8.12.20

Instituto. Relato.

 


A veces cuando el día en clase me supera me gusta irme a los vestuarios cuando no hay gente y con los pantalones bajados hasta los tobillos me aguanto la camiseta con la barbilla y descargo todo el semen sobre los bancos y no solo me masturbo en el instituto en casa caen varias al día, pero masturbarme en el instituto se ha vuelto una necesidad.


Los 17 años es una edad muy tonta, todos lo sabemos o la hemos vivido, desear que tu cuerpo deje de alterarte emocionalmente y que tu polla con el simple tocamiento de paquete se ponga como la de un caballo desbocado, es un conjunto de situaciones que por suerte vivo y no es que me queje ni nada de eso, solo que me siento incomprendido, en casa mis padres son de lo mas afables y buenos, mis amigos son un grupo genial y me encanta estar con ellos, pero no se por que me falta algo.


Hace unos años conocí a una chica en unos recreativos donde solíamos ir y estuvimos saliendo como seis meses, solo llegue a masturbarme mientras le comía una teta y ella me masturbo un día y fue como si tuviera entre sus manos algo asqueroso.

Nunca he pensado en que me gusta, si los chicos o las chicas, de las chicas hay algo que me encanta y a la vez me pone de los nervios y con los tíos igual.


Como hace cinco años tuvimos un amigo y yo una especie de paja, polla con polla, les explico, estábamos en mi casa y tras oír la puerta cerrarse de la calle nos sacamos los rabos y uno junto al otro con el ordenador delante y una película porno nos comenzamos a masturbar.


  • Joder tío, tu madre me cae de puta madre, pero estaba deseando que se fuera, hoy me duelen los huevos mas que nunca.

  • Y a mi, jajaja.


El fue el primero que me explico lo de las pajas con 12 años y no solíamos hacerlo conjuntamente, pero ese día surgió, busque por Internet porno y tras cliklear varias paginas entramos en una donde apareció una tía con dos tíos.


  • Un trió mola, ¿miramos a ver?

  • Vale.


La tía tenia unos tetas enormes y un cuerpo bastante bonito, ellos aun seguían vestidos de traje y con las pollas por fuera de los pantalones, uno de ellos la tenia bastante normal, pero el otro era como mi antebrazo.


  • Joder tiene que ser la ostia meter la polla entre esas tetas.

  • Yo creo que me correría solo de la primera meneada.

  • Ya, yo también.


Mire de reojo a mi amigo y se bajaba y subía la piel del rabo con calma, el sabia que lo miraba y el me miraba a mi, me gire un poco y le deje mirar mejor.


  • Ese tipo te da con eso y te destroza, que miedo.

  • Es enorme.

  • Yo con la miá me conformo.

  • Yo no me quejo.

  • La tienes bonita.

  • Tu también.


Tras eso no quitamos la vista de la pantalla, la vergüenza nos alcanzo.

Ahora la tía estaba comiéndole el rabo a uno y ese le comía el rabo al otro, mi cara fue un poema, mi huevos se agitaron y el pre semen comenzó a salir.


  • Joder que morbazo.

  • Ya te digo.


Nuestras pollas iban arriba y abajo, mi amigo se levanto y se quito la camiseta, se quedo de pie y no quitaba ojo de la pantalla. Ahora tenia una visión increíble de su rabo, el mio tuve que reducir la velocidad por que sentía como la lefa iba a salir si no paraba un poco.


Tras unos minutos así, la tía se tumbo en el sofá mientras se hacia un dedo y los tíos se desnudaron y comenzaron a comerse la boca muy animadamente, sus rabos tiesos se juntaron y uno de ellos sujeto ambos y comenzó a pajearlos, la imagen me impacto y a la vez me excito mas que nada me había excitado hasta ahora, mi amigo había dejado de masturbarse y solo se tocaba el glande, miraba a la pantalla y me miraba, decidí levantarme y quitarme la camiseta también, me deje caer los pantalones y me coloque a su lado, el se pajeaba con la izquierda y yo con la derecha, mirábamos nuestros rabos, el del otro y a la pantalla intermitentemente, el se acerco mas a mi y se giro, de fondo se oía como gemían los tres desde la pantalla, mire y estaba el tío con la polla mas pequeña follándose a la tía que estaba a cuatro patas y el otro sentado se dejaba comer el rabo, al mirar de nuevo a mi amigo sentí como su glande besaba al mio, no podía dejar de mirar nuestros rabos tan cerca.


  • Así tan de cerca tienes un pollon.

  • Son casi iguales, pero la tuya es mas gorda.


Ya de perdidos al rio, se la sujete y la pegue a la miá, aunque había una inclinación de la miá, la suya era totalmente recta y nada curva, de larga eran iguales, y si de grosor la suya era mas gorda.


  • Que sensación mas rara.

  • Espera voy a echar un poco de saliva.

  • Mejor crema, espera.


Me separe por un segundo y saque un bote de crema corporal, cogí y me la unte en el rabo, me acerque a el y al juntarlas las sobe bien de crema.


  • Esto es otra cosa.

  • Ufff mucho mejor.


Era una sensación extraña y a la vez tan excitante, nuestros rabos unidos entre mi mano se deslizaban lentamente, nuestros huevos se golpeaban con el balanceo.


  • ¿Quieres seguir tu?

  • Claro.


Las agarro con fuerza y su mano se movía con rapidez, es curioso como cada hombre se la menea completamente distinto a otro, el ritmo, la fuerza, etc. Los dedos de mis pies descalzos comenzaron a abrirse y cerrarse y un cosquilleo por todo el cuerpo me hacia disfrutar cada momento.


  • Estoy a punto.

  • Y yo.


Por un momento pensé en que las soltaría y cada uno ya se correría solo, pero no fue así, comenzó acelerar la paja hasta que nuestros gemidos fueron elevando el tono y una oleada de sensaciones nos invadió hasta que casi al unisono comenzamos a echar lefa por todas partes, nuestros glandes hipersensibles derramaban las ultimas gotas, y el continuaba deleitándose con la paja que nos acaba de hacer y en ningún momento nos miramos a la cara, solo observamos nuestros rabos aun duros y como la leche caía de nuestro pecho y llegaba hasta los huevos y de ahí goteaba hasta el suelo.


Creo que esa fue mi primera experiencia homosexual y tras ella no hubo ninguna mas, mi amigo no volví a saber nada de el tras lo ocurrido, y tampoco me importo, recuerdo que se quedo ahí mirando nuestros rabos ya casi flácidos y le costo volver a la realidad, le acerque una camiseta y tras limpiarnos cada uno lo suyo se fue sin decir nada.


Eran las tres de la tarde y acababa de salir de clase de Historia, me había pasado toda la clase bostezando y sobandome por encima del pantalón de chándal el rabo, agarre la mochila y me fui al aseo, me meaba mucho. Estaba ensimismado mirando como me salia el pis por el rabo cuando sentí que alguien se colocaba en el urinario de alado.


  • Hola.- me dijo mientras se la sacaba.

  • Hola.


Continué orinando y cuando había terminado y estaba a punto de guardármela mire hacia donde estaba el chico que se había separado un poco del urinario y un rabo empalmadisimo se mostraba ante mis ojos.


  • Quería mear pero con esta empalmada me va a costar un poco.

  • Yo creo que si, cuando me pasa eso por las mañanas meo en la ducha, jajaja.

  • Si yo también, un día mi padre me pillo y se partió de risa.

  • Que vergüenza, ¿no?

