito.

  • Si comparamos...

  • No comparo.

  • Vale.

  • Joder mira como me estoy poniendo.

  • Yo estoy así desde las primeras fotos.


Nos sacamos los rabos y comenzamos a masturbarnos mientras continuábamos mirando fotos, la verdad que viéndome así no estaba tan mal, había varias que perfectamente podían estar en una pagina de porno gay.


  • Se acabo.

  • Jo.

  • Mañana cuando te levantes te pones a elegir y te hacemos el book.

  • Vale.

  • Vamos a la cama.

  • ¿A dormir?

  • No, creo que esta noche vamos a dormir poco.

  • Uhmmm....



Llegamos al cuarto habiéndonos quitado la ropa por el pasillo, nos tiramos en la cama y tras besarnos y manosearnos me coloque a cuatro patas y deje que me comiera el culo como bien me había pedido antes.


  • Tienes un culo....

  • ¿Te gusta?

  • Mucho.


El muy cabrón tenia una lengua que me lamia y me chupaba el ojete de una manera que me hacia babear el rabo de una manera sublime, se coloco tumbado boca arriba y se metió mi rabo en la boca, comencé a follarle la boca mientras el con los dedos me dilataba poco a poco el culo, me gusta tanto follarme una boca como un buen culo, ademas cuando disfrutan y no se atragantan es una pasada, y mi amigo recibía cada embestida como nadie, me comía los huevos mientras sentía como tres dedos se metían en mi ano, me masajee el glande mientras el continuaba comiéndome los huevos y a punto estuve de estallar, pero aguante.


Habiéndome dejado el culo bien abierto y los huevos y la polla bien baboseados, se coloco delante miá para que le hiciera una mamada, le agarre fuerte de los huevos estrangulandoselos y me la metí hasta la traquea, me he comido muchas pollas en mi vida pero la de mi amigo era para mi como la mejor chuchería de una gran tienda de pollas.

Se coloco el condón y poniéndose tras de mi me comió el culo, después me agarro de los hombros haciendo que me quedara de rodillas y besándome el cuello me fue metiendo poco a poco su rabo hasta las entrañas. Esa postura es de las que menos me gusta, soy mas de mirar a la cara y que me miren, estar a cuatro patas y que te den por detrás para un rato bien, pero nada mas.

Me pidió que me diera la vuelta y poniéndome de lado me penetro y me junto las piernas, mi culo se cerraba mas y daba mas gusto meterla y sacarla, mientras me besaba la nuca, las espalda, me comía la oreja y me masajeaba un pezón con una mano, con la otra me estrangulaba los huevos.


  • Ahhhhh, no voy a tardar en correrme.

  • Ni yo....ahhh

  • Donde....

  • En la boca...


La saco y quitándose el condón antes me la metió en la boca y tras una buena mamada se corrió en mi boca entre gemidos de placer y convulsiones, tras cerciorarme de que estaba bien limpia se volteo dejando que se la siguiera mamando y me la mamo hasta que teniéndola hasta dentro me corrí, y así durante mas tiempo del que duro el polvo, estuvimos en un 69 comiéndonos el rabo, los huevos y metiendo los dedos en el ojal del otro.


  • Me encanta esto.- me dijo mientras nos fumábamos un peta en la terraza.

  • Y a mi.- y le di un beso en el hombro.

  • ¿Crees que el sexo puede estropear una amistad?

  • No si la amistad esta consolidada y los dos están de acuerdo.

  • Y si aunque se habla uno....

  • Uno que.

  • Cuando follamos la primera vez no fue como esto ni de lejos, ademas de ser mas jóvenes no teníamos la complicidad de ahora.

  • Cierto.

  • Pero y si ahora quisiéramos esto.

  • ¿Follar màs a menudo?

  • Si.

  • ¿Te refieres solo entre los dos o también follarnos a los que nos de la gana?

  • Quiero serte sincero.


Y allí en la terraza los dos desnudos tapados con una manta y cada uno con su peta se abrió.


  • Lo del book es cierto y quería que fueras tu quien me las hicieras, pero también quería esto, pasar el día contigo, follar, reírnos y no estar contigo y luego irme a casa, que me escriba alguno y que venga a mi casa me lo folle o me folle y adiós muy buenas.

  • Pero...yo...

  • Dejame terminar porfa.

  • Ok.

  • Lo que quiero decirte es que quiero estar contigo en plan pareja, quiero follar contigo, reírme contigo y hacer cosas juntos, y si en algún momento el que sea se decide abrir la pareja, incluir a alguien o lo que sea pues hablarlo.

  • ¿Puedo?

  • Si claro.

  • Desde que te conozco siempre has sido una de las partes mas importantes de mi vida y por su puesto que quiero.


Se levanto en pelotas de la butaca se puso aullar y se sentó sobre mi y comenzó a besarme, nuestros rabos de nuevo se pusieron a mil y el levantando un poco el culo me agarro la polla y tras escupirse bien de saliva en la mano me pajeo y poniéndola en la entrada de su culo fue sentándose lentamente.