  • Si la verdad. Voy a descargarla, ¿te vienes? Aun la tienes fuera y cada vez mas dura.


Ni me había dado cuenta, aun sostenía el pantalón y el calzoncillo bajo mis huevos de cuando fui a mear y allí seguía, y ademas bien empalmado, me sonroje y mirándole me decidí.


  • Vale, tengo un sitio, vamos.


Nos las guardamos y me siguió hasta los vestuarios, a esa hora no había nadie, dejamos las mochilas en los bancos y me saque el rabo.


  • ¿Vienes mucho por aquí?

  • De vez en cuando. ¿en que curso estas?

  • Uno menos que el tuyo.

  • No me sonaba tu cara por eso.

  • Entre el año pasado a final de curso casi.

  • Que putada.

  • Si, pero soy menor y tengo que ir donde vayan mis padres.


Como si nos conociéramos de toda la vida y sin acordar nada nos desnudamos por completo y nos sentamos en el banco, nuestras pollas ya estaban entre nuestras manos y nosotros continuamos hablando.


  • Por una parte es bueno, quiero decir que le destinen aquí es una tranquilidad laboral para el.

  • Si lo se, pero yo ya tenia una vida en el pueblo y ahora pues....

  • Tu tranquilo, poco a poco.


Le mire bien mientras hablábamos, era mas fuerte que yo, de altura igual, como 1,85 y tenia una piel con mucho vello pero muy fino, los huevos los tenia sin ningún pelo, pero desde el pubis que estaba bien sembrado subía un recorrido como de hormigas hasta su ombligo de lo mas encantador.

El me miraba a los ojos cuando hablaba y me escuchaba y en otros momentos se observaba su rabo mientras se acariciaba los huevos y se escupía la punta del rabo, todo de lo mas normal.


  • ¿Tu eres de aquí?

  • Si nací aquí, mis padres y abuelos también.

  • Que guay.

  • ¿Y tendrás novia o novio seguro?

  • Que va.

  • Que bien.


Sonrió mientras se acariciaba el glande y le observe mientras se inclinaba hacia atrás y cerraba los ojos, no podía dejar de mirarlo, comenzó a coger mas velocidad y de pronto salían chorros de lefa hacia su abdomen, de verlo acelere y descargue levantándome como ya tenia de costumbre sobre uno de los bancos. Yo allí de pie mientras mi rabo aun duro continuaba babeando y el con los ojos cerrados disfrutando de la paja.


  • Habrá que irse a casa estoy muerto de hambre.

  • Si si.


Se levanto y acercándose a mi me paso su mano desde los huevos hasta el glande y me dio un beso en la mejilla.


  • Mañana mas.


Se vistió y tras estarlo yo también nos fuimos cada uno hacia su casa, montado en el autobús sentía su mano aun rozar mi polla.


Al día siguiente no lo vi, tras terminar las clases me pajee en los vestuarios pero no apareció, me fui a casa y desee que al día siguiente hubiera mas suerte.


Y así fue, serian las ocho menos cuarto y entrando al instituto me lo encontré en un banco sentado leyendo un libro.


  • Buenos días.

  • Eyyy Buenos días.

  • ¿que tal?

  • Bien aquí leyéndome este tostón que tengo a ultima hora un examen sobre el.

  • Animo, yo ya me lo leí y es un ladrillo.

  • Cierto. ¿que vas hacer en el descanso?

  • Estar por aquí, ¿por?

  • Por si te apetece ir a...

  • Claro.

  • Genial, nos vemos allí a las once y media.

  • Vale, me voy que llego tarde.

  • Ciao.

  • Ciao.


Me esperaban por delante tres horas y media de clases hasta el descanso y si les digo la verdad no me acuerdo de nada de lo que se hablo en ellas. La ultima clase se alargo cinco minutos y cuando el profesor se digno a darnos la salida, salí disparado hacia los vestuarios, entre y vi que estaba allí, sentado sobre una toalla en pelotas y mientras miraba el móvil con una mano con la otra se pajeaba tranquilamente.


  • Hola.

  • Hola.

  • Tenemos media hora tranquilo, que te veo sofocado.

  • Ya es que el ultimo profesor no había manera de que terminara y estaba deseando llegar.

  • Pues ya estas aquí, ven y ponte cómodo.


Deje las cosas sobre el banco y mientras me desnudaba el se levanto y estiro su toalla, me hizo un gesto para que me sentara a su lado y no lo dude ni por un segundo.


  • ¿Viniste ayer?

  • Si.

  • Yo tenia que ir a una revisión, nada grave solo rutina.

  • Vaya, bueno me alegro que solo sea rutina.

  • Ya te contare otro día.

  • Vale.


Abrió mas las piernas y su rodilla se pego a la miá, se pajeaba de una manera que era hipnotizadora, tenia un glande que aparecía y despararecia entre el prepucio y gotas que salían poco a poco.


  • Me encanta chuparme el pre semen, ¿y a ti?

  • No lo he probado nunca.


Se paso un dedo por el glande y recogió un poco llevándoselo a los labios, donde después se introdujo el dedo y se lo chupo.


  • Sabe entre amargo y dulce.


Me anime e hice lo mismo.


  • Tienes razón, no esta malo.

  • ¿Puedo?


Extendió su mano hacia mi rabo y con la cabeza le asentí que si, paso un dedo desde la bes de mi polla hasta la punta y recogiendo un poco se lo llevo a la boca y lo degusto.


  • La tuya esta mas dulce creo.


De perdidos al rio, me lance y pasando mis dedos por sus huevos y luego subiendo hasta su glande, saboree llevándome a la boca lo que mas me apetecía en ese momento.


  • Si es verdad, pero esta buena también.

  • Gracias.

  • De nada.


Nos reímos por la situación y tras unas miradas al rabo del otro nos descargamos sobre nuestros vientres y ya agotados nos rendimos sobre los bancos.


  • ¿Una ducha rápida?

  • Vale.


Estaban justo enfrente de los bancos, encendió el agua caliente y se dio un remojo, yo le seguí y disfrute de ver su cuerpo húmedo, oí como cerraba su ducha y note como algo tocaba mi rabo.


  • Tienes un cuerpo muy bonito y así mojado es precioso.

  • Eso mismo estaba pensando del tuyo.


Su rabo estaba pegado al mio y su glande rozaba mi pubis, su cara estaba a escasos centímetro de la miá y las ganas de que se parara el mundo eran cada vez mas grandes.


  • ¿Te molesta que este tan cerca?

  • No.

  • Necesito probar algo, ¿puedo?


Me decía mientras con su mano me agarraba el rabo. Me beso en la mejilla y con mi rabo aun es su mano se agacho y sentí como se lo introducía de golpe en la boca, me agarre al grifo y por poco lo arranco, sentir la calidez de su boca rodeando mi rabo era increíble, sus labios rozaban mi pubis y su succión era lenta y disfrutona.


  • Sabe mejor de lo que pensaba.- me dijo sacándosela de la boca.


Se levanto y mientras me pajeaba lentamente me volvió a besar en la mejilla.


  • Tenemos que irnos.

  • Si si.

  • Mañana mas.

  • Claro.


Al día siguiente no lo vi y los días siguientes eran fin de semana, me lo pase entre familia y amigos y en los ratos libres no paraba de chuparme bien los dedos y jugar con mi glande.


El lunes llegue con la cabeza mas tranquila, el viernes la tenia como una olla express, necesitaba lo que tenia con Bruno, pero también tenia que importar yo y lo que yo necesito.

La mañana transcurrió sin mas de lo normal, clases, empujones, cigarrillos en el patio, una buena palmera de chocolate y risas con los amigos. Dieron las tres y estaba a punto de salir cuando me dio por pensar en el, no lo había visto tampoco hoy, me anime y fui a los vestuarios.


  • Hola.

  • Estoy aquí Fede.

  • Pero que cojones haces aquí y así.


Estaba en una de las duchas tirado en el suelo y empapado.


  • No ha sido un buen fin de semana.

  • Levantate y si quieres me lo cuentas, venga que te ayudo.


Se levanto y sin ganas le desnude, saque mi toalla y lo seque bien por todas partes, mire en su mochila y solo tenia una camiseta y un pantalón de deporte, me quite mi ropa y como yo llevaba vaqueros me daba igual ir en pelotas, le puse mis calzoncillos y mis calcetines, su pantalón y camiseta y encima mi sudadera, recogí todo un poco y me senté con el en el banco.


  • No hace falta que me cuentes nada, estoy aquí.


No pudo responderme se abalanzo a mi pecho y como un niño recién golpeado se rindió al gozo de llorar y desahogarse.


Salimos del instituto y fuimos a comer algo, llame a mi madre y a la suya para que no se preocuparan y tras una comida bien cargada de grasas saturadas y azucares me lo lleve al retiro a pasear.


  • ¿Te gusta?

  • Si, mucho.

  • ¿Habías venido alguna vez?

  • No.

  • ¿Quieres que no te haga mas preguntas y continuemos en silencio?

  • No.

  • Vale. Pues vamos hacer una cosa, tu me preguntas sobre algo que quieras saber y yo a ti otra, como si fuera una entrevista.

  • Me parece bien.


Es un juego bien tonto pero que para llegar a sacar algo que te inquieta es bastante practico.


  • ¿Te gusta el instituto?.- le pregunte.

  • No mucho, pero también se que es lo que tango que hacer. ¿Y a ti?

  • Sinceramente hace unas semanas le estaba cogiendo un poco de manía ya, pero desde que te conocí se me esta haciendo mas fácil ir..- le dije mientras su cara se sonrojaba. ¿Te gusto?

  • Sabes de sobra que si. ¿Y yo a ti?

  • Sabes de sobra que si. ¿Has tenido novio?

  • No, ¿tu?

  • Tampoco. ¿y relaciones sexuales?

  • Si. ¿Tu?

  • Solo pajas y una mamada. ¿me quieres contar lo de este finde?

  • Me agobie, me agobie mucho en casa y necesitaba salir y no sabia con quien y me fui a dar un paseo y volví fumado y bebido a casa, mi padre me grito y mi madre me pego, se que no tengo que hacerlo, por la medicación y por que no es bueno, pero me agobie.

  • Dame tu móvil..- le dije. Me lo dio y le apunte mi numero. Ahora tienes con quien.

  • Gracias.


A partir de ese día no nos separamos y tampoco volvimos a los vestuarios, vivíamos cada día como el resto de la gente y los fin de semana disfrutábamos como era lo propio para nuestra edad. Todo el magreo que hubo al principio se paro durante unas semanas y luego un día en mi casa nos comenzamos a liar y le comí la polla por primera vez. Al cabo de los meses quedaba poco para ser mi ultimo año y a el aun le quedaba uno, un día de la ultima semana de estar yo allí me agarro de la mano y me dijo que me dejara llevar y que cerrara los ojos, entramos a los vestuarios y me desnudo, me sentó en el banco sobre una toalla y sentí como su mano pajeaba mi rabo con una especie de crema, paro y sentí como se colocaba encima mio y note por primera vez mi rabo entrando en el, abrí los ojos y lo mire como iba sintiendo las punzadas de mi rabo al dilatar su ano y se sujetaba de los colgadores de la ropa, le bese el pecho y le ayude sujetándole el culo, poco a poco fue entrando y cuando entro del todo se dejo caer y me beso, me beso el lóbulo de la oreja derecha, los labios, los parpados, y poco a poco se levanto con las fuerzas de sus piernas y me deje follar por primera vez.


                                                                      FIN





15.10.20

Fin de curso. Relato ;)

 


FIN DE CURSO


Lo mas penoso para mi era terminar el instituto y enfrentarme a una carrera que no veía nada clara, tras la selectividad el instituto organizo un viaje de despedida de cuatro días a una isla, Mallorca nos esperaba a críos de 18 años con las hormonas revolucionadas y deseosos de fiesta.


Llegados al hotel nos agruparon de dos en dos y con tan mala suerte que de compañero de cuarto me toco el típico imbécil abusón de todo el instituto, ese el cual se había estado burlando de mi y de mis compañeros, el que me tiraba bolitas húmedas a la nuca, etc. Con cara de pocos amigos los dos subimos a nuestro cuarto.


  • Que putada de vida, anda que no había gente que me tenias que tocar tu.

  • La vida si.

  • !Ni se te ocurra tocar mis cosas¡

  • !Ya te gustaría¡

  • Me voy a la playa por que sino...

  • Adiós.


La tensión entre nosotros era bastante evidente, Jorge dejo su maleta abierta sobre su cama, saco el bañador se desnudo y se fue, no era la primera vez que le veía desnudo, pero mi pene reboto en mi slip, me acerque a la ventana y le vi salir disparado hacia la playa, me di la vuelta y vi su maleta abierta llena de ropa, entre ella algunos slips negros y blancos, saque con cuidado uno y me lo lleve a la nariz, aspire fuerte y me deje llevar por el aroma de su ropa intima y la ilusión de oler su polla, aun con el slip en la cara me baje los pantalones y sacándome el rabo me dedique una paja de bienvenida mientras olía sus slips y me imaginaba su olor entrando por mis fosas nasales, me corrí sobre el suelo de tarima y mientras continuaba pajeandome me dieron ganas de probarme el slip pero decidí dejarlo donde estaba, me arregle limpie la corrida y me fui a la playa, la tarde paso entre arena y agua, la cena en el bufete fue demasiado de comer y una pequeña disco en el hotel nos llevo a la cama medio borrachos.


Serian las 5 de la mañana cuando entre en el cuarto, la ventana abierta dejaba entrar la brisa y la luz de la luna llena, Jorge ya estaba acostado y para mi sorpresa llevaba los slips blancos que había olido, mi polla reboto de nuevo, con cuidado me desnude y caí en la cama, literalmente.


El sol entraba por la ventana que era cosa mala, me desperece y con pocas ganas abrí los ojos, vi como mi compañero de cuarto continuaba roncando, a esas que se giro hacia mi lado y pude comprobar como se le salia la polla por encima del slip y el precum se deslizaba por la goma, mi polla tiesa ya se endureció mas aun y mirándolo a la cara percibí una sonrisa, me hubiera sacado la polla allí mismo y delante de el me hubiera masturbado viendo semejante panorama, pero me levante y cerré las cortinas esas que no dejan pasar ni un rayo, me volví a tumbar y ahora con la luz apagada deje salir a mi rabo y con cuidado de no hacer ruido me corrí en pecho para después con mis dedos recoger el semen y degustarlo.


Oí golpes en la puerta pero mi cuerpo no me daba para mas.


  • Cabeza de chorlito, que si no bajamos ya no nos dan de desayunar, venga vístete.

  • Creo que paso.

  • Ok, bye.- y se fue dando un portazo.