  • No crees que deberíamos antes hacernos la pruebas.

  • Yo me la hice hace tres semanas, di negativo y no he estado con nadie desde entonces.

  • Entonces antes....ahhh


Ya la tenia toda dentro de el, se dejo caer y me beso.


  • Lo siento no sabia por donde...

  • ¿Por el principio?

  • Ya pero no se, estaba echo un lio y necesitaba saber si tu también estabas igual que yo o no.

  • Levantate un poco anda.


Levanto y lo comencé a follar duramente mientras le miraba con una sonrisa enorme.


  • Ufff me encanta que me hagas esto.

  • Siéntate ya si quieres, prometeme que no mas mentiras.

  • Prometido.

  • Y que pase lo que pase nuestra amistad estará ante todo.

  • Vale.

  • Levanta un poco.


Lo volví a penetrar con fuerza y lo bese con rabia.


  • ¿Lo prometes?

  • Lo prometo lo prometo.


De fuerza no tengo tanta como el pero en ese momento la saque de donde pude, le agarre de las piernas y me levante con el encima y mi polla aun dentro de el, lo coloque sobre la butaca y abriéndole bien las piernas me lo folle con dulzura a la vez que le comía los pies, los pezones y la boca alternativamente, no me corrí dentro de el, sino en su rabo, huevos y ano, para luego mientras el se masturbaba yo se la metía y disfrutaba del placer de recién corrido meterla y sacarla hasta ver como el otro se corría sobre su pecho.


Y allí yo aun dentro de el, con su lefa corriendo por la comisura de sus labios, formalizamos mas que una amistad.


Si alguien llega a leer hasta aquí, lo primero darte las gracias y lo segundo que me encantaría que me dejaras un comentario y si hay algún tema del que te gustaría que escribiera me lo pusieras.

Un abrazo muy fuerte y gracias.

24.2.21

El repartidor.

 


No se vosotros pero yo estoy enamorado de mi polla, desde que comencé a satisfacerme con ella cada segundo vivido y estimulado es un verdadero placer, y no es que mi polla sea la mejor del mundo, pero es la que me ha tocado, es de unos 18 cm, curvada hacia la derecha, cabezona, un poco gruesa y con pellejo, una de las cosas que mas me gustan de comerme un rabo es que pueda bajarle y subirle el pellejo, cada uno con sus cosas.


¿Tú que opinión tienes de tu polla?


Dejando de lado un poco mi polla, os cuento lo que viví el otro día, estaba en mi trabajo, soy repartidor de comida a domicilio y voy en bicicleta, ese día entraba a las seis de la tarde y comencé poco a poco y como siempre a partir de las ocho es un no parar, uno de los pedidos era de una de las mejores hamburgueserías de la ciudad, por lo que vi en el ticket menú para una persona, llegue, llame al timbre y subí, tras abrirse la puerta del ascensor su puerta estaba justo delante y apareció un hombre de mi edad, unos treinta, con unos pantaloncitos cortos, camiseta de tirantes y descalzo.


  • Hola, ¿Raúl?

  • Si.

  • Tome, que aproveche.

  • Se te ve cansado, ¿quieres un algo de beber?

  • No gracias, de verdad.

  • Una coca cola rápida....


No suelo decir que si, pero miraba su rabo tambalearse entre las telas de ese mini pantaloncito y me estaba poniendo malo.


  • Un vaso de coca cola y me voy antes de que me suene otro pedido.

  • Genial.


Entre y me quede plantado en el salón, deje todo en la mesa y espere, llego al rato con un gran vaso de bebida y de un trago me lo bebí.


  • Gracias, no sabia lo sediento que estaba.

  • Ni yo.


Me acerque a el y le comí la boca, besaba tan lindo, metí la mano bajo su pantalón y su rabo ya tieso se sobresalía de el, me agache y me la metí en la boca, era bastante gruesa, sin circuncidar y con un glande que daba gusto lamer. Ni tres minutos y sonó el móvil. Me la saque de la boca y mire el móvil.


  • Tengo cinco minutos.

  • Que pena, mira como babea.


Sentía los huevos a mil, no sabia si sacármela y descargármela o que se corriera el, solo se la comía con ansiedad. Volvió a sonar mi móvil.


  • Tengo que irme.

  • Tranquilo, lo entiendo.

  • Gracias.


Le agarre de los huevos, le comí con fuerza la boca y me marche.