Tarde como media hora en poder levantarme, abrí los ojos y aun estaba todo a oscuras, me deslice por la pared hasta llegar al aseo y me metí en la ducha, hice pis mientras dejaba el agua calentarse y me duche, me estaba secando cuando vi cerca del lavabo un slip blanco, salí de la ducha y lo cogí, efectivamente era el mismo slip de ayer y el que llevo esta noche, con ansia me lo lleve a la cara y esta vez si pude disfrutar de ese olor que tanto me embriaga, mi rabo recién lavado ya estaba palpitando y sacando glande, mire el slip y la marca de su precum seguían allí, con el slip en la mano envolví mi pene y me masturbe hasta que la lefa salto disparada por el espejo del aseo, por suerte no me corrí nada en el slip, lo volví a oler mientras con algunas gotas de mi semen en los dedos me los llevaba a la boca y sentía como seria poder probar el suyo.


Debo decir que llevo masturbándome pensando en el desde 3º de la ESO, nunca nos llevamos bien y nunca hemos sido ni amigos ni nada de nada, pero su cuerpo, su pelo, su cara, su culo, me pone muy cerdo, le daría dos buenos pollazos en toda la cara y le haría mamármela como si de una ama me tratara.


Tras la paja de las pajas, para mi haber podido olerlo así había sido muy fuerte, me baje a lo poco que quedaba del bufete y fuimos a la playa, cada uno con su grupo y poco mas. Comimos y algunos nos fuimos al cuarto a echarnos, llevaba rato sin pensar en el y sin mirar por donde andaba, estaba entrando en la habitación cuando casi me quedo muerto, Jorge estaba en el aseo con mi slip pajeándose, cerro la puerta con tanta fuerza que casi la hace giratoria, no me dio tiempo a reaccionar y escuche tras la puerta decir mierda mierda varias veces.


  • Jorge llevas mas de media hora dentro y se que esto no es cómodo, pero...

  • ¡Joder Jesús¡¡Vete¡

  • No me pienso ir hasta que salgas y hablemos.

  • ¿De que, de que soy marica y me has pillado haciéndome una paja con tus slips?

  • Si.

  • Como comprenderás no lo voy hacer.

  • Y si te dijera que yo he hecho lo mismo hace unas horas.

  • Pero....tu.....

  • Sal ya.


Se abrió la puerta y como no debía de tener nada mas dentro salio con la toalla de la ducha enrollada al cuerpo, le hice el gesto de que se sentara a mi lado y accedió.


  • Se que no me soportas y se que esto es lo ultimo que me podía esperar de ti la verdad, pero como tu dices la vida...

  • Callate...


Se soltó la mano que llevaba sujetando la toalla y cogiendo mi cabeza me acerco a la suya y me beso, el corazón casi se me sale, me explota, se me fríe en ese momento, las neuronas estaban locas dándose unas contra otras sin comprender que es lo que estaba pasando, su lengua recorrió mi boca y saboree la suya, siempre me había imaginado como serian sus besos y joder si eran perfectos, me podía morir en ese momento y me venia hasta bien. Despego sus labios de los míos y me tiro sobre la cama, me deshice de la camiseta y el se encargo de quitarme el bañador, el de cuclillas entre mis piernas agarro mi pene y se lo coloco en la cara.


  • Esta mañana cuando he intentado despertarte para que vinieras al desayuno estabas boca arriba así en la cama y el rabo se te salia del slip, no he podido dejar de pensar en ello durante toda la mañana.

  • Ni yo en tu olor.


Lamió mi rabo de abajo arriba mientras lo miraba con deseo, había imaginado esa escena un millón de veces y es verdad que la realidad supera la ficción, ver su cara, sus ojos clavados en los míos y su lengua lamiendo mi rabo como si fuera un calipo era de lo mas impactante, erótico y sexual que me había pasado en toda mi vida. Descapullo mi glande y dejando al descubierto mi capullo se lo metió en la boca, me desvanecí por segundos, su cálida lengua jugando con el glande era mucho mejor que todas las pajas con lubricante o crema de manos del mundo, sus manos se debatían entre mis huevos y mis pezones, sus dedos largos y finos se deslizaban por mi vientre como si de un camino estudiado se tratara, estire los brazos hacia atrás y agarrando las maderas del cabecero convulsione de placer al notar mi rabo entero en su garganta, me follaba literalmente con ella y sin arcadas, tampoco es que tuviera un rabaco, pero mis 18 cm no me los quitaba nadie, saco mi rabo de su boca y con saliva cayendosele por las comisuras busco mis ojos y se relamió los labios.


  • Jamas pensé que estuvieras tan....sabroso....

  • Me toca.- le dije mientras me alzaba hacia el y le agarraba de los sobacos para levantarlo.


El de pie y yo de rodillas frente a su miembro me impresiono, había mirado su paquete muchas veces y me había imaginado otras miles, su tamaño, su color, su textura, su olor, incluso esa noche cuando vi aparecer su glande salir de los slips no imagine tal maravilla, era parecida a la miá pero mas gorda, mucho mas, ademas su prepucio era amplio e incluso deslizando hacia abajo sobraba, el color de su piel era morena muy clara y su rabo era oscuro, con unos huevos firmes y bien redondeados, el vello púbico parecía de una revista porno gay, me acerque a su glande y le mire, despacio me la metí hasta sentir su vello púbico en mi nariz, impresionado de nuevo de la buena garganta que tenia, comencé a mamársela como había soñado, sus gemidos se volvieron cada vez mas rápidos y sofocados y yo solo quería comérmela entera y que nunca se fuera de mi boca, tras varios minutos muy ociosos sentí su mano en mi barbilla y le mire, aun con su rabo en la boca y lamiendo su glande, me hizo el gesto de que me levantara y una vez delante de el, me beso y tirándome a la cama se coloco sobre mi, continuo besándome apasionadamente y se volteo.


  • Necesito que sigas, pero también necesito seguir comiéndome esta maravilla.

  • Ufff, siiiiiiiiii


En un 69 nos comimos el rabo del otro y durante lo que pareció un micro segundo, mamamos como unos posesos hasta corrernos en la boca del otro y caer desfallecidos.


Tras recuperar el aliento me gire y me puse cara a cara.


  • ¿Que ha pasado, si tu me odias?

  • Nunca te he odiado.

  • Pues durante todos estos años no me lo has puesto nada fácil.

  • Lo se.- bajo la mirada y con mi mano se la levante para que me mirara.

  • Necesito entenderlo.

  • No te odiaba por la sencilla razón de que me encanta como eres, de la gente que te rodea, de lo listo que eres, de que no se que voy hacer sin volver a verte.

  • Pero....

  • Me hubiera encantado haber sido mas valiente y haberme acercado a ti de otra manera, lo de esta mañana me ha sorprendido tanto como a ti.

  • ¿Sabias que me molabas?

  • Oí algún rumor, pero nunca sentí eso, también yo no hacia para que hubiera acercamiento.

  • ¿Y desde cuando te gustan los tíos?

  • Estuve con algún chico los últimos dos veranos, pero nada serio, rollos de verano, en el instituto me he liado con mas tías es verdad, pero nunca dije que fuera hetero.

  • Estoy un poco aturdido.

  • Ven aquí.- me cubrió como si de un manto se tratara y me acaricio la espalda y la nuca.


No se por que, pero me deshice, mis ojos comenzaron a brotar de lagrimas y el corazón se me encogió, el asustado me agarro mas fuerte y me besaba la cara.


  • De verdad que lo siento, de verdad que no quería hacerte daño, no quiero que pienses que eres un rollo y ya esta, por favor no llores, o llora y hablame por favor¡¡¡

  • Me siento tan desubicado emocionalmente hablando que no se que decirte.