Y un pedido y otro, calle arriba y calle abajo. Una hora mas tarde llevaba un pedido de una casa de tartas y al ver la dirección sonreí, era la suya, de nuevo el mismo ritual, pero esta vez al abrirse el ascensor la puerta ya estaba abierta. Entre y ahí estaba, sobre la mesa agarrándose las piernas y dejándome el culo todo para mi. Solté los trastos y me abalance sobre su ojete, era peludo y muy sabroso, rosado y moreno, le comía los huevos y volvía a bajar mientras le escupía constantemente en el ano, estaba temiendo que sonara mi móvil, estaba disfrutando tanto, me acerque a su polla y me la comí mientras sacaba mi polla y la acercaba a su entrada, me daban ganas de follármelo durante horas, solté su capullo de entre mis dientes y subí por sus piernas hasta meterme su dedo gordo del pie en la boca, mientras con un dedo gordo de mi mano le trabajaba el culo, sin pensármelo le metí el glande un poco y pare, le acerque los dedos gordos de ambos pies a mi boca y se los comí, de nuevo sonó mi móvil.


  • Voy a explotar.

  • Y yo.


Volví a meterle un poco mi polla y le bese ambos pies con dulzura, la saque y le ayude a incorporarse, junte nuestros rabos y lo bese.


  • Ya sabes donde vivo.

  • Si.

  • Ven cuando termines por favor.

  • ¿Quieres?

  • Como no voy a querer, anda vete y termina la faena. Toma mi numero, llámame cuando vayas a venir.

  • Ufff me duele la polla.- le dije mientras intentaba metérmela en los slips.

  • Normal con ese pollon, jajaja

  • Intenta no correrte porfa.

  • No pensaba.

  • En dos horas como muy mucho estoy de nuevo aquí.

  • Hasta ahora.


Realice los pedidos siguientes como nunca lo había echo antes, deseaba estar entre esas piernas, sentir su piel en mi boca, su ojete dejándome entrar.... Ufff, pare de pensar por que en mas de un momento creí que me corría sobre la bicicleta.

Por fin a eso de las once y cuarto entregue mi ultimo pedido, cerré la aplicación y lo llame.


  • Hola.

  • Hola, ya termine.

  • ¿Quién eres?

  • Daniel, el repartidor.

  • ¿Quien?

  • El que te va a dejar el culo....

  • Ahhhhh

  • Capullo.

  • Anda vente, ¿tienes hambre?

  • Mucha.

  • ¿De que tipo?

  • De ti.

  • Ganas de sentirte.

  • Igual.

  • Hasta ahora.

  • Hasta ahora.



Pedalee con fuerza y con una sonrisa de lado a lado, entre en su casa y allí estaba, había colocado un montón de mantas sobre la mesa, me esperaba en la misma posición y con un bote de lubricante y una caja de condones en cada mano. Me desnude y rodee la mesa, me acerque a su cara y le bese, me subí a ella y le plante el culo en la cara, deje que me lo comiera mientras me ponía el condón y le untaba el culo de lubricante, me trabajo el culo con la lengua y yo mientras le trabajaba el suyo con los dedos y su rabo entraba y salía mi boca, no aguante mas y bajándome de la mesa coloque su piernas sobre mis hombros y le penetre, el se agarro al borde de la mesa y grito de placer, le volví a embestir y ya casi la tenia toda dentro, otro poco mas y mi pelo púbico rozaba con sus huevos colganderos, le sujete bien de los muslos y con fuerza me lo folle con dureza, tenia un ano prieto que daba gusto con cada metida, el continuaba sujetándose y gritando de placer, su rabo se meneaba de lado a lado y se veía majestuoso, la saque y me agache para comerle la polla, deje que descansara las piernas y disfrute de todo su rabo, me volví a subir a la mesa y mientras le besaba con fuerza me unte el culo con lubricante y me metí un poco de su rabo.


  • No llevo condón.

  • Solo quería sentirte un poco, en un rato te lo pongo, primero quiero terminar con tu culo.

  • Ufffff.


Mientras le decía eso levanto la pelvis me la clavo entera y la saco. Le mire con deseo y le pedí que se pusiera a cuatro patas. Le bese los pies y le azote el culo con fuerza, metí mi boca y mi nariz entre sus nalgas y disfrute del aroma de ese lugar tan exquisito y privado, mi rabo continuaba como una piedra y con el condón aun, le escupí en el ano y sujetándolo por las caderas le embestí de una y un sonido como un aullido salió de su boca, abrió un poco la piernas y lo penetre con dureza, de vez en cuando le azotaba o le mordía la oreja, cada vez sentía mas la lefa a punto de salir, le pedí que se diera la vuelta y mirándolo mientras se masturbaba le folle con fuerza.


  • Joder tío nunca me habían follado así, cuando te pille yo a ti veras.

  • Deseandito estoy, Ufffff


Sentí como la leche estaba a punto de salir y sacándola me quite el condón y me masturbe rozando con la punta su ano, la lefa espesa salpico sus ano, sus huevos y hasta su rabo, se la hubiera metido de lleno, pero no, esta vez no, me agache y me comí mi lefa mientras le lamia todo, con los dedos me puse un poco en mi culo y tras chuparle la polla un poco.


  • Me he untado el culo de lefa, es todo tuyo.