Estuvimos abrazados durante un largo rato, el me mecía y me seguía acariciando, deje de sentir el corazón agarrotado y busque su cara.


  • Entiende que para mi no solo eras un deseo, son muchos años odiándote y a la vez gustándome.

  • Lo entiendo.

  • Y no quiero que.....

  • ¿Que, dime?

  • ¿Antes has dicho que no sabrás que harás sin verme?

  • Si.

  • Pero si vivimos en la misma ciudad.

  • No sera lo mismo y mas ahora que como un subnormal pienso lo increíble que hubiera sido comerte el rabo en el instituto, entre clase y clase, por ejemplo.

  • ¿Solo quieres ver mi rabo?

  • Nooooo, que bobo, a ti y a tu rabo.


No sabia si darle un palizon o comérmelo a besos, me decidí por la segunda, hubiera salido perdiendo, me tire sobre el y le bese.


  • ¿Te gusto?.- le pregunte mientras le hacia cosquillas.

  • Uhmmm, gustar gustar, nose.

  • ¿Te gusto?

  • Me encantas y creo que va ser divertido.

  • ¿A si?.- continué buscando lugares donde hacerle cosquillas mientras el buscaba mi cara.


Tocaron la puerta varias veces y hasta nuestros móviles se quedaron sin batería de tanta llamada y mensaje, nos encerramos en esa habitación, nos dimos miles de besos, recorrimos el cuerpo del otro como si de un templo se tratara, lamimos, chupamos y hasta nos penetramos. Hasta casi la media noche que tuvimos que salir, por que sino nuestros compañeros estaban a punto de saltar de balcón a balcón.


Nunca se sabe como puede comenzar una historia de amor, lo que si se es que ellos aun lo continúan viviendo como el primer día.


FIN.





3.10.20

Otoño.


Se acabo el verano y comienza la temporada de rebecas, sudaderas y calcetines, un verdadero horror, vivir en un clima de 30 grados de dia y 20 de noche me parece un sueño que únicamente se me concede unos meses al año, interiormente me digo, "vete a un sitio así, que los ahi", la pereza me puede y tras cambiar por cuarta vez de destino uno ya tiene el culo pelado y desea un poco de estabilidad, aunque nunca llegue. Sentado con sudadera y chanclas os escribo y reviso las temperaturas de hoy por intentar ir a dar un paseo a la playa y dejar salir al pajarito.

Feliz fin de semana.

 

18.9.20

ARTE. Relato.



Arte


Llevo un año de carrera de bellas artes y mi pasión es la pintura, estudiamos todo tipo de arte, pero como le digo a mis profesores, solo me interesa pintar y especializarme en eso, cada día pintaba retratos, dibujos a lápiz, a carboncillo, con acuarela, etc. Ese año debíamos experimentar con el cuerpo y todo lo que era el movimiento y lo estático, me sorprendió la primera vez que vi una mujer llegar y ponerse delante de todos nosotros, desnudarse y dejarse dibujar durante horas.

No me sorprendió ver un cuerpo desnudo sino la naturalidad con la que lo hizo.


  • Tíos tendrías que haber visto hoy mi clase, de pronto entra una tía y se pone en bolas para que la dibujemos...

  • Joder tío, creo que me he equivocado de carrera.

  • Y yo, empresariales en un coñazo.

  • ¿Y que tienes que hacer?

  • Pues dibujarla a lápiz y después quiere que vayamos mas allá, con pinturas y eso.

  • Como mola. Te vas a poner fino, jajaja.


Todos menos David, por lo visto, sabían que era gay, mi compañero de piso Rafa no lo era, pero era muy abierto, tras unas cervezas nos fuimos a casa Rafa y yo.


  • Perdona a David, aveces es un poco bocazas.

  • Tranquilo, ya lo voy conociendo, un día le soltare que prefiero ver su culo que el de las tías y haber que cara pone, jajaja

  • Estaría bien, jajaja.

  • ¿Puedo hacerte una pregunta?

  • Claro.

  • ¿Te dejarías dibujar?

  • ¿Desnudo?

  • No haría falta.

  • Joder, pues si.

  • ¿Enserio?

  • Claro, ya me hiciste un montón de fotos y bueno un dibujo estaría guay.

  • Joder muchas gracias.


Todo quedo ahí y tras varias semanas sin hablar del tema le comente si le venia bien ese finde para hacer algo, me dijo que por supuesto, compre un tanga para que se pusiera y arregle varias luces de mi cuarto por el tema de las sombras.


  • Vaya esto parece una sesión para una revista.

  • Que tonto, anda ponte esto y te digo como quiero que te pongas.

  • ¿Enserio? No me veo yo con un tanga.

  • No querías desnudo así que pensé que así estarías mas cómodo.

  • Eres mi amigo, mi confidente y me has visto un millón de veces, que mas da.


Se quito la camiseta, se descalzo y bajándose el pantalón y el slip se quedo en pelota picada delante mio.


  • ¿Mejor así?

  • Pues....si.


No era la primera vez que le veía en pelotas, pero verlo en mi cuarto y así de dispuesto me erizo los huevos.


  • Ven, quiero que te sientes en esta silla, no quiero tardar mucho pero puede que sean un par de horas o mas, lo mejor sera que te sientes normal, una mano apoyada en una pierna y la otra como si fueras a levantarte, justo así, bien, ¿preparado?

  • Creo que si.

  • Tranquilo y cuando necesites parar me dices, aunque necesito que no te muevas cuando cojas la postura, y si te mueves te acuerdes de ella, ¿vale?

  • Vale....


Verlo allí sentado, a escasos dos metros de mi, sus huevos y pene descansaban sobre el asiento y aun así se veían muy apetecibles, recorrí con mis ojos todo su cuerpo, mientras mi lápiz dibujaba cada contorno a detalle, verlo así y ver cada ápice de su piel era asombroso, la forma de su cuello, los músculos de sus hombros, las venas de sus brazos, esas manos tan grandes y con esos dedos que parecían mini salchichas, un tórax y abdomen con pelo muy sinuoso y plano como una tabla, no se le marcaban los típicos cuadraditos, pero su piel embriagaba, su pubis frondoso y bajo ellos un pene y unos testículos libres de pelo alguno, sus piernas fuertes y musculadas sin exceso, solo se veía pelo de pantorrilla para abajo, el de mas cerca del pubis era como muy poco, casi ni se apreciaba, y sus pies, joder con sus pies, desde niño tengo obsesión con los pies, según me contaba mi madre cada dos por tres intentaba meterme el pie en la boca o le cogía a mi hermano uno de ellos y a la boca, no recuerdo nada sexual hasta hace pocos años que me corrí solo de ver y sentir como me comían los pies.


  • Estas muy concentrado.

  • Si, un poco.

  • ¿Te gusta lo que ves?

  • Mucho, quiero decir si.


No le mire a la cara pero seguro que estaba sonriendo.


  • Necesito hacer pis.

  • Un segundo.....vale, acuérdate de la postura porfa.

  • Claro. Joder que dolor de culo, mira se me ha quedado la señal de la silla.

  • Es verdad, jajaja.


Hay dado la vuelta y abriéndose un lado de su nalga para verse mejor la marca que le había dejado la silla me pareció lo mas bello y morboso que había visto desde hacia mucho tiempo.


Después de mear aprovechamos para fumar un piti, en todo momento el continuaba desnudo y yo cada vez mas empalmado y cachondo.