Se incorporo y yo colocándome a cuatro patas oí desgarrar el precinto del condón, metió su cara en el y su lengua recubría mi ano con furia, sentí como sus dedos se jugaban quien entraba primero y un azote improvisado me saco del trance, al menos tendría tres dedos follándome sin parar, al fin sentí como su rabo se colocaba en la linea de meta y tras un nuevo azote su polla entro de mi como una estocada, sentí como si me partieran en dos, he de decir que su rabo era mas grande que el mio y de gorda aun mas, de nuevo otro azote y sentí como poco a poco me iba trabajando el culo para que no me doliera tanto.


  • ¿Mejor?

  • Si.

  • Si me paso en algo dímelo.

  • Vale.


Era de agradecer eso, no todo el mundo te pregunta le importa como estas, es verdad que muchos y yo entre ellos tenemos un culo que follar y se nos va, solo nos interesa meterla o que nos la coman y luego se rechupeteen la lefa de la comisura de sus labios rosados.

Yo no se como soy de follador, pero este tipo era un maravilloso pasivo y un activo increíble, aguanto mas de media hora, durante la cual me coloco de todas las posiciones, me comió cada parte de mi cuerpo y me hizo comerle los huevos y el ojete de nuevo, no cabía en mi de emocionado y de cachondo de nuevo.


  • ¿Tienes ganas de correrte de nuevo?

  • Si.

  • Cuando termine de follarte nos corremos juntos.


Y así fue, me tenia boca arriba con mis pies en su boca y tras varias embestidas que sentí como el mayor de los placeres del mundo, y sentía como los dedos de mis pies rozaban sus labios y su lengua, la saco y tras quitarse el condón junto nuestros rabos y tras una increíble paja conjunta nos descargamos los dos exhaustos, entre sudor y lefa.


  • Joder.- le dije.

  • Que bien he echo en pedir hamburguesa.

  • Jajaja.



Continuara.....

17.12.20

Relato. Cruising.

 


Eran mas de las ocho de la tarde, salia de un bar llorando desconsoladamente y solo quería llegar a casa y meterme en la cama, estaba siendo el peor día de mi vida.


  • Hola Raúl.- me dijo Robert al oírme entrar.


Portazo de la puerta de mi habitación.


Toc toc.


  • ¿Se puede?

  • ¡No¡ dejameeee

  • O me dejas entrar o entro igualmente.

  • Por favor...


Entro.


Me había metido bajo el nórdico y la lagrimas no paraban de brotar de mis ojos, ademas de un vació en el pecho enorme. Robert se sentó en la cama y sentí su mano sobre mi espalda, acto seguido se tumbo encima del nórdico y me abrazo, tras mas de una hora sin consuelo saque la cabeza.


  • ¿Una cerveza?.- me dijo.

  • Cuatro.

  • Vale, lavate la cara y vamos al salón.


Robert era mi compañero de piso, nos conocimos como hace al menos dos años y se ha convertido en un apoyo increíble dentro de mi dramática vida. Me lave la cara y refresque mis ojos hinchados, me mire al espejo y me veía la persona mas fea del mundo, cogí aire y fui al salón.


  • Toma.

  • Gracias.

  • ¿Peli, serie, youtube?.- me pregunto.

  • Lo que quieras.


Terminamos viendo Big Bang Theory como siempre, al menos me reí un rato y tras tres cervezas el dolor de mi pecho se evaporo un poco.


  • Ha sido muy cruel.

  • Lo siento.

  • Tengo ganas de verlo y matarlo.

  • Ya, pero piensa que rollo después, el cadáver y todo eso.

  • Lo quemaría y ya.

  • Cuéntame.

  • Lo de siempre, que no se siente querido, que siempre miro a los demás tíos y a el nada, etc.

  • No es algo que te sorprenda.

  • No, pero han sido las formas.

  • ¿Tu le querías?

  • Ahora en caliente no.

  • Bueno es mejor así, encontraras la persona que te entienda y sea capaz de hablar de ello y no de ponerse como un energúmeno.

  • ¿Tu crees?

  • Si.

  • Bueno al menos hay un optimista. Gracias por estar aquí.

  • De nada.- me dijo mientras me daba un codazo.

  • La parte positiva de todo esto es que me voy a olvidar de buscar el amor de mi vida y voy a disfrutar de ella.

  • Buen plan, yo voy en ello.

  • Tu no follas mas por que no quieres, pero yo me voy a follar todo lo que me apetezca y mas.

  • Bueno pues a ello, yo te apoyo y si me cae algo...

  • Jajaja que tonto eres.


Esa noche me dormí sin tocar la almohada, a la mañana siguiente mi cabeza daba un poco de golpeteo pero tras un café y un buen bol de carbohidratos me recupere. Fui a trabajar y después al gimnasio, llegue a casa y tras cenar y ver la tele de nuevo a dormir. Los días a veces son monótonos y otros te sorprenden.


Era viernes y decidí invitar a cenar a Robert a una nueva hamburguesería, después de allí nos fuimos a un pub donde salimos cuatro horas después borrachas como cubas. Robert se empeño en ir a otro sitio y yo le dije que no podía mas, de camino a casa solo, pase por un parque no muy lejos de mi casa, vi unos hombres rondando por allí pero me hice como que no iba conmigo, continué caminando cuando un tipo estaba frente a mi con el rabo en la mano, bajando y subiendo piel. De rabo no estaba nada mal la verdad, pero de cara y de edad no. No se si fue eso o el alcohol que me puse cachondo, me acerque a unos matorrales y decidí sacármela para mear, tras sacudírmela mas de la cuenta me comencé a pajear mientras miraba de lado a lado, la sensación era nueva, era excitante, morbosa. Un hombre se acerco por mi derecha y se quedo a un metro, no me dijo nada, solo me miraba la polla y después me sonreía bobamente, se bajo la cremallera y se saco el rabo medio tieso, ahora lo escribo y digo que fue por el alcohol, pero en realidad me estaba dando tanto morbo la situación que ni me lo pensé, ademas se le veía aseado y de cara me gustaba, aunque fuera un poco mayor. Me acerque y junte los rabos, retiro su mano y me dejo pajearlas, era muy morcillona y cabezona, ni me lo pensé, me agache y me metí ese trozaco de polla entre boca y garganta y mame como sino hubiera un mañana, al rato me incorpore y el se agacho y me la mamo hasta que sentí que la leche salia por mis conductos, se levanto dejando salir la lefa hacia el suelo y comenzó a pajearse con rapidez hasta que se corrió también.


  • Un placer.- me dijo mientras se volvía a meter el rabo en sus pantalones.

  • Igualmente.


Se marcho y yo aun goteando lefa me cogí un poco con la mano y me la chupe, deguste mi propia leche mientras me subía los pantalones. Hice marcha y me fui para casa, cuando llegue me tumbe en la cama después de desnudarme y agarrándome la polla me dormí.


Nunca había echo nada parecido y nunca pensé que me atrajera tanto la idea de que me comieran el rabo al aire libre o comerla yo. Paso el fin de semana entre amigos y dormir mucho y el lunes de vuelta a la rutina.


Martes siguiente.


  • ¿Donde vas?.- me pregunto Robert.

  • Voy a dar un paseo para despejarme.

  • Vale.


Salí y fui directamente al parque, serian como las 12 de la noche y algún tipo caminaba por allí sin rumbo, me fui a donde estaban unos matorrales y me saque la polla, comencé a pajearme lentamente y mirando de lado a lado, y como en la otra parte de donde estaba, se encontraba un jovencito sentado en un banco con el móvil en la mano y mirando, nuestras miradas se cruzaron y después de un rato pensándoselo se levanto y se dirigió hacia donde me encontraba. El chaval no debía tener mas de veinte años, cara de niño con pelo corto, vestía con un chándal azul oscuro, se acerco y sin decir nada se saco el rabo y me miro, y así estuvimos otro rato mirándonos las pollas y con cara de vicio, al final me decidí y me acerque a el, su rabo tieso se veía delgado y largo, estire la mano con la que no me pajeaba y le toque los huevos mientras el seguía pajeándose, la soltó y la sostuve en mi mano y comencé a subir y ha bajar, emitió un gemido y soltando la miá le deje que me la agarrara, y así sin decir ni una palabra nos masturbamos hasta que casi a punto de corrernos las soltamos y terminamos cada uno con la suya, nos corrimos a la vez juntando nuestros glandes y la lefa cubría el rabo del otro, dude un segundo en hacerlo pero al final me decidí y me agache para metermela en la boca y saborearla, me incorpore y tras subirse los pantalones.


  • ¿Tienes whatsapp?

  • Si.

  • Ya te tengo.- le dije tras apuntarme su numero.

  • Hablamos.

  • Claro.


Se fue y yo también, y de camino antes de salir del parque en un rincón había un hombre mayor maturbandose y me miro, justo en ese punto había muy poca luz pero me acerque, debía tener unos 50 años, su rabo era enorme y con unos huevos muy grandes, me volví a sacar la polla y acto seguido se agacho y se la metió en la boca, estaba un poco flácida ya pero al cabo de un minuto volvió a ponerse dura, el hombre la mamaba de maravilla, estaba a punto de correrme y el seguía con ella metida en la garganta, iba apartarlo cuando me corrí en su boca y el me relamió hasta la ultima gota, estaba exhausto, aun así cuando se incorporo se la agarre y aunque el hubiera preferido que se la comiera le pajee hasta que se corrió en mi mano unos grumos de lefa considerables.


  • Un placer.- le dije.

  • Igual, aunque la próxima me gustaría una mamada.

  • Ya veremos, adiós.


Y allí lo deje, me supo mal no habérsela mamado, pero no me apetecía hacerlo. Llegue a casa y Robert aun estaba despierto.


  • ¿Que tal el paseo?

  • Bien.

  • ¿Solo has ido a pasear?

  • Si.