  • ¿Puedo ver como esta quedando?

  • Me gustaría que esperaras a terminar.

  • Vale, el artista manda.

  • Gracias, y gracias por hacer esto.

  • Lo hago encantado, no sabia yo que me iba esto de exhibirme, me siento cómodo desnudo.

  • Yo creo que me costaría.

  • ¿Enserio?, venga animate y desnudate, así estamos en igualdad de condiciones.

  • Creo que no.

  • Venga tío y así me sentiré mas a gusto y aguantare mas.

  • Que no.- le dije mientras su mano se posaba en mi pierna y no es que no quisiera sino que no me sentía cómodo de liberar mi rabo.

  • Si es por que estas empalmado a mi me da igual.

  • No es por eso.

  • Entonces dímelo, ¡joder tío¡.

  • Vale si, es por eso.

  • Si quieres me pajeo un poco y así estamos igual.

  • De verdad que no hace falta.- le dije eso y se inclino para atrás, se sujeto con una mano el rabo descansado y con un par de meneos la tenia medio erecta ante mis ojos.

  • Ves, ya esta, ¡vamos¡.

  • Cuando te pones pesado eres lo peor.

  • Lo se, pero te encanta.


La verdad es que me gustaba mucho para que engañarnos, no sabia muy bien donde iba todo esto, pero si que es cierto que el debía saber que alguna paja pensando en el había caído y que aunque teníamos confianza para muchas cosas, traspasar la barrera de estar desnudos y con el rabo morcillón ya era otro cantar. Me desnude y con el rabo medio tieso me senté en una silla y encendí un cigarro.


  • Ahora podría dibujarte yo a ti.

  • Si claro, ¿con lapices de colores?

  • Jajaja, no con la punta del capullo, jajaja.

  • Tonto...

  • Pero una fotografiá estaría bien.

  • ¿Desnudo?

  • Si los dos, sera un buen recuerdo.

  • Eres muy pesado, venga haz la foto y te pones a posar, que se me va la luz.


Cogió mi réflex y la coloco en el trípode, durante un rato no hizo nada y de pronto me hizo como un relámpago de fotos, y al momento se sentó a mi lado en cuclillas y disparo otra.


  • Joder que bonita,¿ me harías una cuando me siente a posar?

  • Claro, me fumo esto y vamos.


Nuestros penes reposaban menos mal y mi corazón también, se sentó frente miá con una pierna sobre la otra y entre risas desconecte. Volvimos y tras hacerle la foto, me senté de nuevo y me deje llevar por el lápiz, ahora por la luz del atardecer, se veía su cuerpo tan sensual que me quedaba sin aire.


  • Como vuelvas a suspirar así de nuevo y ha lamerte el labio de arriba te voy a dar un pollazo.

  • Jajaja

  • Se que esto es importante para ti, y tu lo eres para mi, no voy a moverme te lo prometo, se que te gusto.- casi se me cae el lápiz- y no se si es por este momento o por lo que sea que estoy deseando que termines y.....

  • Nunca has hablado nada de que te gustaran los chicos.

  • No solo tu.- me dijo eso y el lápiz comenzó a temblar.

  • Venga no me vengas con rollos y estate calladito.- le dije mientras no era capaz de mirarlo, únicamente veía el lápiz dibujar círculos debido al shock.

  • ¿Por que no me crees?.

  • Tal vez por que siempre estas de coña.

  • Vale, lo entiendo. Y si te dijera que llevo mas de un año sin salir con una tía por que no era capaz de pensar en nadie, solo en ti.

  • Pues.....

  • Me haces el favor de soltar eso, acercarte a mi y responderme mirándome a los ojos, por favor.


No os podéis imaginar lo que me costo, solté el lápiz y el cuaderno de dibujo y sin mirarlo aun acerque mi silla tocando rodillas con rodillas. Estaba nervioso, el estomago me daba vueltas como si de una centrifugadora se tratara, el cuello me mataba de dolor y el corazón ya no se ni donde lo tenia, creo que deje de emitir pulsaciones.


  • Oye, mírame.

  • Voy, dame un segundo.


Cogí aire y cerré los ojos, alce la cabeza y al abrirlos me encontré su rostro, su maravilloso rostro.


  • Hola.

  • Hola.

  • ¿Estas bien?.- me dijo con cara preocupada.

  • Si.

  • Quieres preguntarme algo, supongo que estarás echo un lio.

  • ¿Desde cuando y..?

  • ¿Recuerdas la noche que celebramos un año en el piso?

  • Si, fue genial.

  • Si que lo fue, bebimos, comimos, nos drogamos y estuvieron los amigos justos y necesarios de ambos.- hizo una pausa y prosiguió- Esa noche una amiga tuya medio borracha me dijo que cuando me lanzaría, yo alucinando me lance a darle un beso y ella me hizo la cobra en toda regla, me empezó a decir que de que iba, que ella era lesbiana y que haber si de una vez me daba cuenta de lo que tenia, me raye durante un rato hasta que me arme de valor de ir a preguntarla que de que cojones me hablaba, y me hablo de ti, de como desde que me conociste cambio tu vida, de como me hacías sentir bien, en fin....

  • Sigue por favor.- le dije mientras mi mano alcanzo la suya.

  • Decidí dejar de pensar en ello y al acabar la fiesta ibas muy muy pedo, te lleve al cuarto y te deje en gayumbos metido en la cama, antes de salir me dijiste, “gracias por existir”.

  • ¿Enserio?

  • Te lo juro, me dormí tardísimo...

  • Por eso estaba todo recogido cuando me desperté...

  • Así es. Después de ese día seguí mi marcha y tu la tuya tan normal, solo que ya no te veía igual, me empece a fijar en tus gestos, en tus manías, en desear estar mas rato contigo y me di cuenta que llevaba meses sin pensar en una mujer, ni siquiera me había pajeado pensando en una, y esa noche que fue la noche que te pille pajeandote en tu cuarto por error me hice una paja pensando en ti.

  • ¿Enserio?

  • Si. No sabia como afrontarlo, no sabia que hacer, de verdad que no quiero marearte ni nada, solo quiero...

  • Callate. Yo solo quiero estar contigo.


Una lagrima caía por su mejilla, me levante y me senté en sus piernas, le bese las lagrimas y sujetándole la cara hacia mi, le bese, le bese como siempre había soñado besarle, el me agarro de la cintura fuerte y apretando sus labios contra los míos nos fundimos en uno.

Normalmente mis historias tienen un punto bastante mas erótico-porno y esta vez la historia me ha salido así y me gusta, habrá mas historias como esta y muchas mas picantes.

Gracias por leerme. Un abrazo muy fuerte.





 

11.9.20

Relato. Sireno.

 


No suelo ir a estas calas porque no son nudistas, pero si nadas un poco y te vas a las rocas donde no te ve nadie, allí te despelotas y te bañas un rato si quieres, eso sí con escarpines y gafas. 


Deje la sombrilla puesta, la toalla y mis cosas, me fui nadando hasta las rocas, había un día increíble el cielo estaba completamente azul y el agua muy tranquila, nade hasta las rocas y me quite el bañador lo tire a las piedras, nade un rato más y bucee, como a mí me gusta. 


Al cabo de un rato me subí a las rocas y me senté en una piedra a descansar, iba sofocado y cachondo, es tener la polla al aire libre y se me pone morcillona, observe las vistas mientras me tocaba los huevos y dejaba libre a mi glande bajándome todo lo que pude el prepucio, me masturbe lentamente mientras a mi alrededor solo había calma. 