  • ¿Solo?

  • Si.

  • Vale.

  • ¿Me quieres preguntar algo?

  • No solo que me ha parecido raro que te fueras a estas horas, nada mas.

  • Buenas noches.


No me apetecía hablar del tema, me acosté y me tome la semana con mas calma.


Era viernes y habíamos quedado para cenar y esa misma tarde el chaval del parque me pregunto si iba a ir esta noche, decidí ir a la cena y luego escaparme, y así hice. Sobre la una me fui sin dar muchas explicaciones y me fui directamente al parque. Habíamos quedado detrás de los aseos del parque, llegue y allí estaba con su móvil en las manos.


  • Hola.

  • Hola.

  • ¿Que tal?

  • Bien aquí.


El estaba sentado en un muro bajo y me acerque a el y me saque el rabo, el lo tomo en una mano y mientras me lo acariciaba me miro.


  • Tienes un rabo muy gordo.

  • Normal.

  • Normal el mio.


Se levanto y sacándose el rabo lo acerco al mio y lo comparo.


  • Ves es mucho mas gordo.

  • Tal vez un poco, pero la tuya es mas larga.

  • No mucho mas.


Con nuestras pollas en su mano comenzó a pajearnos lentamente, mirándolo de cerca era un chico muy guapo, lo único que no se sacaba partido.


  • Eres un chico muy guapo.

  • Gracias.- me dijo agachando la cabeza de lo colorado que estaba.

  • Te follaría aquí mismo.


Lo dije sin pensar en alto y el me miro mientras se bajaba los pantalones y el slip y se daba la vuelta, se apoyo sobre el muro y levantándose un poco la sudadera me dejo a la vista todo su culo. No iba a follármelo así sin mas, le agarre de la cadera y agachándome me metí en el, le abrí las nalgas y dejando el ano al descubierto lo roce con la punta de la lengua, sabia y olía increíble, le pegue varias lamentadas y me enganche a el con la boca, mientras con la lengua jugaba alrededor, salí del túnel y con un dedo comencé a dilatarlo, el chaval tenia un culo que dilataba de maravilla, en pocos minutos tenia tres dedos follándomelo y solo gemidos de placer se escapaban de su boca, me levante tras comprobar que estaba bien abierto con la lengua y me coloque el condón, acerque mi polla al agujero y sujetándolo por las caderas fui poco a poco introduciéndome en el hasta notar mi vello púbico rozar su culo, me lo folle mientras con las manos me perdía en su espalda, le busque los pezones y se los pellizque, un gemido que sonó como un aullido rompió el silencio, se incorporo y mientras me lo follaba con calma pegue su espalda a mi pecho y le bese el cuello, mantuve mi polla dentro de el quieta hasta que se volvió a echar para delante y tras varias embestidas me corrí, le apreté fuerte de las caderas y me metí dentro de el todo lo que pude.


Me encanto follármelo allí, en medio del parque, no nos habíamos dado cuenta cuando mire a mi alrededor y como cuatro hombres estaban a unos metros de nosotros salivando por su polla, salí del el y me quite el condón, mirándolos me agache y le volví a comer el culo, uno se acerco con el rabo en su mano y se puso delante del chaval, el no dudo y se la metió entera, yo seguía devorándole el culo cuando sentí a mi lado una sombra y era otro tipo con su rabo a escasos centímetros de mi cara, saque la cara del culazo y me metí su rabo en la boca, se la mame mientras con mis dedos le seguía trabajando el culo al chaval.


  • Oye chaval, ¿puedo correrme en tu culo y comértelo después?

    El chaval se saco la polla del otro de la boca y asintió. Me la saque de la boca y le di su espacio, se puso por detrás y tras pajearse rápidamente soltó ríos de lefa entre la raja de su culo, paso el rabo entre ella y se agacho a disfrutar de su lefa con el sabor del chaval. Yo mientras me pajeaba viendo la situación y mi rabo de nuevo se puso duro, el hombre se levanto y tras guardarse el rabo se fue, el otro comenzó a pajearse y se corrió en la boca del chaval, este se la lamió por todos lados hasta que se fue con el mástil bien limpio.


  • ¿Llevas mucho viniendo por aquí?.- le pregunte.

  • Como un par de meses.

  • Para mi es nuevo todo esto.

  • Normal, yo de donde vengo ya había practicado cruising alguna vez.

  • ¿De donde eres?

  • De alicante.

  • Bonito.

  • Si, lo echo de menos.

  • Normal. Por cierto no te has corrido, ¿quieres?

  • No tranquilo.

  • Oye que no eres un par de agujeros.


Me baje los pantalones y el slip y me puse frente al muro levantando una pierna.


  • Follame.

  • ¿De verdad?

  • De verdad.