Por allí suelen pasar barcos chicos, algún que otro haciendo moto acuática o gente haciendo snorkel, había un yate a la lejanía y de pronto vi a alguien nadando cerca de mí, iba con la cabeza metida en el agua, al rato levanto la cabeza y me vio, empalmado y meneándomela, volvió a hundir la cabeza y comprobé como iba viniendo hacia mí, se colocó en una pequeña abertura y saco medio cuerpo, se quitó las gafas y mirándome se quitó el bañador también. 


. Mucho mejor así. 

. Siempre es mejor así. 

. ¿Te molesta si me acerco? 

. Para nada. 


Se levantó y mientras venia hacia mi pude comprobar que sería un hombre mayor que yo, no tenía un cuerpo musculado ni fibrado, pero tenía un cuerpo muy bonito, barba de unas semanas y un rabo que le colgaba bastante hermoso, en tamaño y en belleza. 

Se sentó donde pudo, no muy cerca de mí, pero lo suficiente. 


. Me llamo Jorge. 

. Santi, encantado. 

. ¿Sueles venir por aquí? 

. La verdad es que no, me gusta más ir a playas nudistas, hoy he quedado con unos amigos y nos venía más cerca de casa. 

. Ya, yo tampoco, vivo por Calpe. 

. ¿Hay buenas playas en Calpe? 

. ¿Nudistas? . Alguna sí, hay varias muy guays y bastante cancaneo. 


Mientras hablábamos nuestras pollas seguían tiesas, conscientemente nos tocábamos los huevos y nos la sacudíamos de rato en rato. 


. Me gusta tu polla, la he visto desde el agua y bueno por intentarlo.

 

Me levanté y me situé delante suya, poniéndole mi rabo en plena cara, abrió la boca y se la comió entera, la verdad que la mamaba muy bien, mire hacia los lados y estaba despejado, mire como se comía mi polla, entraba y salía de su boca llena de saliva, jugo con mis huevos y se los comió también. 


. ¿Me gustan las pollas, pero lo que más es comer culos? 


Le ayude a levantarse me puse de espaldas a él, levanté una pierna y el agachándose metió su cara en mi culo, era verdad que le gustaban más por cómo lo comía, hacía tiempo que no me comían tan bien el culo, su lengua era una locura y el juego con los dedos genial, sabía que no íbamos a follar por los condones, pero no me hubiera importado que me follara allí mismo, continuo comiéndome el ojete y yo solo babeaba por la boca y por la polla. 


Estábamos súper cachondos y a pleno sol, colocó su polla en mi culo y me preguntó si podía correrse en él, me agache más y como pude le vi masturbarse dando golpes a mi ano con la punta hasta correrse y sentir como la lefa llenaba mi espalda y mi culo babeaba su leche, se volvió agachar y me comió toda su lefa, chupo y chupo hasta que no quedó ni rastro, aproveche su posición y dándome la vuelta me folle su boca donde descargue toda mi leche, era un goloso de la lefa, me chupo la polla hasta que parecía recién sacada de la ducha, la verdad que no sabía si lo volvería a ver, pero era un prodigio mamando, le hice levantar y me agache para aprovechar la poca lefa que le quedaba en la polla, rebañe bien el glande, chupe su tronco y baje hasta los huevos donde uno a uno me los metí en la boca, me escupí en la mano y con el anular busque su culo y se lo metí, no se lo esperaba y dio un gemido. 


. La próxima vez no me olvido de los condones. 

. Yo tampoco. 


Buscamos un sitio donde se pudiera tumbar y una vez allí se levantó las piernas y me dejo su hermoso culo a la vista. 

Era velludo y entre la maraña de pelos tenía un ojete marroncito delicioso, se lo acaricie y le di pequeños golpecitos, con la lengua busque estimularlo y me daba vía libre para introducirle un dedo, con el pulgar bien chupado en saliva lo fui metiendo mientras con mi otra mano le tenía agarrado de los huevos y tiraba de ellos, pareció que le molaba y tire con mas fuerza mientras con el pulgar lo movía de lado a lado, lo alternaba con mordidas y lametazos, mi polla se puso de nuevo a lubricar, el calor me estaba matando, serian como las doce del mediodía y el sol era abrasador. 


. ¿Oye, té parece si nos damos un baño y seguimos por dónde estamos? 

. Por mi genial, entre la calentura que llevo y el solano voy a desmayar.


Saque mi pulgar de su culo, se lo bese y de un salto nos tiramos al agua, la sensación fue indescriptible, nade durante un rato y el me siguió, volvimos hacia la calita y apoyándose en mi me abrazo para besarme y aprovechó la posición para intentar meterse mi rabo en el culo.

 

. Te prometo que no tengo nada. 

. Te puedo llegar a creer, pero y si yo si.

. ¿Es así? 

. No.

 

Se que esto que hice no está nada bien, y por desgracia no es la primera vez que lo hacía o me lo hacían, salimos del agua y tumbandose en el suelo abrió las piernas, coloqué los escarpines en mis rodillas para no desangrarme y escupiéndole en el ano se la metí de una. 


. ¡¡¡Cabrón ¡¡¡

. Lo siento.


No me gusta nada hacer esas cosas, sobre todo porque no me gusta que me lo hagan a mí, pero lo hice. Me quede dentro de el sin moverme durante un rato y cuando consiguió abrir los ojos y relajar un poco el esfínter la saque hasta la mitad de mi polla y la volví a meter, eso ya era otra cosa, un ojete para mí y sin condón, está mal lose, lo disfrute muchísimo, agarre sus pies con mis manos y con todo lo que el entorno me permitía me lo folle a saco, el gemía de placer y yo menos mal que me había corrido antes sino estaría ya, mi polla entraba y salía de ese culo peludo como un rayo, me encantaba ver mi rabo salir de un ojete bajarme la piel y meterla de nuevo, jugué con su ojete metiéndole mi glande y sacándolo varias veces, no quería correrme pero las rodillas me estaban matando, me olvide de ello y poniéndome sobre él le bese guarramente y follándomelo duramente me corrí en su interior, aun habiendo terminado me lo folle durante un rato más, me encanta la sensación de mi polla súper sensible y sentir un ojete alrededor. 

En ese momento hubiera dado un dedo de la mano por un cigarrillo, pero bueno no pudo ser. 

Nos levantamos y exhaustos nos sentamos uno junto al otro con los pies dentro del agua y así nos echábamos agua por el cuerpo. 


. Joder menuda follada. 

. Ya y eso que el sitio no era nada cómodo. 

. Tengo la espalda llena de piedrecitas, jajaja. 

. Descansamos un rato y me follas que me da cosa por mis amigos.

 

Mirándome se acercó y me beso, bajo al agua y me pidió que me tumbara, levanto mis piernas y como antes me comió el ojete que era una maravilla, ya estaba de nuevo empalmadisimo, desde hay le pillaba mejor y aprovechando que no estaba del todo incómodo me la metió y me quito los escarpines, se metió los dedos de mis pies en la boca y mientras me follaba me los iba comiendo, no era la primera vez, pero en esa ocasión fue de las mejores que recuerdo, el tipo no era un gran follador, pero tenía mucho morbo y mamaba rabos, comía culos y chupaba pies que más de uno con un cuerpazo y un rabazo ya quisieran. 