Me dio un poco de pena la verdad, parecía que unicamente se dejaba follar y que se corrieran en su boca. Se agacho y metiendo la cara entre mis nalgas me lo comió, tras unos minutos que se me hicieron segundos del gusto que me estaba dando, me trabajo el ano con un par de dedos, escuche romperse el envoltorio del condón y con cautela fue metiéndomela, tenia una curvatura que me rozaba toda la próstata y me daban unos latigazos de placer indescriptibles, tenia un ritmo mas bien lento, se notaba que no era el que normalmente follaba, aun así sus metidas y sacadas eran rítmicas y dulces, sus manos manosearon mi trasero e incluso intentaba abrirme todo lo posible las nalgas para ver como su largo rabo se metia y salia de mi, duro mucho mas que yo, cosa que me encanto, cuando se corrió se pego con su cuerpo al mio y resoplaba en mi nuca de placer.


  • Ojala no tuviera que sacarla nunca.

  • No lo hagas.


Baje la pierna y deje que seguiría dentro de mi, me abrazo por detrás hasta que se puso flácida y salio ella sola.


  • Gracias.

  • Jajaja, gracias a ti.

  • Tienes un culo increíble, esos pelos alrededor de tu ojete me han puesto muy cerdo.

  • Me alegro, a mi el tuyo sin pelos me ha gustado también, tienes un ojete delicioso.


Se echo a reír y me abrazo, aun estábamos de cintura para abajo en pelotas, nuestros brazos abrazaron al otro y nuestros rabos se besaron.


  • Tengo que irme.- me dijo con cara de pena.

  • Si yo también.

  • Ha estado...

  • Genial.- le dije antes de que el terminara.

  • Si genial.

  • ¿Nos vemos otro día?

  • ¿Quieres?

  • Claro.

  • Vale.

  • En mi casa.

  • ¿Vives solo?

  • No, con un compi de piso.

  • Ahhh

  • Tranquilo es un encanto.

  • Vale entonces.

  • Mañana te escribo y te mando la ubicación.

  • Perfecto, hasta mañana.

  • Hasta mañana.


Y así sin beberlo ni comerlo acababa de quedar con el chaval, que no sabia ni su nombre, en mi casa, y su cara de alegría tras irse y la miá era de dos bobos con ganas de mas.


El sábado le escribí nada mas levantarme y le invite a venir a las 4 de la tarde, sabia que Robert no estaría al menos hasta la medianoche. Desde que me levante hasta que sonó el timbre me lo pase dando tumbos por la casa y nervioso. Estaba en el umbral de mi puerta esperando que subiera cuando se abrió el ascensor y apareció el, no tenia nada que ver con el chaval dejado del parque, llevaba el pelo peinado hacia tras con un mini tupe, una camisa verde con un jersey encima y unos vaqueros ajustados, me quede como sin habla.


  • Hola, ¿estas bien?.- me dijo.

  • Si, pasa pasa.


Le deje entrar y le indique donde estaba el salón, fui detrás suya mientras le miraba el culazo que le hacían esos vaqueros.


  • Estas.... distinto.

  • ¿Si? ¿Voy mal?

  • Que va.... solo que te he visto dos veces en un parque de noche y de chándal y verte así me ha dejado...

  • Ya, de normal voy así, pero para ir al parque para que cualquiera se corra en mi ropa voy de chándal.

  • También es verdad, estas muy guapo.

  • Gracias, tu también.


Pasamos al salón y me senté lo mas cerca de el posible, no paso ni medio minuto que estábamos los dos desnudos y sobandonos todo el cuerpo, aun de día y con esa luz de la tarde se veía mucho mas que los anteriores días, nos tomamos nuestro tiempo para mirar al otro. Estaba entre sus piernas jugando con sus huevos y pajeandolo lentamente.


  • Me encanta tu polla y con esta luz se ve increíble.- le dije mientras me metia un huevo en la boca y seguidamente le lamia desde la base hasta la punta del rabo.

  • Y tu cara lamiendomela también se ve preciosa.


Subí por su abdomen y sujetándole ambos brazos hacia atrás le chupe los sobacos, roce nuestros penes y me levante.


  • Ven.


Entramos a mi cuarto y caímos en la cama mientras nos besábamos, me gire y mientras el me comía la polla me comí sus pies, los tenia muy suaves y con las uñas bien recortadas, no tarde en correrme en su boca para luego el venir a comerme la boca con mi lefa, y aun con mi lefa en la boca volví a sus pies y conseguí que se corriera mientras le chupaba entre los dedos.


Sin darnos cuenta nos dieron mas de las diez de la noche, nos levantamos y fuimos a la ducha. Una vez dentro nuestros rabos comenzaron a ponerse duros y tras una buena limpieza de ambos anos, nos follamos alternandonos hasta que nos corrimos en la mampara.


  • Habrá que cenar algo, por que como siga sacando leche y no meta nada me voy a desmayar.

  • ¿Que tienes?.- me pregunto mientras me secaba la espalda.

  • Nada hecho, pediré algo.

  • A mi no me importa cocinar.

  • Prefiero ese rato tenerte abrazado.

  • Uhmmm...