Me debería quedar poca lefa en los huevos pero me apetecía correrme cuando se corriera en mi culo, no me hizo falta mucho, entre la comida de pies y sentir como mi ano se dilataba más y más y sentir ese rabo entrar y salir, sentí como mis huevos se tensaban y el de verme correr otra vez empujo su cadera contra la mía y se corrió, continuo comiéndome los pies con deseo y con mucha saliva, mi polla ya me escocia, entre tanto tute y el agua del mar que resecaba. 


. Quédate dentro no la saques por favor.

 

Puso mis piernas sobre sus hombros y con movimientos lentos me follaba, entre lo dilatado que lo tenía y su lefa estaba a punto de entrarme un brazo. Al cabo de un rato la saco y descanse las piernas, me tire al agua y nade un poco, él se quedó en la orilla limpiándose, cuando volví estaba con el bañador en la muñeca y con las gafas de bucear en la otra. 


. Oye tengo que irme.

. Yo también.

 

Me acerque a él y juntando nuestros cuerpos nos comimos la boca con mucho morbo, después saltó al agua y lo vi irse.


. Oye perdido, pensábamos que te había comido un tiburón. 

. Jajaja no un sireno. 

. Claro jajaja.


En ese momento vi que por la pasarela de la playa pasaba el tío, una niña se acercaba a él como de dos años y el la cogió en brazos, seguidamente una mujer se acercó cargada de cosas de la playa y mal humorada, el siguió hacia delante me miró y sonrió. 


. Si os lo cuento nunca me creeríais. 

. Viniendo de ti me lo creeré. 

. Me acabo de follar a un tío casado y con hijos en las rocas. 

. ¡¡¡Enserio¡¡¡ Cuenta, cuenta!!!! 


Y así fue como un día de playa que en principio iba a ser normal, comenzó con tres descargas de huevos, con el culo bien comido, bien follado y terminó con una sonrisa de oreja a oreja. 


FIN 




2.9.20

Compañero de trabajo. Relato.

 


El trabajo estaba siendo agotador y tras un turno de 12 horas mi cuerpo sudoroso pedía una ducha con urgencia, de normal me visto y aguanto hasta llegar a casa, pero ese día de solo pensar en los 40 grados de la calle me estaba dando unos micro infartos, recogí mis cosas y baje al vestuario.


  • Hola.- le dije a un compañero que se estaba cambiando.

  • Hola, ¿cómo ha ido el turno?

  • Horroroso, voy a ducharme e irme a casa a guarrear.- no lo dije en ningún momento con intención guarra, pero al parecer lo pareció.

  • Uhmmm...suena bien.


Aún estaba abriendo mi taquilla cuando le mire y con los bóxer nada más se le marcó un bulto enorme.


  • Voy a la ducha también, te espero allí.


Mirándome se bajo los bóxer y dejó salir un pene y unos huevos que me dejaron sin aliento.


  • Ehmm.. yo voy enseguida.


No me había ocurrido nunca y nunca había pensado que este compañero en particular me tiraría los trastos, ni siquiera trabajamos en la misma zona, era todo muy extraño, decidí desnudarme e ir a las duchas.

Como pasa en los gimnasios a veces las duchas están pensadas para que tíos se duchen en comunidad y yo que soy la vergüenza personificada me va un poco mal, en ese momento al ver una habitación llena de duchas sin separación me acorde de por que no me duchaba de normal allí.

Deje mi toalla en un enganche a la entrada y me maraville al ver a mi compañero bajo la ducha, el agua recorría toda su piel, frente a mi dejaba caer el agua y se lavaba la cara, seria por el cansancio que mi pene hizo el amago de ponerse morcillona pero no lo consiguió, sin decirle nada entre y colocándome a dos duchas de la suya encendí el agua.


  • ¡Joder¡.- me acababa de abrasar.

  • ¿Estas bien?.- ni un segundo y ya lo tenia a mi lado.

  • No, me acabo de abrasar, ¿que cojones le pasa a esta ducha?.- entre el cansancio y eso mi rabia iba en aumento.

  • Ven aquí ven.- me cogió de la mano y me llevó a su ducha.

  • Lo siento.- baje la mirada y le seguí.

  • No te he visto entrar, pero te has ido a poner en la que no sale ni gota de fría, ven ponte en esta. ¿Te duele?.- me toco el hombro con delicadeza.

  • Me quema un poco.


Encendió la ducha y probando que caía templada me animo a ponerme bajo ella, todo ello sin soltarme de la mano.


  • ¿Mejor?

  • Si, gracias.


Me soltó la mano y acarició mi espalda, sentí un escalofrío y el agua por fin caer sobre mí, levanté la cara hacia la alcachofa y me deje llevar.

Escuche como su ducha se encendía y frotándome los ojos vi como su cuerpo volvía de nuevo a estar bajo el agua, le mire y una minúscula sonrisa le envié, agachándose frente a mi comprobé su culo, mi pene palpitó, agarrando el bote de gel se echó en la palma de la mano y me ofreció, sentí como el gel caía sobre mi mano y mirándole los labios sonreí.


  • Gracias.

  • De nada.- me dijo mientras su mirada no pudo aguantar la mía.


Me enjabone y me centre en sobacos e ingle, la sensación de la espuma recorrer mi cuerpo era como una nueva dimensión, deje de nuevo que el agua se llevara todo el gel y apague la ducha.


  • Joder esto ya es otra cosa.

  • La verdad, que si.


Me gire y al ver su cara que únicamente miraba hacía abajo me percate que tenia el pene durísimo, el glande ya fuera palpitaba y los huevos se hinchaban por momentos.


  • Yo... joder... perdona.

  • No si... no pasa nada...yo...también...


Le observe y su pene también erecto golpeaba su mano como un mazo. Fueron fracciones de segundo en los que sin pensar me acerqué a él y juntando su pene con el mio le bese, no sabia bien como iba a reaccionar, pero me daba igual, su reacción fue inesperada pero bien recibida, su boca se abrió y su lengua buscó la mía con ansia, tras besarnos apasionadamente juntamos nuestras frentes y mirando hacia nuestros penes nos deleitamos al ver como nos masturbe y al poco tiempo nos corrimos juntos, nuestros penes eran muy parecidos en tamaño y forma, nos buscamos la boca y aun con la lefa cayendo por ellos continué masturbando suavemente. Sin decir nada encendió su ducha y con sus manos me limpio y enjabono de nuevo, yo hice lo propio y le hice lo mismo, nuestras miradas eran de timidez y risa, nos secamos y una vez en las taquillas mientras nos secábamos y vestíamos el silencio nos acompañó.


  • Ha sido genial y...¿te apetece compañía?

  • Seria mas genial, claro.

  • Genial.


Me siguió con su coche hasta mi casa y una vez dentro me desnude y deje mis cosas sobre la mesa.


  • Ponte cómodo, estás en tu casa, voy a poner el ventilador y abrir un poco, ¿quieres tomar algo?

  • Agua estaría bien.

  • En la cocina que está justo a tu derecha hay vasos en el mueble sobre la pila y una jarra de agua en la nevera, ¿me coges un vaso también y lo llevas todo al salón por favor?

  • Claro.


Se quedo en bóxer y mientras yo subía persianas y despejaba la habitación se acomodo en el sofá.


  • Gracias, estaba muerto de sed.

  • De nada.

  • ¿Miramos que pedimos para cenar?.- me senté a su lado y le besé el hombro.

  • ¿Burger?

  • Siiii


Tras decidir el menú y pedirlo me bebí otro gran vaso de agua y tumbandome en el sofá le mire y sonreí con mirada picara.

Continuará..........





GuStOs pErsOnAlES