Pedimos la cena y cenamos tranquilos mientras veíamos la tele, estábamos tumbados en el sofá bien pegados cuando escuche la puerta.


  • Hola.

  • Hola, estoy con alguien, pasa.

  • No tranquilos me voy al cuarto.

  • Que pases.


Entro y nos encontró a los dos levantándonos con cara de sueño.


  • Robert.- le dijo.

  • Ismael, encantado.

  • ¿Habéis cenado?

  • Si, hemos pedido algo.

  • Voy haber que como, me muero de hambre.


Ismael se sentía incomodo y tras irse Robert a la cocina.


  • Debería irme.

  • Quedate.- le dije con cara de pena.

  • No se si...

  • Mandale un mensaje a tu padre y ya esta.

  • No lo leerá.

  • Bueno pero al menos tu se lo has mandado.

  • También es verdad, pero no quiero molestaros.

  • Tu no molestas, Robert es un cielo.

  • Se le ve, venga vale.

Me abalance sobre el y le mordí un moflete.


  • Os dejo solos.- dijo Robert.

  • Anda pasa y cuéntanos tu día.

  • Trabajo, trabajo y trabajo, ¿el vuestro?

  • Jajajaja.- nos miramos y nos reímos al unisono.

  • Ya veo, sexo y mas sexo, que vida mas injusta. ¿Como os conocisteis?

  • Ehmm

  • En un parque.- le dijo Ismael.

  • Yaaaaa, de cruising.

  • Si, la semana pasada el viernes cuando te deje me vine paseando y cruzando el parque termine...bueno eso. Volví el otro día.

  • El martes.

  • Si, y nos conocimos, ayer quedamos y bueno hoy estamos aquí.

  • Que bien.

  • Perdona por no decirte nada y estar así un poco como insoportable.

  • Ya te conozco, tranquilo, te perdono.


Continuamos charlando y al cabo de un rato nos fuimos al cuarto. Nos desnudamos y nos metimos entre las sabanas.


  • Gracias por quedarte.

  • Gracias por pedírmelo.


Y así tan agradecidos y bien follados nos dormimos entrelazando nuestros brazos y piernas alrededor de nuestros cuerpos.


Sentí un pinchazo en los huevos y tras abrir un poco los ojos tenia a Ismael mirándome y con mi rabo en su boca.


  • Buenos días.

  • Bue..nos di....as


Se levanto y tras echarme bien de lubricante se sentó encima miá mientras mi rabo se introducía en el, una vez su culo se apoyo en mis caderas se paro.


  • Aun lo tengo dilatado de ayer.

  • Ya lo siento ya.


Levanto un poco y me dejo que le penetrara con fuerza, su cara se veía legañosa y dulce, su color de piel tras dormir y ahora sintiéndome dentro era mágica, frene un poco y deje que me cabalgara, poco a poco me iba despertando mas, le agarre y sin salirme de el conseguí ponerme encima suya, me lleve sus pies a la boca y se los bese, baje por sus piernas hasta llegar a su polla y también la bese, continué subiendo y tanto en su ombligo como en sus pezones me deleite un rato, seguí follándomelo lentamente y cuando llegue a sus labios acelere y mientras me corría dentro de el, tenia su labio inferior entre mis dientes.


  • Ha sido el mejor despertar del mundo.

  • Jajaja, mira toca aun me sigue saliendo lefa.

  • Ufff no puedo tocarte ahí sin....

Le abrí las piernas y le comí todo el ojete, sabia delicioso de por si, pero con mi lefa le daba un gusto especial, de nuevo le metí la polla y esta vez sin correrme pero disfrutando de su culo.


  • No se si voy a ser capaz de sacarla nunca.

  • No lo hagas.

  • Te imaginas, hola soy …. y este con mi polla dentro es Ismael, jajaja.


Tras muchos mimos y besos me lo lleve a una cafetería a desayunar, después volvimos a casa y tras dejarme follar durante horas comimos y siesta bien merecida.


Las diez de la noche.


  • Ahora si que debo irme.

  • Lo se.

  • Vamos hablando.

  • Vale, echare de menos tu cuerpo.- le dije mientras le besaba.

  • Y yo el tuyo.

  • Ha sido....

  • Maravilloso.- me dijo con los ojos humedecidos.

  • Si, mucho.- le dije besandole en los ojos.


Y se fue, debía irse, cuando llego a su casa me llamo y tras dos horas de charloteo nos dormimos cada uno sin el otro.



Ahora podría seguir mi historia y contaros mas experiencias, etc. Pero no, esta historia acaba aquí como muchas otras, y no entre ellos, me refiero a mi escritura. Imagínense lo que les hubiera gustado que pasara o que no, lleven su imaginación a otro lugar y follen, mamen, besen, acaricien, pero sobre todo quieranse mucho ustedes mismos, para que cuando llegue esa persona te sume.


Gracias por leerme y por estar ahí, un beso y un abrazo muy fuerte.



mASturBandOSe